Celso García de la Riega

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Los Diferentes Apellidos de Cristóbal: Colón-Colomo-Collon-Colombo II

¿Qué nos dice Fernando Colón en la biografía de su padre?
Lo primero que hay que aclarar, es que se sabe que el original fue escrito en castellano, pero el original no se ha encontrado. Fernando Colón siempre usó y escribió el apellido Colón; fue Ulloa, el traductor, quién introdujo el apellido Colombo, lo cual no es correcto, ya que, el apellido Colombo traducido al castellano sería Palomo, y si Fernando Colón puso en el manuscrito Colombo, al traducirlo al castellano habría que poner Fernando Palomo o Cristóbal Palomo, en lugar de Colón. Esto me parece un punto muy interesante.
Pongamos algunas referencias de Fernando Colón en su obra:
“Algunos querían que yo me ocupase en declarar y decir cómo el Almirante procedía de sangra ilustre, aunque sus padres por mala fortuna, hubiesen venido a estar en gran necesidad y pobreza; y que hubiese mostrado cómo procedían de aquel Colón, de quién Cornelio Tácito cuenta al principio del libro duodécimo de su obra.[..] Querían también que hiciese gran cuenta de aquellos dos ilustres Colones parientes suyos de quienes Sabélico describe una gran victoria obtenida contra los Venecianos. Dicen que era de Savona, y otros que genovés; y quienes van más lejos, le hacen de Plasencia, en cuya ciudad hay hay algunas personas honradas de su familia y sepulcros con armas y epitafios de los Colombo, porque ese era, en efecto, el apellido usado por sus mayores, si bien él, conforme a la patria en don de fue a residir y a comenzar nuevo estado, limo el vocablo, para que tuviese conformidad con el antiguo y distinguiese a quienes de él procedieran d los otros que eran colaterales, y así se llamó Colón.
Considerando esto me moví a creer que, como la mayor parte de sus cosas, fueron obradas por algún misterio, así aquello que toca a la verdad de tal nombre y apellido no ocurrió sin misterio… Porque si tomamos en consideración el apellido común de sus mayores, diremos que verdaderamente fue Colombo o paloma… Por consiguiente, le vino a propósito el sobrenombre de Colón, que el volvió a renovar, porque en griego quiere decir miembro, para que siendo su propio nombre Cristóbal se supiese de quién era miembro, es a saber, de Cristo… Y luego, si queremos reducir su nombre a la pronunciación latina, que es, Christophorus Colunus…”
¿Qué podemos deducir de estos párrafos?
Cuando Fernando Colón s prefiere a los lejanos antepasados de su padre dice sus MAYORES, para distinguirlos de los INMEDIATOS, a quienes llaman sus padres.
Se aprecia que D. Fernando no dice que su padre o los padres de éste se llamasen COLOMBO, únicamente lo dice de los LEJANOS ANTEPASADOS. Esto es para imitar a Cristo.
También nos habla de aquellos dos ilustres COLONES, parientes de su padre, con lo cual nos va diciendo que tienen unos parientes que son ilustres, que son precisamente los Almirantes Coullon.
Fernando, en el afán d hacer ilustre a su padre, insinúa que entre sus ascendientes pudiera estar el Colón de Cornelio Tácito, pues ya se comprende que si lo asegurase, nadie le creería, teniendo en cuenta que el espacio de tiempo, por lo menos 15 siglos, entre uno y otro, es decir, no es capaz de encontrar a sus abuelos, pero si sabe que el Colón d hace 15 siglos era su pariente…
Otra duda: e cuando dice: “ si bien él, conforme a la patria en don de fue a residir y a comenzar nuevo estado, limo el vocablo, para que tuviese conformidad con el antiguo y distinguiese a quienes de él procedieran d los otros que eran colaterales, y así se llamó Colón”
Como esto lo dice a continuación de que Colombo era el apellido usado por sus mayores, de ahí deducen muchos que limó el Colombo para transformadlo en Colón. ¿Y cuál era el antiguo?
Parece claro, que se refiere a que el apellido que el Almirante limó fue Colombo; no olvidemos que Colón desde el año 1484 a 1492, se hizo llamar Colomo, y su nuevo estado fue a partir de las Capitulaciones de Santa Fe. Los colaterales inmediatos no eran Colombo, sino Collon, que. Es su anterior apellido, y eran también almirantes y parientes, según Fernando Colón.
Podemos concretar:
1º No hay ningún. Dato, firma, cita, etc en la que el Almirante haga alusión al apellido Colombo como suyo.
2º Estando en Portugal, “antes de la limadura” se llamaba Colón o Collon
