Celso García de la Riega

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Los Diferentes Apellidos de Cristóbal: Colón-Colomo-Collon-Colombo II

¿Qué nos dice Fernando Colón en la biografía de su padre?
Lo primero que hay que aclarar, es que se sabe que el original fue escrito en castellano, pero el original no se ha encontrado. Fernando Colón siempre usó y escribió el apellido Colón; fue Ulloa, el traductor, quién introdujo el apellido Colombo, lo cual no es correcto, ya que, el apellido Colombo traducido al castellano sería Palomo, y si Fernando Colón puso en el manuscrito Colombo, al traducirlo al castellano habría que poner Fernando Palomo o Cristóbal Palomo, en lugar de Colón. Esto me parece un punto muy interesante.
Pongamos algunas referencias de Fernando Colón en su obra:
“Algunos querían que yo me ocupase en declarar y decir cómo el Almirante procedía de sangra ilustre, aunque sus padres por mala fortuna, hubiesen venido a estar en gran necesidad y pobreza; y que hubiese mostrado cómo procedían de aquel Colón, de quién Cornelio Tácito cuenta al principio del libro duodécimo de su obra.[..] Querían también que hiciese gran cuenta de aquellos dos ilustres Colones parientes suyos de quienes Sabélico describe una gran victoria obtenida contra los Venecianos. Dicen que era de Savona, y otros que genovés; y quienes van más lejos, le hacen de Plasencia, en cuya ciudad hay hay algunas personas honradas de su familia y sepulcros con armas y epitafios de los Colombo, porque ese era, en efecto, el apellido usado por sus mayores, si bien él, conforme a la patria en don de fue a residir y a comenzar nuevo estado, limo el vocablo, para que tuviese conformidad con el antiguo y distinguiese a quienes de él procedieran d los otros que eran colaterales, y así se llamó Colón.
Considerando esto me moví a creer que, como la mayor parte de sus cosas, fueron obradas por algún misterio, así aquello que toca a la verdad de tal nombre y apellido no ocurrió sin misterio… Porque si tomamos en consideración el apellido común de sus mayores, diremos que verdaderamente fue Colombo o paloma… Por consiguiente, le vino a propósito el sobrenombre de Colón, que el volvió a renovar, porque en griego quiere decir miembro, para que siendo su propio nombre Cristóbal se supiese de quién era miembro, es a saber, de Cristo… Y luego, si queremos reducir su nombre a la pronunciación latina, que es, Christophorus Colunus…”
¿Qué podemos deducir de estos párrafos?
Cuando Fernando Colón s prefiere a los lejanos antepasados de su padre dice sus MAYORES, para distinguirlos de los INMEDIATOS, a quienes llaman sus padres.
Se aprecia que D. Fernando no dice que su padre o los padres de éste se llamasen COLOMBO, únicamente lo dice de los LEJANOS ANTEPASADOS. Esto es para imitar a Cristo.
También nos habla de aquellos dos ilustres COLONES, parientes de su padre, con lo cual nos va diciendo que tienen unos parientes que son ilustres, que son precisamente los Almirantes Coullon.
Fernando, en el afán d hacer ilustre a su padre, insinúa que entre sus ascendientes pudiera estar el Colón de Cornelio Tácito, pues ya se comprende que si lo asegurase, nadie le creería, teniendo en cuenta que el espacio de tiempo, por lo menos 15 siglos, entre uno y otro, es decir, no es capaz de encontrar a sus abuelos, pero si sabe que el Colón d hace 15 siglos era su pariente…
Otra duda: e cuando dice: “ si bien él, conforme a la patria en don de fue a residir y a comenzar nuevo estado, limo el vocablo, para que tuviese conformidad con el antiguo y distinguiese a quienes de él procedieran d los otros que eran colaterales, y así se llamó Colón”
Como esto lo dice a continuación de que Colombo era el apellido usado por sus mayores, de ahí deducen muchos que limó el Colombo para transformadlo en Colón. ¿Y cuál era el antiguo?
Parece claro, que se refiere a que el apellido que el Almirante limó fue Colombo; no olvidemos que Colón desde el año 1484 a 1492, se hizo llamar Colomo, y su nuevo estado fue a partir de las Capitulaciones de Santa Fe. Los colaterales inmediatos no eran Colombo, sino Collon, que. Es su anterior apellido, y eran también almirantes y parientes, según Fernando Colón.
Podemos concretar:
1º No hay ningún. Dato, firma, cita, etc en la que el Almirante haga alusión al apellido Colombo como suyo.
2º Estando en Portugal, “antes de la limadura” se llamaba Colón o Collon
