Celso García de la Riega

Biografía, Obras, Pinturas, Teorías y Artículos

Archivar para el mes “septiembre, 2015”

Algunas Incongruencias e Incógnitas de Cristóbal Colón

Cristóbal Colón

Cristóbal Colón

Desde que se supo que los documentos de Celso García de la Riega fueran dados por originales y auténticos, tanto primero por Emilia Rodriguez Solano Pastrana, Tesina de 1968, luego por el IPCE, Diciembre 2013, y por último por la Real Academia Galega, Julio 2015, nadie se ha parado a pensar en la teoría de Celso García de la Riega.

Durante años uno de los argumentos más utilizados para desprestigiar la teoría de Celso García de la Riega era la sospechosa casualidad de nombres que había entre los documentos gallegos y los italianos este era un argumento de peso para todos aquellos contrarios a la tesis de Celso García de la Riega para argumentar la falsedad de los documentos, sin embargo, ahora que sabemos de su autenticidad nadie quiere reparar en dicha casualidad en los nombres documentales y sería un campo de  estudio cuando menos intrigante, quizás habría que pensar si seguimos la misma linea de investigación de los contrarios a de la Riega que los documentos italianos sean falsos por contener los mismos nombres de pila en los documentos pontevedreses y los genoveses. Qué hubiera pasado si no hubiera habido el montaje de la falsificación documental, por ejemplo que hubiera opinado Madariaga al respecto si hubiera sabido que los documentos eran originales quizás hubiera dicho que Colón era un judío gallego emigrado a Italia en lugar de haber especulado con que era judío catalán emigrado a Italia, que hubiera opinado Tudela, que hubiera opinado Ballesteros Bareta o Romeu de Armas o Manzano…, puede que hubieran seguido opinando lo mismo que han opinado pero si hubieran tenido en cuenta los argumentos aducidos en la teoría gallega: documental, toponimia e idioma las hubieran estudiado, cotejado y seguro que alguna duda sembraría sobre la teoría genovesa o quizás hubieran dado por verosímil y digna de estudio la teoría de Celso García de la Riega.

En los post anteriores he subido la conferencia dada por Celso García de la Riega  en la Sociedad Geográfica en Diciembre de 1898 que fue el principio de la teoría y de su difusión, también dio lugar al primer libro publicado sobre la teoría del Colón español. En el último párrafo de la conferencia expone una especulación de lo que pudo haber sucedido con la familia Colón de Pontevedra y viene a decir lo siguiente:

que la familia Colón-Fonterosa se vio obligada a marcharse de Pontevedra por los disturbios habidos en consecuencia de las sangrientas perturbaciones ocurridas en Galicia durante el siglo xv, ó por otras causas, hacia los años 44 al 50 del mismo, aprovechando, al efecto, las activas relaciones comerciales y marítimas que entonces existían entre ambos países. Llevó en su compañía á sus dos hijos mayores, criados ya (los demás nacieron posteriormente), y utilizó, para establecerse en la ciudad de Genova ó su territorio, y probablemente en Saona, recomendaciones al Arzobispo de Pisa, que á la sazón era clérigo sinecura de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y cobraba un quiñón de sardina á los mareantes de dicha villa, ó relaciones directas ó indirectas con la familia de Odérigo, á cuyo amparo pudo Cristóbal Colón dedicarse al estudio”. 

Aun reconociendo que es una idea especulativa no deja de tener una cierta lógica, pensemos que en Pontevedra había genoveses viviendo en Pontevedra o viviendo ocasionalmente, tenemos el caso de Nicolao Odérigo, que aparece documentado en el siglo XV en Pontevedra, Nicolao Odérigo era amigo de Colón al cual dejó sus papeles, evidentemente no puedo tratarse del mismo personaje pero bien podría haber sido un hijo del que aparece documentado en Pontevedra o probablemente un nieto, como podemos comprobar a Celso García de la Riega también le sorprendió esta casuística y trató de darle una explicación.

Como digo ni los partidarios del origen: Mallorquín de Colón, ni los del origen Ibicenco, ni los del origen Catalana, ni de los Philopotistas, ni a los partidarios del origen Corso o Alcarreño…. a nadie de los partidarios de estas teorías, así como a los partidarios oficialistas del origen genovés, se les ha ocurrido pensar o dudar siquiera en la posibilidad del origen gallego aportado en la teoría de Celso García de la Riega.