3º Llega al Rábida llamándose Colón, según García Hernández, declaración pleitos.
4º En Castilla entre 1484-1492, no se llama Colombo sino Colomo.
5º Es cuando se hacia llamar Colomo cuando limó el apellido.
6º Limar para conformar no es lo mismo que limar para igualar, pues lo hizo parecido a Collon y no al Colón de Tácito según su hijo Fernando.
7º Los parienets colaterales a que se refiere, son los que se apellidaran Collon, como el Juan Collon de Pontevedra y los Coullon, eliminando a todos los de apellido parecido: Colom, Colomo, Coloma, Colombo…
8º Los hermanos de Cristóbal Colón, que s espera, no tuvieron necesidad de limar el apellido. Sin duda, por qué no se hicieron llamar a Colomo. Lo escribieron simplemente en castellano porque en Castilla nadie pronuncia la “LL” como L doble y de hacerlo le transforman el apellido fonéticamente de Colón en Collon.
9º Colón no aceptó el blasón de los Colombo o Colón en su escudo, como le propuso Diego de Urbina, maestro de armas de los Reyes Católicos.
Podemos afirmar, que el apellido que limó fue el de Colomo y lo “conformó” con el anterior collon, pero no lo igualo en la escritura y si en la fonética con pronunciación castellana.
Nada tiene de extraño que el origen de ese apellido fuese Colombo en Lombardía, que al pasar a Francia se transformarse en Coullón, en Galicia y Portugal en Collon y, por último, en Castilla en Colón, siempre siguiendo la regla fonética.
En otros párrafos de este capítulo don Fernando niega que la patria de su padre y ascendientes inmediatos sea la genovesa, pues “quiso Nuestro Señor que su patria y origen fuesen menos ciertos y conocidos”, en cambio dice que la ascendencia anterior es genovesa.
Dice también: “así aquello que toca la variedad de tal nombre y apellido no ocurrió sin misterio”.
O sea, que como su padre se llama a Cristóbal, que significa portador de Cristo, y como se puso Colón, que en griego quiere decir miembro, resulta miembro portador de Cristo.
Si el sobrenombre de Colón se lo puso el almirante pensando en el Colón de Tácito, que cite a su hijo, el misterio proviene ya de aquella época. La cosa resulta ya excesivamente misteriosa.
Algo curioso y contradictorio de Fernando y su biografía.
En el capítulo I escribe: Nuestro Señor quiso que tanto los padres del almirante como su patria y origen fuesen desconocidos. En el capítulo II llama a Giustiniani maligno compatriota y en el V dice que fue a Lisboa, donde sabía se encontraban muchos compatriotas suyos genoveses. Luego, o Génova no es la patria del almirante o don Fernando va en contra de lo que quiere nuestro señor. Todo lo que diga respecto a la patria de su padre ha de ser para ocultar la verdadera, y dirigiendo las investigaciones hacia Génova ayuda a lo que dice que Cristo deseaba, ya que allí no podían encontrarse datos sobre la patria de su padre.
Por último, tenemos el Mayorazgo de 1497, aunque es un documento conflictivo, por haber dudas, en cuanto a: la firma, la letra, el secretario de los Reyes Católicos que firma, por tener enmiendas con otra letra, por faltar hojas. Sin embargo, hay en el documento algo muy curioso sobre los herederos de Colón:
“Y si á nuestro Señor pluguiese que después de haber pasado algún tiempo este Mayorazgo en uno de los dichos sucesores, viniese á prescribir herederos hombres legítimos, haya dicho Mayorazgo y le suceda y herede el pariente más llegado á la persona que heredado lo tenía, en cuyo poder prescribió, siendo hombre legítimo que se llame y se haya siempre llamado de su padre antecesores, llamados de los DE COLÓN.
El cual Mayorazgo en ninguna manera lo herede mujer ninguna, salvo si aquí ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linage verdadero que se hobiese llamado y llamase él y sus antecesores DE COLÓN”.
Llama la atención que ponga en los dos casos “de Colón” apellido que aparece en los documentos pontevedreses, esta parte del documento Mayorazgo, podría ser verdadero, ya que es mucha casualidad que de ser falsificado aparezca este apellido.
Por otra parte, dejo una reflexión. Durante los pleitos por la sucesión, 1577.., se presentaron dos Colombos con pretensiones de sucesión por ser herederos, no pudieron demostrar relación familiar ante el Tribunal, pregunta si ellos no pudieron ¿Cómo es que cinco siglos después si pudieron demostrarlo? Es decir, como e que cinco siglos después, dicen haber demostrado que el apellido era Colombo y el origen genovés.