3º Llega al Rábida llamándose Colón, según García Hernández, declaración pleitos.
4º En Castilla entre 1484-1492, no se llama Colombo sino Colomo.
5º Es cuando se hacia llamar Colomo cuando limó el apellido.
6º Limar para conformar no es lo mismo que limar para igualar, pues lo hizo parecido a Collon y no al Colón de Tácito según su hijo Fernando.
7º Los parienets colaterales a que se refiere, son los que se apellidaran Collon, como el Juan Collon de Pontevedra y los Coullon, eliminando a todos los de apellido parecido: Colom, Colomo, Coloma, Colombo…
8º Los hermanos de Cristóbal Colón, que s espera, no tuvieron necesidad de limar el apellido. Sin duda, por qué no se hicieron llamar a Colomo. Lo escribieron simplemente en castellano porque en Castilla nadie pronuncia la “LL” como L doble y de hacerlo le transforman el apellido fonéticamente de Colón en Collon.
9º Colón no aceptó el blasón de los Colombo o Colón en su escudo, como le propuso Diego de Urbina, maestro de armas de los Reyes Católicos.
Podemos afirmar, que el apellido que limó fue el de Colomo y lo “conformó” con el anterior collon, pero no lo igualo en la escritura y si en la fonética con pronunciación castellana.
Nada tiene de extraño que el origen de ese apellido fuese Colombo en Lombardía, que al pasar a Francia se transformarse en Coullón, en Galicia y Portugal en Collon y, por último, en Castilla en Colón, siempre siguiendo la regla fonética.
En otros párrafos de este capítulo don Fernando niega que la patria de su padre y ascendientes inmediatos sea la genovesa, pues “quiso Nuestro Señor que su patria y origen fuesen menos ciertos y conocidos”, en cambio dice que la ascendencia anterior es genovesa.
Dice también: “así aquello que toca la variedad de tal nombre y apellido no ocurrió sin misterio”.
O sea, que como su padre se llama a Cristóbal, que significa portador de Cristo, y como se puso Colón, que en griego quiere decir miembro, resulta miembro portador de Cristo.
Si el sobrenombre de Colón se lo puso el almirante pensando en el Colón de Tácito, que cite a su hijo, el misterio proviene ya de aquella época. La cosa resulta ya excesivamente misteriosa.
Algo curioso y contradictorio de Fernando y su biografía.
En el capítulo I escribe: Nuestro Señor quiso que tanto los padres del almirante como su patria y origen fuesen desconocidos. En el capítulo II llama a Giustiniani maligno compatriota y en el V dice que fue a Lisboa, donde sabía se encontraban muchos compatriotas suyos genoveses. Luego, o Génova no es la patria del almirante o don Fernando va en contra de lo que quiere nuestro señor. Todo lo que diga respecto a la patria de su padre ha de ser para ocultar la verdadera, y dirigiendo las investigaciones hacia Génova ayuda a lo que dice que Cristo deseaba, ya que allí no podían encontrarse datos sobre la patria de su padre.
Por último, tenemos el Mayorazgo de 1497, aunque es un documento conflictivo, por haber dudas, en cuanto a: la firma, la letra, el secretario de los Reyes Católicos que firma, por tener enmiendas con otra letra, por faltar hojas. Sin embargo, hay en el documento algo muy curioso sobre los herederos de Colón:
“Y si á nuestro Señor pluguiese que después de haber pasado algún tiempo este Mayorazgo en uno de los dichos sucesores, viniese á prescribir herederos hombres legítimos, haya dicho Mayorazgo y le suceda y herede el pariente más llegado á la persona que heredado lo tenía, en cuyo poder prescribió, siendo hombre legítimo que se llame y se haya siempre llamado de su padre antecesores, llamados de los DE COLÓN.
El cual Mayorazgo en ninguna manera lo herede mujer ninguna, salvo si aquí ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linage verdadero que se hobiese llamado y llamase él y sus antecesores DE COLÓN”.
Llama la atención que ponga en los dos casos “de Colón” apellido que aparece en los documentos pontevedreses, esta parte del documento Mayorazgo, podría ser verdadero, ya que es mucha casualidad que de ser falsificado aparezca este apellido.
Por otra parte, dejo una reflexión. Durante los pleitos por la sucesión, 1577.., se presentaron dos Colombos con pretensiones de sucesión por ser herederos, no pudieron demostrar relación familiar ante el Tribunal, pregunta si ellos no pudieron ¿Cómo es que cinco siglos después si pudieron demostrarlo? Es decir, como e que cinco siglos después, dicen haber demostrado que el apellido era Colombo y el origen genovés.