Dicho esto vamos a profundizar en algunos datos sobre el posible origen de Colón y para ello voy a tomar como referencia, en esta ocasión, el Mayorazgo de 1498 realizado por Cristóbal Colón, antes de empezar con el Mayorazgo conviene aclarar algunas ideas sobre los Mayorazgos:

Los importancia de los Mayorazgos radica en ser un sistema utilizado por la nobleza durante los siglos bajo medievales para evitar la disgregación del patrimonio y acentuar la cohesión interna, y también su gran complejidad y la variada casuística.

La facultad real de 1483 señala cuales son los impedimentos para hacer y heredar Mayorazgos: “… tanto que no sean estrangeros nin de relixión, ni biban fuera de mis reynos ni estén en mi deservicio….”

Bien según las ordenes dadas por la facultad real de 1483 los Mayorazgos no podían ser realizados por extranjeros, es decir, un Colón extranjero no podría hacer Mayorazgo.

 Mayorazgo de 1498 de Cristóbal Colón

En primer lugar decir que parece cierto que el Mayorazgo fue otorgado por los Reyes Católicos el 23 Abril de 1497 de ello hay constancia documental que consiste en una minuta de 1497 y la confirmación del 22 de Febrero de 1498, luego añadir que existen dudas razonables para considerar el Mayorazgo falso sino todo por lo menos en parte, las cuales fueron expuestas en un post anterior del cual doy un enlace https://celsogarciadelariega.wordpress.com/2015/04/24/cristobal-colon-y-el-mayorazgo-de-1498-autentico-falso-o-ambos/

Pero nos vamos a fijar en varios aspectos del Mayorazgo:

Lo primero que llama la atención es el inicio refieriendosé a Genova: “ de ella salí y en ella nací”, frase un tanto rara y forzada pues lo lógico sería en ella nací y de ella salí como es lógico primero se nace y luego se sale, pero Colón lo cita al revés.

En otro apartado cita: ordena que el poseedor de el Mayorazgo “tenga y sostenga siempre en la ciudad de Genova una persona de nuestro linage que tenga alli casa e muger e le ordene renta con que pueda vivir honestamente como persona tan llegada a nuestro linage y haga píe y raíz en la dicha ciudad como natural della porque podrá haber de la dicha ciudad”.

Seguimos: en la institución que Colón hizo de su Mayorazgo determinó el orden de la sucesión:

“….comenzando en D. Diego,mi hijo, y sucediendo sus hijos, ele uno en otro perpeuamente. ó falleciendo el hijo suyo suceda D. Fernando, mi hijo, como dicho es, y así su hijo, y prosigan de hijo en hijo para siempre él y los sobredichos Bartolomé, si á el llegare é á D. Diego, mis hermanos. Y si á nuestro Señor pluguiese que después de haber pasado algún tiempo este Mayorazgo en uno de los dichos sucesores, viniese á prescribir herederos hombres legítimos, haya dicho Mayorazgo y le suceda y herede el pariente más llegado á la persona que heredado lo tenía, en cuyo poder prescribió, siendo hombre legítimo que se llame y se haya siempre llamado de su padre antecesores, llamados de los de Colón. El cual Mayorazgo en ninguna manera lo herede mujer ninguna, salvo si aquí ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linage verdadero que se hobiese llamado y llamase él y sus antecesores de los de Colón. Y si esto acaesciere (lo que Dios no quiera) que en tal caso lo haya la mujer más llegada en deudo y en sangre legítima á la persona que así había logrado el dicho Mayorazgo: y esto será con las condiciones que aquí abajo diré, las cuales se en- tienda que son ansí por D. Diego, mi hijo, como por cada uno de los sobredichos, ó por quien sucediere, cada uno dellos, las cuales cumplirán, y no cumpliéndolas, que en tal caso sea privado del dicho Mayorazgo, y lo haya el pariente más llegado á la tal persona, en cuyo poder había prescripto por no haber cumplido lo que aquí diré: el cual así también le cobrarán si él no cumpliere estas dichas condiciones que aquí abajo diré, é también será privado dello, y lo haya otra persona más llegada á mi linage, guardando las dichas condiciones que así duraren perpetuo, y será en la forma sobre escrita en perpetuo. La cual pena no se entienda en cosas de menudencias que se podrían inventar por pleitos……..”