Fuente consultada: Antonio Fernández Fernández

Cristóbal Colón en Portugal IV. Cartas Toscanelli

Paolo Toscanelli

Vamos con el último post de la estancia de Colón en Portugal. Lo primero que hay que decir, y no lo he dicho antes, es que la fecha de entrada de Colón en Portugal es arbitraría, el primero que dio la fecha fue Spotorno, 1476, y basándose más en su criterio que en algo objetivo y a partir de su opinión han venido seguidas las demás, aunque hay historiadores y autores que la consideran errónea, especialmente los genovistas, el mismo Fernando Colón se equivoca de fecha en la batalla de San Vicente y de personaje, cita al pirata Colón el mozo, Jean Batispte Griego, en lugar de Colón el viejo, Guillaume Cazanove Coullon, Almirante francés, ambos piratas bajo las ordenes de Luis XI rey de Francia, con lo cual el propio hijo de Colón contribuyó a la confusión sobre su llegada a Portugal. La batalla de San Vicente en la que participó Colón el viejo fue en Agosto de 1476, contra los genoveses, y la batalla de San Vicente en la que participó Colón el mozo fue en 1485 contra naves venecianas.
Hay un dato muy controvertido de la estancia de Colón en Portugal que son las supuestas cartas de Paulo Toscanelli a Colón en Portugal, cuya datación es de Junio 1474. La mayoría de los autores estas cartas las consideran falsas o apócrifas.
Lo primero que habría que preguntarse es ¿para qué querría falsificarlas? Lo primero que se me ocurre es que falsificar algo tiene dos motivos muy claros, principalmente, uno la venta de lo falsificado y dos el aprovecharse de la falsificación para uso personal ya sea para: una teoría, convencimiento de un relato, presentación de un proyecto.. etc. En ningún caso Colón hizo uso de la carta de Toscanelli, que dicho sea de paso se encontró en las guardas de un libro de su propiedad, la carta no la utilizó, que se sepa, para la presentación de su proyecto tanto en Portugal como en Castilla, tampoco la vendió entonces cabría preguntarse ¿para que las tendría que falsificar? Sino hizo uso de ellas nada más que para su conocimiento y uso personal, Bartolomé de las Casas dijo que la tuvo en sus manos, escrita en latín, tampoco hay ningún motivo por el cual haya que dudar de las palabras de Bartolomé de las Casas.
En 1470 Alfonso V de Portugal nombra a su hijo Juan, futuro Rey, jefe de los servicios de las expediciones y descubrimientos. Actualmente correspondería con el Ministro de marina, era el mismo en el que Enrique el Navegante había forjado los cimientos imperiales de Portugal. El destino del país Lusitano estaba marcado por la tradición y los privilegios pontificios.
El príncipe Juan impulsó las exploraciones, estableció reglamentos sobre trafico marítimo y fomentó la construcción naval. El único camino que entonces se consideraba posible era bordear las costas africanas para llegar a la India. Esta era la situación portuguesa cuando aparecieron las cartas de Toscanelli a Cristóbal Colón, y que anteriormente, Toscanelli, había escrito al canónigo Fernan Martins personaje del que también se duda de su existencia.
Antonio Martins era Obispo de Oporto, compañero del cardenal de Cusa en su viaje a Constantinopla Y uno de los representantes más ilustres de Portugal en los concilios de Basilea , Ferrara y Florencia… Antonio Martins era natural de Chaves en la provincia de Traz-os-montes, confinan de la Entre-Douro-e-Minho en la que nació Fernán Martins (en Roritz, villa situada junto al río Vizella).
En el testamento el cardenal Cusa otorgado en Roma el 15 de junio de 1461 aparece firmando como testigo Fernando de Roritz, Canónico y médico, también aparece como testigo Paolo Toscanelli médico, por tanto podemos admitir que Fernando Martins y Fernando Roritz son la misma persona.
La relación entre Toscanelli y Martins, ambos médicos y amigos del cardenal de Cusa queda explicada.
Todo esto lo explica Ballesteros en su tomo IV página 300, 314, 315 y 322.
Por su parte Fernando Colón en el capítulo VII página 46 dice:
Como también que un maestro Pablo, Físico del maestro dominico, Florentino contemporáneo de mismo Almirante, fue causal en gran parte de que él emprendiese este viaje con mayores ánimos. Porque, siendo el referido maestro Pablo amigo de un Fernando Martínez canónigo de Lisboa, Y escribiendo se cartas el uno al otro sobre la navegación que se hacía al país de Guinea en tiempo del rey don Alfonso de Portugal.
Los nombres a los que se refiere Fernando Colón coinciden con los que aparecen testificando en los documentos anteriores.
Una de las traducciones realizadas de la carta, en latín, de Toscanelli a Colón fue la realizada por Humbolt que en uno de sus párrafos dice:
“Os envío la copia de otra carta que escribí algunos días ha a un amigo mío domestico del serenísimo Rey de Portugal, antes de las guerras de Castilla….”
Las guerras de Castilla, 1475-1479, se refiere a la guerra de sucesión por el trono entre la Beltraneja, apoyada por Portugal, e Isabel la Católica. Evidentemente leído así parece claro que la carta de