Fuente consultada: Antonio Fernández Fernández

¿Cuál Fue el Motivo del Viaje de Colón? I

 

Es sorprendente como muchos autores que escriben sobre Colón, pierden de vista el motivo real y exclusivo de la empresa a las Indias. Buscan explicaciones al origen de Colón mezclando el motivo del viaje con el origen del explorador, así nos encontramos a investigadores que se rompen la cabeza buscando explicaciones a un origen relacionándole con el supuesto origen judío o que era el último templario. Esto lo que hace es que se pierda de vista el contexto de la época y el por qué Colón buscó el acceso a las Indias por un camino más corto.

Poniéndonos en situación: 

Actualmente para obtener especias solo tenemos que ir a los expositores de los mercados, donde nos encontraremos botes de: clavo, nuez moscada, canela, comino, jengibre, cúrcuma, cilantro, pimienta… Hace cinco siglos la situación era bien distinta. La única especia que se producía en Europa era el azafrán la restantes procedían de la regiones tropicales de Asia y de las islas Molucas, en Indonesia. Cuando llegaban a Europa, después de pasar por muchos intermediarios, alcanzaban precios exorbitantes. La pimienta aumentaba su precio 30 veces; La nuez moscada unas 600 veces. Nos podemos hacer una idea de los beneficios que producían las especias y lo importante que eran.

Las clases acomodadas, en la edad media, se alimentaban casi exclusivamente de carne, las verduras y las legumbres eran la comida de los pobres. Llegada la época de frío escaseaba el forraje y había que sacrificar mucho ganado. Aquella carne salada o ahumada para consumirla a lo largo del invierno. Había un problema para cocinarla era preciso desalarla e hidratarla, Pero al mojarla se tornaba bastante insípida.

En una mesa pudiente medianamente se servían hasta seis platos sucesivos de carne, lo que planteaba un problema: ¿cómo conseguir que la misma carne insípida adquiriera distintos sabores en sucesivos platos?

La solución consistía en adobar la carne con una variedad de salsas especiadas. La combinación de pimienta, clavo, canela, jengibre y nuez moscada en distintas proporciones permitía confeccionar cinco o seis recetas diferentes a partir de la misma carne.

Otro efecto de las salsas especiadas era el de disimular los sabores de una carne medio putrefacta, así como los de salvajina, ese olor que desprende la carne de caza mayor.

También se adobaban las bebidas: una cerveza mediocre se mejoraba con jengibre; el vino picado, con canela y clavo.

Las especias además tenían un uso medicinal: los galenos de la época quizás no alcanzaban a conocer sus propiedades bactericidas y fungicidas y algunas eran repelentes y tóxicas para los insectos. Cuando las especias que llevan tales sustancias se aplican a los alimentos, estas propiedades colaboran para reducir la actividad de los microorganismos y prevenir la acción de los insectos, lo que hace que los alimentos duren unas horas o días más.