En el codicilo de 1506 determina en forma más jurídica y precisa lo mismo que prescribe en este de que nos ocupamos: que la sucesión sea por línea de varón, primero la de don Diego, luego la de don Fernando y después las de sus hermanos don Bartolomé y don Diego, “y que se entienda así de uno en otro al pariente más llegado a mi línea y esto sea para siempre. E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea“.

De los párrafos expuestos del Mayorazgo llama la atención lo siguiente:

1º Que diga “tenga y sostenga siempre en la ciudad de Genova una persona de nuestro linage que tenga alli casa e muger…”

Según la teoría del origen genovés Colón tenía dos hermanos en 1497 en Génova: Blanchieta y Giacomo, de ser esto así no se entiende que deje esta orden escrita en el Mayorazgo ya que en dicha fecha teniendo a los dos hermanos allí, y se supone que sobrinos, no hiciera mención a dichos parientes que ya estarían situados en Genova o alrededores para dejar constancia de que debían permanecer en Genova.

2º A la hora de mencionar la herencia del mayorazgo mencione que da prioridad a la linea del varón de tal forma que es primero Diego Colón su hijo en caso de no tener descendencia sería su otro hijo Hernando, después Bartolomé y por último su hermano Diego y otra vez se vuelve a olvidar de su hermano Giacomo y de sus posibles hijos que serían sus sobrinos, que tenía sobrinos o primos es sabido pues hay dos que se citan y que estuvieron con su tío o primo uno es Juan Antonio Colombo y otro es Andrea Colombo, es decir, que según parece tendría familia en Génova lo cual hace más extraño que no se acordara de ellos. Juan Antonio Colombo fue con Colón en el tercer viaje 30 de Mayo 1498 como Capitán de una de sus naves, es decir, tres meses después de la supuesta redacción del mayorazgo, Andrea Colombo figura como escudero en el rol del cuarto viaje. También nos encontramos a Juan Antonio Colombo documentalmente en 1506 a la muerte de Cristóbal Colón, consta como encargado de pagar 50.000 maravedis, que fueron prestados para el entierro, en Sevilla en el mes de Octubre, Juan Antonio Colombo fue el encargado de entregar, 1509, al padre Gorricio el cadaver de Cristóbal Colón en el Monasterio de las Cuevas, con esta confianza se demuestra que el tal Juan Antonio Colombo era un allegado de la familia y persona de confianza.

3º Llama la atención que escriba esto: “no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se houiere llamado y llamase él y sus antecesores de los de Colón”, forma en la que aparecen en los documentos pontevedreses es curioso que no hubiera dicho: “que se houbiere llamado y llamase él y sus antecesores Colombo”, que sería lo lógico ya que su apellido según los italianos era Colombo, según las leyes castellanas no era recomendable hacer un mayorazgo o cualquier otro documento oficial con un apellido falso aun suponiendo que en Castilla fuera conocido como Colón debería haber puesto su apellido original, de otra forma podría ser impugnado en un futuro en posibles pleitos de herencia, si Colón fue tan meticuloso y detallista en la transcripción del mayorazgo esto no debería pasarlo por alto de ser cierto que su apellido original fuera Colombo.

Esto explicaría lo siguiente: Colón durante los primeros años de su estancia en Castilla recibió pagos o ayudas económicas de los Reyes Católicos, mediante cédulas u ordenanzas documentales, en dichos documentos consta como Cristóbal Colomo, con este nombre aparece en los documentos de los Reyes Católicos hasta las capitulaciones de Santa Fe en que ya aparece a lo largo del texto primero como Cristóbal de Colón y después como Cristóbal Colón, sin la partícula “de”, todos los documentos de los Reyes Católicos, cartas y demás posteriores a las Capitulaciones de Santa Fe ya aparece como Cristóbal Colón y en algunos, pocos, como Cristóbal de Colón, es curioso que en una de  estas cédulas se le nombrara como Cristóbal de Colomo, con la partícula “de” delante del apellido, también resulta curioso que la tradición Vallisoletana recuerde que el 11 de Agosto de 1486, cuando Colón seguía a la corte de los Reyes Católicos, estando en el Monasterio de Prado perteneciente a la orden de Hernán Talavera, en esa noche la tradición vallisoletana narra la presencia de “de Colón” rezando bajo la Virgen románica, mientras Talavera hablaba del proyecto colombino con la reina Isabel, llama la atención que le denominan “De Colón” debe ser la primera vez que aparece con la partícula “de” delante del apellido a excepción de los documentos pontevedreses del Siglo XV.