Mapa de Toscanelli, adjuntado en la carta a Martins y a Colón

Toscanelli a Colón tuvo que ser entre 1479 y 1482 que fue cuando murió Toscanelli. Pero si admitimos un error de puntuación en la coma que aparece después de Portugal el significado cambia y realmente a lo que se refiere es a que Martins era domestico del Rey Alfonso de Portugal antes de las guerras de Castilla, también podría darse el caso de que se refiriera, que es lo más probable, a las guerras de Castilla en el reinado de Enrique IV, hermano de Isabel la Católica y que fue destronado en en 1465 y repuesto en 1468, esta opinión se puede basar en dos argumentos:
Uno que se referiría a la época en que conoció a Martins, en el testamento Cardenal Cusa 1461 en la que Martins ya era domestico de Alfonso V.
Dos que si se referiría a la guerras de Portugal con Castilla por la sucesión lo más lógico sería escribir: ”Antes de las guerras CON Castilla”.
La carta en la que Toscanelli le escribe a Colón hace referencia a la que escribió a Martins, en ella recuerda las conversaciones que tuvo con Martins en 1461-1464, es decir, unos once años antes por tanto esta carta de 1474 no es la que va dirigida a Martins sino la respuesta a la enviada por Colón de otra forma no tendría sentido mencionar las conversaciones de hace 11 años.
En al carta Toscanelli dice como ir a las Indias sin necesidad de ir por la costa de Africa, esteas descripciones realizadas por Toscanelli pudieron ser el punto de partida o la confirmación de la empresa de Colón junto con la propia experiencia que tenía Colón de la navegación. En la segunda carta Toscanelli le dice a Colón:
Que es el dicho viaje, no solamente posible, más el verdadero y cierto…. MAS VOS NO LO PODREIS CONOCER PERFECTAMENTE, SALVO CON LA EXPERIENCIA Y CON LA PRACTICA..”
Pues esto es lo que hizo Colón ponerse a experimentar y practicar de ahí los viajes a Irlanda, Inglaterra, Islandia y a la mina en Guinea para probar que se podía vivir en la zona tórrida y que llegado a un punto el mar no se precipitaba al vacío, creencia de la época, a pesar de que sabían de la esfericidad de la tierra pero lo que no sabían era la ley de gravitación y por ello creían que llegado a un punto el mar caería al vacío.
En otra parte de la carta llama a Colón portugués, a los gallegos les llamaban portugueses, si la carta fuera falsificada por: Bartolomé Colón, Cristóbal Colón o Fernando Colón en ningún caso le pondrían un origen a Colón y si acaso le pondrían genovés, este es otro motivo para pensar que las cartas no están falsificadas.
Podría extenderme más sobre las cartas de Toscanelli pero solo he querido reflejar la parte en que se puede dudar de que han sido falsificadas y de que realmente son cartas de correspondencia reales entre Colón y Toscanelli. Hay que pensar que si vas a presentar un proyecto de exploración ante los consejeros de la Corte, tanto portuguesa como castellana, no puedes basarte en lo que te ha dicho un marinero o piloto sobre tierras desconocidas porque podrían pensar que es un bulo o invención o que el piloto estaría loco, sin embargo, si presentas datos, experiencias científicas es posible que te escuchen mejor aunque duden de tus aportaciones, y, esto es lo que hizo Colón aportar datos con su experiencia de viajar: a Islandia, Guinea, Mediterráneo, Azores, Madeira y Canarias, sin estos viajes, las deducciones y observaciones sacadas de sus navegaciones no podría presentar ningún proyecto de llegar a las Indias por al Atlántico y no por la costa africana.
Toscanelli se equivocó en sus apreciaciones geográficas, en el diámetro de laTierra, en la distancia a las Indias..etc, es decir, Toscanelli no le dio una seguridad científica, pues antes hay que demostrar la base científica de sus apreciaciones y Toscanelli no las demostró, solo teorizo, por tanto Colón lo pudo tomar como una conjetura más y no como una base científica.
Colón lo que hizo fue llevar a la práctica el proyecto de muchos, pero comprobando primero los datos, fue el primero en darse cuenta del error de la teoría de Ptolomeo, tanto en el Norte como en el Sur y deducir que se equivocaba en otros rumbos.
El que Colón llevara a cabo su empresa se basa en sus estudios, comprobaciones, lecturas. etc y especialmente en sus observaciones directas realizadas en Islandia y en Guinea y en pensar que tendría que existir una fuerza central que impidiera el caerse al vacío o sostenerse más allá del limite de los 90ª, es decir, la gravedad. Es curioso pensar que si Colón supiera la verdadera distancia entre Canarias y las Indias no hubiera llevado a cabo su viaje por tanto su descubrimiento podemos pensar que se basa en un error de las distancias.
En mi opinión Cristóbal Colón tuvo que llegar antes a Portugal de 1476, si admitimos el origen gallego de Colón la única forma de que conociera la costa gallega y sus diferentes topónimos solo podría darse si navegó mucho por dicha costa. El gremio de mareantes de Pontevedra tenía relaciones comerciales con el Norte de Europa y con el Mediterráneo, con la venta de sardina, es un motivo más que suficiente para que Colón empezara a navegar desde temprana edad y conociera también la navegación por distintas zonas marítimas, podemos pensar en su frase:
“Yo he andado veinte y tres años en la mar, sin salir della tiempo que se haya de contar, y vi todo el Levante y Poniente que dice por ir al camino del Septentrión, que es Inglaterra, y he andado la Guinea”
Desde 1461 hasta 1484 que es cuando entra en Castilla, periodo que estuvo en el dique seco