Otra función importante que se le dio a las especias en la sociedad medieval europea fue su uso como medicamento (incluso cuando se usaba en alimentos). Como ejemplo de aplicación medicinal, podemos mencionar el hecho de que las especias se consideran picantes (debido a la sensación en el sabor), lo que ayudaría a restablecer el equilibrio de los estados de ánimo corporales (o fluidos) en caso de que una enfermedad se asocie con un supuesto exceso de estados de ánimo fríos, según el concepto en Europa desde la antigüedad de que la salud dependía del equilibrio de los estados de ánimo. Por la misma razón, el consumo de especias en el invierno ayudaría a evitar el desequilibrio y a mantener el cuerpo cálido y saludable. Y de acuerdo con los libros de cocina francesa, el uso de especias junto con ácidos (vinagre y/o jugo de frutas) era constante, lo que se creía que tenía la propiedad de llegar a todas las partes del cuerpo, incluidas las más estrechas, por lo que el el ácido conduciría de manera más eficiente las propiedades curativas de las especias para todo el cuerpo. Las especias, especialmente la pimienta, también se recomendaron como una cura para la pérdida de vigor sexual.

Por tanto, las especies de las Indias eran insustituibles. Habían sido siempre productos caros, pero su escasez en el siglo XV los puso mucho más caros. En los últimos siglos de la Edad Media, el comercio de especias en Europa por el Mar Mediterráneo (un comercio que había llevado a cabo esta región desde la época del Imperio Romano) se convirtió en exclusivo de Venecia y ningún estado tendría la fuerza suficiente para tomarlo. Las especias fueron transportadas por galeras (grandes embarcaciones alimentadas por docenas de remos) armadas con subsidios por el estado veneciano, que navegaba por el sistema de trenes. Ni siquiera los piratas, que habían sido comunes en estas aguas durante siglos, no eran rivales para la flota veneciana.

En la primera mitad del siglo XV, los portugueses ya se habían lanzado al océano, conquistando gradualmente 3.000 km de la costa atlántica de África, desde Ceuta (punto africano más cercano a Europa) hasta la desembocadura del río Senegal, incluidos los archipiélagos de Madeira, Azores y Cabo Verde. A partir de 1482, con la adhesión de Juan II al trono, la Corona portuguesa estableció su plan para llegar a las Indias sin pasar por el continente africano, tanto que, en 1487, Bartolomeu Dias logró la hazaña sin precedentes de cruzar el Cabo de Buena Esperanza en el extremo sur de África.

El Desconocimiento o la Mala Fe Sobre los Documentos Pontevedreses

Celso García de la Riega

Navegando por internet, me  sigo encontrando artículos o post que se cuestionan la legalidad de los documentos de Colón pontevedreses siguiendo acusando a Celso García de la Riega de falsificador, a pesar, de todas las pruebas que hay que los avalan como verdaderos. Por lo tanto, voy a aclarar la legalidad de los documentos, que me parece importante y es posible que a más de un lector le aclare alguna duda.

Creo que no hay una teoría que haya sido sometida a tantos estudios, como los documentos de la teoría gallega de Colón, lo cual, es bueno todo ayuda para entender y comprender la historia de la teoría. En el  libro “Colón español. Su Origen y Patria” Celso García de la Riega publicó al final del libro la documentación encontrada en Pontevedra de la familia Colón, demostrando su honradez y su rigurosidad, no tenía obligación de publicar los fotograbados y además algunos de ellos habían sido publicados en periódicos de la época, nacionales e internacionales, algunos años antes. Los documentos publicados en el libro eran 13:

Celso García de la Riega aportó 9 documentos: Nicolás Oderigo, Domingo de Colón o vello, Domingo de Colón o mozo, Bartolomé de Colón, María de Colón, Blanca de Colón, Cristobo de Colón, Juan de Colón-Constanza de Colón y Abraham Fonterosa. Estos documentos la mayoría procedían de la notaría de Joaquín Núñez, es decir, no los dio ni la Sociedad Arqueológica ni Casto Sampedro.

Carmelo Castiñeiras, secretario de la Sociedad Arqueológica, aportó un documento donde aparecían: Domingo Colón o vello y Benjamín Fonterosa, Castiñeiras murió joven, y la Sociedad Arqueológica se hizo cargo.

Casto Sampedro aportó: Afonso de Colón, Benjamín Fonterosa y Jacob Fonterosa y el de Castiñeiras.

Informes:

Antes es necesario definir un concepto importante, el fotograbado.

¿Qué es el fotograbado?