Otra curiosidad del seguimiento de Colón con la Corte desde Enero de 1486 es la de que el 14 de Agosto de 1486 decide no seguir a la Corte los Reyes Católicos que salieron rumbo a Ponferrada, Villafranca, Santiago de Compostela y la Coruña donde llegaron el 9 de octubre. Colón no siguió a la corte en su rápido desplazamiento hacia Galicia y permaneció en Medina de Rioseco, hasta la vuelta de los reyes en Octubre, la pregunta surge y se hace evidente ¿Por qué después de 6 meses de seguimiento con la Corte decide no ir a Galicia y esperar su regreso?, quizás no quería que le pudieran reconocer por ser Cristóbal de Colón mareante de la Cofradía de Pontevedra de ascendencia judía y su familia estar pendiente con la justicia por las revueltas de mediados de siglo XV que les obligaron a huir.

Por otra parte volviendo al Mayorazgo se ha vuelto a olvidar de sus hermanos y sobrinos o primos de Génova ya que al poner a los llamados De Colón eliminaba cualquier descendiente llamado Colombo de Génova o de Saona..…

4º En el Mayorazgo escribe: “…..E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea” 

Don Diego Colón, hijo mayor del Almirante, tuvo de su matrimonio con doña María de Toledo, entre otros hijos, a doña María y doña Juana Colón; la primera casó con don Sancho de Cardona, almirante de Aragón; tuvieron dos hijos: don Cristóbal Colón de Cardona, almirante de Aragón, y doña María Colón de Cardona, marquesa de Guadaleste; las dos adoptaron en primer término el apellido Colón de su madre, y en segundo lugar el de Cardona y como este ejemplo hay varios, incluso de varones, a lo largo del linaje de Colón.

Esto demuestra que los descendientes se tomaron muy en serio el tener como primer apellido el Colón de cara a la posible herencia. Por otra parte en el testamento y codicilo de 1506 determina en forma más jurídica y precisa lo mismo que prescribe en el Mayorazgo de 1498: que la sucesión sea por línea de varón, primero la de don Diego, luego la de don Fernando y después las de sus hermanos don Bartolomé y don Diego, “y que se entienda así de uno en otro al pariente más llegado a mi línea y esto sea para siempre. E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea“.

Es decir que tanto en el Mayorazgo de 1498 y en el testamento y codicilo de 1506 se olvida de nombrar a sus hermanos genoveses: Giacomo y Blanchieta y a sus sobrinos o primos Juan Antonio y Andrea Colombo los cuales habían prestado servicios para Colón que estaban en Castilla en el momento de su muerte, no había ninguna enemistad con sus primos o sobrinos y por tanto es muy posible que no la hubiera con sus supuestos hermanos genoveses.

Todo esto me suena muy raro, un hombre tan celoso y meticuloso de su linaje que lo quiere dejar todo atado y controlado para que no se pierda su linaje, ni sus propiedades ni sus títulos se olvida de mencionar a su familia existente en Génova y a sus sobrinos o primos que estaban en Castilla que trabajaron con y para él, que les dio y otorgó responsabilidades de confianza y que sin embargo se olvide de ellos en su mayorazgo, conviene recordar que en 1506 sus hijos Diego y Fernando no estaban casados, sus dos hermanos tampoco estaban casados y sabiendo esto Colón se permite el lujo de no mencionar en su testamento a sus familiares genoveses en previsión de que los hijos y hermanos no tuvieran descendencia. ¿Cuál podría haber sido el motivo de semejante olvido?.

Juan Antonio y Andrea Colombo:

Estos personajes que aparecen en la vida de Colón son dos incógnitas no resueltas, Bartolomé de las Casas los denomina como primos de Colón, Consuelo Varela y otros historiadores los denominan: Sobrino a Andrea y primo o sobrino a Juan Antonio Colombo, en cualquier caso lo interesante de  esto es que si fueran sobrinos serían hijos de un hermano de Colón, es decir, de uno afincado en Génova, si fueran primos serían hijos de un tío de Colón, hermano de Domenico Colombo, ya sea uno u otro parentesco no se entiende el Mayorazgo ni el testamento de Colón al no nombrarlos.

Según los genovistas, Juan Antonio Colombo era hijo de Antonio Colombo y sobrino de Domenico Colombo, el padre de Cristóbal Colón. Esta identificación se basa en el registro de una carta de Antoni Ginobés, para el almirante, Fechada en Génova 8 de diciembre 1502, que figura en el inventario de los documentos de Colón.