Fuente, aparte de las mencionadas en el post, Antonio Fernández Fernández

Cristóbal Colón En Portugal: I

Si hay algo en contra de la teoría genovesa, sobre el origen de Colón, es la estancia portuguesa de Colón. Cuando a la teoría genovesa ano le conviene algo lo que hacen los historiadores, en general, es anular o dudar de esos datos aunque hayan sido escritos por el mismo Cristóbal Colón.
Hay muchos datos en la vida de Cristóbal Colón que no concuerdan con el personaje genovés Cristoforo Colombo y que la convierten en una teoría inviable, ejemplos los encontramos en la edad, en las ubicaciones diferentes en una misma fecha, en la profesionalidad marinera y en su formación, en su falta de conocimiento del italiano o dialecto ligur, en su falta de preocupación y ocupación de su supuesta familia italiana, en la documentación falsa que hay sobre el Cristoforo Colombo o sobre el Cristóbal Colón genovés…etc.
He puesto en este post una parte de un libro cuyo autor es Antonio Fernández Fernández, Ingeniero Industrial que en el año 1958 edito unos libros de 40 páginas, más o menos, apoyando la teoría del origen gallego de Cristóbal Colón, no tiene ningún desperdicio tanto desde el punto de visto investigador como de razonamiento de la documentación, creo que es un gran aporte sobre la estancia de Cristóbal Colón en Portugal.
El capitulo se llama “Viaje de Colón a Thule” y comienza con la referencia de Hernando Colón en la biografía de su Padre “ Historia del Almirante D. Cristóbal Colón”, transcribiendo la parte del viaje a Thule, Islandia, realizada por su padre
F. Colón, Cap. IV. Pág. 37.
«Asimismo, en una memoria o acotación que hizo para demostrar que las cinco zonas son habitables, probándolo con la experiencia de las navegaciones, dice:
Yo navegue el año 1477, en el mes de Febrero, ultra Thile, cien leguas, cuya parte austral dista de la Equinocial setenta y tres grados, y no sesenta y tres, como algunos dicen; y no está dentro de la línea que incluye el Occidente, como dice Ptolomeo, sinó mucho más occidental, y a esta isla, que es tan grande como Inglaterra, van los ingleses con mercaderías, especialmente los de Bristol. Y al tiempo que yo a ella fui, no estaba congelado el mar, aunque había grandísimas mareas, tanto que en algunas partes, dos veces al dia, subía veinticinco brazas, y descendía otras tantas en altura».
D. Fernando añade:
Verdad es que Thulé, de quien Ptolomeo hace mención, está en el sitio donde él dice, y hoy se llama Islandia.
OPINIONES DE ESCRITORES
Se discutió mucho tiempo la veracidad de este viaje de Colón, según lo explica D. Fernando.
Ballesteros Beretta, T. IV, Pag. 294.
La objeción mas fuerte contra las afirmaciones de Colón es la alegada imposibilidad de navegar cien leguas mas allá de Thulé. Ruge, de manera implacable, rechaza el aserto de Colón con esta sentencia: «Esto derrama luz característica acerca de los conocimientos de Colón, y sobre el crédito que debemos prestar a. sus declaraciones». Th. Thoroddsen califica el relato como inexacto e inconcebible. Humboldt, siempre benévolo con Colón, reputa el viaje poco probable.
Los argumentos de Ruge se basan en la consideración de tratarse de un viaje polar a cien millas al Norte de Islandia, emprendido en pleno invierno.