Es un proceso de impresión de fotografías en papel, por medio del grabado de la fotografía en una placa de cobre. La placa es entintada y presionada sobre el papel. El proceso da como resultado fotografías. Ni que decir tiene que estamos hablando de fotograbados de1913, calidad poca.

En abril de 1914, Serrano Sanz publica un artículo en la revista “Archivos y Bibliotecas” analizando los 13 documentos del libro, básicamente su conclusión es que los documentos han sido falsificados, salvo tres: Afonso, Cristobo y Juan de Colón. Todo el estudio es en base a los fotograbados del libro, es decir, Serrano Sanz sin tener en sus manos los documentos originales para su estudio, se permite el lujo de acusar de falsificador a Celso García de la Riega, contando para su informe solo con fotograbados del libro.

Los otros dos informes son conocidos, uno emitido por la Real Academia Galega 1917, cuyo ponente fue Eladio Oviedo Arce. Tiene como base el informe de Serrano Sanz y la colaboración de Casto Sampedro, pero en este se añade otro elemento, y es que dice que los documentos fueron raspados para alterar los nombres, algo imposible, teniendo en cuenta que hablamos de papel, no de pergamino, además, esto lo dice analizando los fotograbados no con los documentos en la mano . El segundo fue emitido por la Real Academia de la Historia 1928, tiene como base el informe de Serrano Sanz y el de Oviedo Arce, también contó con la colaboración de Casto Sampedro. Ambos excluyen de manipulación los tres documentos mencionados por Serrano. Ninguno de los dos informes, tuvieron los documentos de la colección de Celso García de la Riega, fueron analizados por los fotograbados del libro.

Hasta aquí, los tres informes que acusaban a Celso García de la Riega de falsificador, pero antes de seguir con los informes rigurosos y científicos que dicen todo lo contrario, voy a dar un dato interesante, uno de los firmantes del informe de la Real Academia de la Historia fue Antonio Ballesteros Beretta, especializado en la historia de España y de América, Licenciado en Filosofía y letras, Derecho y Doctor en Historia, Catedrático de Historia en las Universidades de Sevilla y Madrid, Socio de Número de la Real Academia de la Historia. Posteriormente al informe declara, en su Historia de América. – Editorial Salvat.- 1º Edición.- Año 1945.- Tomo 4º.- Pág. 104, acerca de los documentos:

Algunos les negaron autenticidad, pero no están en lo cierto; yo los he examinado por dos veces, una en el mismo archivo de Pontevedra, donde me los enseño el archivero don Casto Sampedro Folgar y estaban sin alterar” De esto, nunca habló Casto Sampedro, sin embargo, si opinaba que los documentos habían sido manipulados, incluidos los que aportó él y que Celso García de la Riega nunca tuvo en sus manos. 

Informes Favorables:

En 1967, Emilia Rodríguez Solano, elaboró una memoria de fin de carrera, en base al estudio de los documentos pontevedreses, utilizando para ello técnicas fotográficas del momento. Su conclusión, es que los documentos no estaban falsificados, estaban avivados o recalcados, siendo un estudio más científico y riguroso que los anteriores.

Año 2013, Informe del IPCE, aplicándose técnicas mas punteras: infrarrojos, ultravioleta, colaboración policía científica, comprobación marcas de agua del papel, análisis de tinta. Conclusión: papel y tinta del siglo XV, no había suplantación de nombres, había recalco o avivado, dejando claro que lo que estaba escrito por encima era lo mismo que lo de abajo.

Año 2017, Congreso Internacional del Papel, Mª Pilar Rodríguez Suárez Mercedes Vázquez Bertomeu, que presentaron la ponencia titulada: “SOBRE LA AUTENTICIDAD DE LOS DOCUMENTOS EN PAPEL DE LOS COLÓN DE GALICIA.” Ambas especialistas en paleografía y diplomacia documental. Sus conclusiones son más extensas y técnicas, los documentos analizados fueron los de la colección de Celso García de la Riega. Sus conclusiones son siempre favorables, tienen todo en el enlace, por sintetizar pongo uno:

La autenticidad diplomática y paleográfica de los seis documentos es innegable. Los informes contrarios realizados por diversos estudiosos hace un siglo son comprensibles y explicables a la luz de los conocimientos disponibles en aquel momento, pero hoy sus argumentos carecen de base científica.