Todas estas suposiciones caen, sin embargo, por los suelos si nos atenemos a los siguientes hechos documentados y contrastados:

Primero. El hijo de Antonio Colombo se llamaba Gianneto y no Juan Antonio, Nombre que en modo alguno puede equipararse ni derivar del diminutivo de Giano.

Segundo. De la correspondencia del almirante con fray Gaspar Gorricio resulta que Andrea Colombo era hermano de Juan Antonio y no su hijo, como pretenden los genovistas.

Tercero. Según los genovistas, el diez de febrero de 1500 Giannetto Colombo, hijo de Antonio, testifica en Genova para rectificar los limites de un terreno de su propiedad. Sin embargo, según los cronistas Las Casas y Hernando, Juan Antonio Colombo se encontraba por esas fechas en el nuevo mundo, lo que  excluye que pudiera tratarse de la misma persona.

Cuarto. La carta del 8 de Diciembre de 1502 no pudo ser escrita por por Antonio Colombo pues éste yacía en la sepultura hacía seis años, por lo menos. Fue el investigador italiano Paolo Revell quien descubrió en Genova el original de esta carta, pudiendo comprobar que venía firmada por el canciller del Ufficio di San Giorgio Antonio Gallo y no por Antonio Colombo, como suponen los genovistas.

Podríamos seguir con la documentación genovesa pero según parece hay mucha de  ella que  es falsa o se refieren a dos personajes diferentes, uno Cristóbal Colón y otro el genovés Cristoforo Colombo, baste añadir que según los genoveses Diego Colón hermano de Cristóbal murió con 47 años, mientras los estudios antropológicos realizados sitúan su muerte con alrededor de 60 años. Para terminar hay que añadir que la documentación genovesa cita el siguiente documento:

En Savona el 7 de agosto de 1473. Se trata, de nuevo, de un documento hecho ante el notario Pietro Corsaro, en que comparece Colón como testigo, para certificar la venta de la casa de su padre sita en Puerta de Olivilla, donde él había pasado los años de infancia. Comparecen, así mismo, su hermano Juan Pelegrino y su madre Susana de Fontanarrubea”, como pueden comprobar su madre según los genoveses se llamaba Susana Fontanarrubea ¿Por qué entonces los genoveses y demás historiadores se empeñaron en denominarla Fontarrosa? Quizás para a semejarla con el apellido gallego Fonterosa.

Bien sabemos que el tal Juan Antonio Colombo no era genovés, a saber si era Colombo pues en los escritos del Rol de los viajes aparecen pagos a Juan Antonio Colón y no Colombo, ¿entonces quién podría ser? no hay ninguna teoría sobre el origen de Colón que explique este personaje, solo quizás y dentro de la especulación en la teoría de Celso García de la Riega en el que aparece documentado un Juan de Colón, mareante, que a principios del siglo XVI compró una finca al Monasterio de Poio, la finca de Andurique, situada cerca de la casa natal de Cristóbal Colón y de la Finca de la Puntada que fue vendida por el Duque de Veragua, descendiente de Colón, en el siglo XVIII y que en el contrato de venta dice que la heredó de sus finados padres

Por último un dato sobre cierto personaje: Diego Álvarez Chanca, medico, que acompaño a Colón en el segundo viaje, amigo de Colón y de su familia, llevaba algunos asuntos de Colón y fue testigo en el pleito de Diego Colón con la Corona, pues bien este personaje que lo situaban como vecino de Sevilla, que no es lo mismo que natural, en realidad podría ser gallego no hay ningún documento andaluz que lleve el apellido Chanca, sin embargo, hay cuatro topónimos en Galicia Chanca: tres en Lugo y uno en Coruña, por otra parte buscando documentación gallega encontré documentos de finales del siglo XIV y XV con el apellido Chanca y esto sin buscar mucho, sería interesante investigar a este personaje…..


		
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Conferencia de Celso García de la Riega en la Real Sociedad Geográfica Año 1898, Cristóbal Colón ¿Español? V y Final

Celso García de la Riega

Celso García de la Riega

Estos documentos, por la circunstancia de revelar la existencia en Pontevedra, según ya he dicho, de los apellidos paterno y materno del inmortal descubridor en la primera mitad del siglo xv, tienen, á mi juicio, grande interés. Carezco de autoridad para pretender que la historia escrita sea rectificada desde luego y para exigir que la convicción que pudiera haber formado se establezca como artículo de fe; es probable además que, seducido por el amor á la patria que todos veneramos, y ofuscado por tan sorprendente reunión de coincidencias, la fantasía me conduzca por extraviado camino; pero me parece indudable que merezco disculpa, porque el hecho de hallarse lo más de la vida de Colón envuelto en tinieblas; el de no poder fijarse el pueblo de su nacimiento; el de aparecer contradicciones é incongruencias entre la mayor parte de los datos que figuran al presente como históricos; el de haberse agotado en Italia, con respecto á su persona, las fuentes de información que subsisten precisas y diáfanas acerca de varones menos ilustres y aun anteriores al gran navegante; y por fin, las deducciones que sin violencia alguna se desprenden de

los nuevos documentos, son motivos poderosos, en mi concepto, para que se desvanezca la cabeza más firme.

En presencia del acuerdo del concejo de Pontevedra, que en 29 de Julio de 1437 manda pagar 24 maravedís viejos á Domingos de Colón y á Benjamín Fonterosa, nace espontáneamente la reflexión de que va muy poca distancia de un matrimonio realizado por personas de ambas familias, á la asociación para negocios ó de intereses entre éstas últimas, ó viceversa, de la asociación al matrimonio. Creo que no es desatinado semejante raciocinio, y hé aquí un medio sencillo para explicar el hecho de que el Almirante haya tenido por padres á un Colón y á una Fonterosa, por más que este pensamiento parezca á primera vista vulgarísima sentencia. Del mencionado acuerdo resulta que el Domingo de Colón, á quien se refiere, era un alquilador de acémilas; si el Descubridor fué hijo de este modesto individuo, no sería absurdo suponer que las preocupaciones sociales de aquellos tiempos le obligaron á ocultar origen y patria.

Aparecen Fonterosas, apellido que, como he dicho, subsiste en aquella provincia, con los nombres de Jacob el viejo, otro Jacob y Benjamín; la madre de Colón se llamaba Susana. Si el Almirante pertenecía á esta familia, hebrea sin duda, que así puede deducirse de sus nombres bíblicos, ó por lo menos de cristianos nuevos, ¿no habríamos de disculparle y declarar plenamente justificada su resolución de no revelar tales antecedentes, dado el odio á dicha raza que existía á la sazón y dadas las iras que contra ella se desencadenaron en la segunda mitad del siglo xv? ¿No merecería examen en este caso la inclinación de Colón á las citas del Antiguo Testamento?

La huerta de Andurique, aforada por el monasterio de Poyo á Juan de Colón, y situada á medio kilómetro de Pontevedra, linda con otras heredades de la pequeña ensenada de Portosanto, lugar de marineros, en la parroquia de San Salvador. El descubridor del Nuevo Mundo bautizó á las dos primeras islas que halló en su primer viaje con los nombres de San Salvador y la Concepción, actos derivados indudablemente de su piedad religiosa; á las siguientes con los de Isabela, Fernandina y Juana, en demostración de su gratitud á la real familia. Pero costeando la última, que conservó su denominación indígena de Cuba, llega á un río, después á una bahía y correlativamente, sin que hubiese padecido en aquellos días borrasca, riesgo ni dificultad de ninguna clase, vuelve á aplicar al primero el nombre de San Salvador, y da á la segunda el de Portosanto. Algunos críticos explican lo de Portosanto por el hecho de que el suegro de Colón había sido gobernador de la isla portuguesa así llamada; esto es, que el inmortal navegante, que no’ se acordó para tales actos de sus hijos, de sus padres, de su mujer, de su amada Doña Beatriz, de Genova ni

de Italia, dedicaba tal afecto á un suegro que no había conocido, y le apremiaba tanto el deseo de demostrarlo, que honró su recuerdo á seguida del que dedicó á la religión y á los reyes. Mas si Colón hubiera nacido en Pontevedra, ¿no se justificaría sobradamente que se hubiese acordado de una patria que no podía declarar en momentos tan solemnes, de tanta expansión afectiva como habrán sido para él los del descubrimiento, y repitiese la denominación de San Salvador, aplicando la de Portosanto, parroquia y lugar donde quizás tuvo su cuna, en la seguridad de que nadie habría de sospechar su íntimo propósito?