Para mayor claridad, después de salir el informe del IPCE, escribí a la Real Academia Galega, para que, a la vista de los últimos estudios del IPCE, retiraran el informe de Eladio Oviedo Arce de su página Web, me contestaron que les enviara toda la información, así lo hice, les mandé todo el informe del IPCE, fotografías de los documentos realizadas en la Escuela de Restauración de Pontevedra y documentos varios. En julio de 2015 me contestaron por medio de un email personal, no emitieron comunicado, el emil viene firmado por Henrique Monteagudo, secretario da Real Academia Galega.

 El email es extenso, pueden clicar enlace y verlo entero, pero para el caso nos interesa lo siguiente:

Por fortuna, estudos posteriores, nomeadamente o de dona Emilia Rodríguez Solano na súa Memoria de Licenciatura de 1967, viñeron a confirmar que a manipulación dos documentos por parte de García de la Riega consistiu en “avivar” a letra para facilitar a reprodución e non en modificar o contido (aínda  que nalgún caso a autora non o descarta). Novos estudos, realizados con técnicas máis adiantadas, en especial o do Instituto de Patrimonio Cultural de España (ICPE), van na mesma liña interpretativa.

“parece indubitable, pasados os anos, que Murguía quixo aproveitar a ocasión para enterrar definitivamente a memoria de García de la Riega como historiador. E logrouno vicariamente a través de Oviedo Arce. Os vellos encontros, as feridas aínda abertas entre o celtómano e o celtófobo, as inxurias proferidas cando se fundou a Academia, cobrounas agora Murguía con intereses”.

Á vista do o devandito, aínda que a Real Academia Galega estima que non procede hoxe desautorizar ou anular sen máis o dito informe, non por iso deixa de recoñecer igualmente que os estudos sobre documentos utilizados por don Celso García de la Riega, levados a cabo recentemente e con técnicas de análise máis avanzadas, demostran que, sendo innegable que os manipulou, tamén o é que o fixo en xeral coa finalidade de “avivalos” e non de modificar o seu contido. Por tanto, a Real Academia Galega non considera xusto que fose cualificado despois da súa morte de sistemático e vulgar falsificador.”

Queda claro el tema, Venganza de Murguía utilizando a Oviedo Arce y Celso García de la Riega no fue ningún falsificador. Lo más curioso de todo esto es que Celso García de la Riega solo avivó un documento, el de Bartolomé de Colón, el resto no lo hizo él, ni tampoco dio su consentimiento para que se hiciera, esto se explica y se narra muy bien en la novela “Historia de una Infamia”.

Supuesto Origen Genovés de Cristóbal Colón

He subido un nuevo video en Youtube. Esta vez tratamos el tema del, supuesto, origen genovés de Cristóbal Colón

 

 

Última Publicación, Sobre el Idioma de Cristóbal Colón

Seguimos analizando las palabras escritas en gallego de Cristóbal Colón

 

Nuevo Video Idioma III

Seguimos con las palabras gallegas utilizadas por Cristóbal Colón. Esta vez hablaremos del estudio De Francisco romero Lema, filólogo gallego, que nos habla de algunas palabras gallegas utilizadas por Colón.

 

Idioma Cristóbal Colón II

Seguimos analizando las palabras gallegas utilizadas por Cristóbal Colón en sus escritos.

 

 

Palabras Gallegas Escritas y Utilizadas por Cristóbal Colón

Os traigo un nuevo video, del canal Cristóbal Colón Origen Gallego, Esta vez es el primero en le que tratamos el idioma utilizado por Cristóbal Colón, más bien, las palabras escritas que utilizó en sus diversos escritos: cartas privadas, a los Reyes Católicos, Cartas Oficiales, a sus hijos. Espero que os guste

 

Documentos en Papel con el Apellido Colón

Otro nuevo video, sobre el origen gallego de Cristóbal Colón:

 

 

Documentos Pétreos Con el Apellido Colón

Hoy os traigo un nuevo video, en la teoría la base documental, los hay de dos tipos: en papel y en piedra. En el video se trata los documentos que hay en piedra con el apellido Colón, espero que les guste.

 

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