En su segundo viaje bautizó á una isla con el nombre de La Gallega. En el primero había denominado La Española á la que actualmente se llama de Santo Domingo: ninguna otra obtuvo de Colón el de La Italiana, el de La Griega, el de La Corsa, ni el de La Portuguesa. Es probable que el de La Gallega signifique un recuerdo á la carabela Santa María, pues tal era su sobrenombre; pero esta misma circunstancia ¿no podría demostrar la conjunción de dos ideas? Colón prefirió embarcarse en la Santa María, á pesar de ser buque de carga y de ofrecer la Pinta y la Niña mejores condiciones marineras y mayores ventajas para la empresa del descubrimiento. ¿Fué casual esta elección, no bien explicada hasta la fecha? Y como corolario de tal preferencia, quiso unir en el nombre de La Gallega los dos recuerdos, el de la nave y el de Galicia, si en ella hubiere nacido, de la misma manera que con el de La Española satisfizo á su españolismo, muy acendrado por cierto, según ha demostrado un sapientísimo crítico?

Otro de los nuevos documentos contiene la compra de una casa por Payo Gómez de Sotomayor y su mujer Doña Mayor de Mendoza; ésta, sobrina del Arzobispo de Santiago; aquél, uno de los más nobles ricos-hombres de Galicia, mariscal de Castilla, caballero de la Banda, Embajador á Persia del Rey D. Enrique III. En dicha escritura se menciona, como parte del contrato, el terreno hasta la casa de Domingo de Colón el viejo, con salida al eirado de la puerta de la Galea. Este eirado es una plaza ó espacio irregular entre diversos edificios, tapias y muelle al fondeadero llamado de la Puente: hállase inmediato al lugar que ocupaba la puerta y torre de la Galea. En su tercer viaje, en extremo fatigoso por las calmas y por el calor sufrido más allá de las islas de Cabo Verde, dio Colón á la primera tierra que halló el nombre de La Trinidad y, al primer promontorio, el de cabo de la Galea. No es probable que la circunstancia de presentarse á la vista una roca parecida á un buque, inspirase á Colón, inmediatamente después de un nombre de tan alta y sagrada significación como el de la Trinidad, el pensamiento de descender á uno tan trivial como el de la Galea, sin tener para ello alguna otra razón importante. Si Colón hubiera nacido en Pontevedra y jugado en su niñez en aquel eirado de la puerta de la Galea, vecino á la casa de un pariente muy cercano, donde los marineros extendían las redes y aparejos para secarlos y recomponerlos, frente á uno de los fondeaderos de las naves; ¿sería incorrecto presumir que en el nombre de cabo de la Galea, hubiera incluido una memoria á su pueblo y á sus primeros años, en forma semejante á las que empleara anteriormente?

De todos modos, ¿no es muy singular que sus tres primeros viajes, por lo menos, ofrezcan á nuestra meditación tres coincidencias tan expresivas?

En la crítica histórica, la homonimia es un factor muy incierto, y no soy yo, en verdad, el primero á consignarlo así. La homonimia de uno ó de más nombres, no debe ser apreciada, á menos que concurran al caso circunstancias especiales y coincidan en apellido poco vulgar: según autorizados escritores, el de Colombo, era en el siglo xv común á muchas familias de Italia, del mediodía de Francia y de algunas regiones de España, mientras que el de Colón era seguramente único en la comarca de Galicia revelada por los nuevos documentos, siendo muy extraordinario el hecho de que en la generación anterior á la del Almirante y en la coetánea, aparezca en Pontevedra ese glorioso apellido unido á nombres propios de casi todas las personas que formaron su familia: Domingo el viejo, otro Domingo, Cristóbal, Bartolomé, Juan, Blanca, esto es, una renovación muy frecuente en todas partes, originada por afecto, por respetuoso recuerdo á los antepasados ó por padrinazgo de los parientes inmediatos en la pila del bautismo. Esta circunstancia, con ser tan elocuente, aun pudiera calificarse como caso de homonimia; pero existir á la sazón y en el mismo pueblo el nada vulgar apellido materno del Descubridor y además constar

juntos los dos de Colón y Fonterosa en el mandato de pago relativo á servicio especial, constituye, al lado de los demás indicios, un suceso de tan sugestiva influencia, que difícilmenle puede, el que lo examina, sustraerse á su eficacia persuasiva.

Consejo de la prudencia sería proceder con calma y caminar con pies de plomo, según suele decirse vulgarmente; pero en mi concepto, uno de los nuevos documentos parece que arroja,no sólo sobre los demás, sino también sobre la vida de Colón, y, por consiguiente, en el obscuro campo de la historia relativa á esa interesante vida, potentes rayos de luz, ante los cuales no acierta á refrenarse la imaginación ni á defenderse el entendimiento: es la cédula del Arzobispo de Santiago, fecha 15 de Marzo de 1413, dirigida al concejo, juez, alcaldes, jurados y hombres buenos de su villa de Pontevedra, ordenándoles entregar, «cojidos y recabados», 15.000 maravedís de moneda vieja á maese Nicolao Oderigo de Genova. Recordad que el íntimo amigo del Almirante, el que le mereció la confianza de ser depositario en 1502 de las copias de sus títulos, despachos y escrituras, se llamaba también Nicolás Odérigo, legado que había sido del gobierno genovés ante los Reyes Católicos. La distancia de casi un siglo entre ambos hechos, demuestra que el Nicolás Odérigo de 1502 no era el mismo de 1413; pero pudo el uno ser antepasado ó pariente próximo de los antepasados del otro. Si aquel fué, por ejemplo, navegante y mercader de telas de seda y de otros géneros y artículos de la industria italiana, que las naves genovesas llevaban á aquella co- marca de Galicia; si su descendiente desempeñó, por adquisición de nobleza ó por otras elevadas cualidades y prendas, el cargo de embajador, ¿sería acaso un dislate presumir que la estrecha amistad de Cristóbal Colón con dicho legado tenía antigua fecha en su familia y provenía de una protección cuyo origen pudiera haber sido la presencia en Santiago y Pontevedra, á principios del siglo xv, del Odérigo á que se refiere la cédula del Prelado compostelano?

Si los padres de Colón fueren individuos de las familias Colón y Fonterosa, residentes en Pontevedra, emigrados luego á Italia, puede aceptarse que hubieran utilizado alguna recomendación ó relación directa ó indirecta con los Odérigo. ¿Debió quizás Colón á esta encumbrada familia de Genova los medios necesarios para verificar sus estudios y para emprender la carrera de marino? ¿Conocía el embajador Odérigo la verdadera patria del Almirante, y supo conservar el secreto como pudiera deducirse, tanto del silencio que guardó acerca de la patria y del origen de su amigo, como del hecho de haber retenido las copias que le confió y que no fueron entregadas á las autoridades de Genova hasta muy cerca de dos siglos después por Lorenzo Odérigo?

Estas y otras preguntas é hipótesis análogas, se ofrecen al pensamiento y parecen adquirir fundadamente el aspecto de la verdad, porque no es fácil concebir que por exclusiva virtud de la casualidad pueda llegar á tal extremo el concurso de indicios tan numerosos y homogéneos.

Para concluir, me permitiréis que os recite, en extracto, la leyenda que he imaginado, fundada en los datos y raciocinios que acabo de exponer.

El matrimonio Colón-Fonterosa, residente en Pontevedra, emigró á Italia á consecuencia de las sangrientas perturbaciones ocurridas en Galicia durante el siglo xv, ó por otras causas, hacia los años 44 al 50 del mismo, aprovechando, al efecto, las activas relaciones comerciales y marítimas que entonces existían entre ambos países. Llevó en su compañía á sus dos hijos mayores, criados ya (los demás nacieron posteriormente), y utilizó, para establecerse en la ciudad de Genova ó su territorio, y probablemente en Saona, recomendaciones al Arzobispo de Pisa, que á la sazón era clérigo sinecura de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y cobraba un quiñón de sardina á los mareantes de dicha villa, ó relaciones directas ó indirectas con la familia de Odérigo, á cuyo amparo pudo Cristóbal Colón dedicarse al estudio. Apto á los 14 años de edad, tanto por sus conocimientos, como por su robustez, para la profesión de marino, emprendió la vida del mar, en la cual navegó durante veintitrés años consecutivos, llegando por su destreza y por su valor á ser jefe de un buque al servicio de Renato y de Juan de Anjou, y transformando su apellido Colón en el de Colombo, á imitación de algunos audaces corsarios que usufructuaban este sobrenombre, ó por haber militado quizás bajo el mando de Colombo el viejo, ó de Colombo el mozo, célebres marinos que usaban también, sin pertenecerles, el mismo apellido.

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