Tacher comenta que Colón ha querido decir que estuvo en una isla situada a cien leguas más allá de Islandia. Esta ULTIMA THUlE, mientras que Islandia debiera ser Ptolomeo.
Otra observación formulada por Vignaud es la referente a las grandes mareas de Islandia, que subían algunas veces, según Colón, a veinticinco brazas, cosa imposible aún suponiendo que deba leerse en vez de brazas pies, como propone Nichols.
Idem. Pag. 296
Colón en su fragmento, cita el dato ptolomeico pero sólo en contraposición con los nuevos datos que él proporciona de la tierra a la cual llama Thulé. cuya parte austral estaría a los 73º de latitud y que en cuanto a la longitud, seria mas occidental que la línea trazada por Ptolomeo. en la cual incluye su hemisferio occidental.
Colón, pues, habla de dos islas bien diversas.
Idem. Pág. 297.
Hernando Colón recuerda que una de las tantas objeciones alegadas contra su padre consistía en que cualquiera que saliese del hemisferio conocido de Ptolomeo caería en el vacío.
En el Diario de a bordo del tercer viaje recuerda Colón a los Reyes «Muy poco ha que no se sabía otra tierra mas de las que Ptolomeo escribió».
La navegación de cien leguas ULTRA THULE no tiene sentido tomada a la letra y tal como ha llegado a nosotros Colón no era entonces un explorador, sino un comerciante, que, en una embarcación inglesa o genovesa, recorría un itinerario preestablecido. Las cien leguas que nos conducirían a la isla de Juan Mayen o a. Groenlandia no deben interpretarse así, porque nos llevan al absurdo. Puede Colón ir a Galway y hasta a Islandia con un fin mercantil, para, transportar productos ingleses o italianos, pero, repetimos, el viaje de curiosidad científica debemos excluirlo de las posibilidades hipotéticas. En consecuencia el pasaje ha sido alterado y esta es la causa de su incomprensión.
Idem. Pág. 299.
De lo expuesto concluye Caddeo que el viaje colombino a Thulé es auténtico y verídico y que todas las confusiones dimanan de una mala lectura del texto primitivo de Colón.
se ha comentado mucho la información de Colón referente a encontrarse en febrero el mar sin hielos. Sin embargo la exactitud se ha demostrado con antiguos documentos.
Idem. Pág. 293.
Los hipercríticos como Ruge y Vígnaud niegan la existencia de este viaje a Thule, o sea, a Islandia, por las que llaman falsas apreciación de Colón.
De lo anteriormente transcrito, se aprecia la cantidad de falsas e ilógicas suposiciones a que llegan aferrandose a la tesis genovista, a ultranza, que incluso les lleva a pretender anular los fenómenos naturales al no querer buscar las lógicas explicaciones de los mismos; nosotros vamos a estudiar objetivamente la:
POSIBILIDAD DE ESTE VIAJE
Don Fernando Colón nos explica como su padre quiso comprobar, personalmente, si no había más zonas habitadas que las señaladas por Ptolomeo, lo que demuestra las inquietudes investigadoras de un hombre excepcional. que no podía conformarse con las teorías establecidas, aun cuando gozasen
de la autoridad de todo un Ptolomeo y que, en cambio trata de comprobar sus hipótesis, siguiendo de paso el consejo de Toscanelli.
Por aquellos tiempos, la más fácil comprobación, a lo largo de las costas conocidas, habría de hacerse al Norte y al Sur.
Colón decide hacer un viaje al Norte, el que describe Fernando tomándolo de las memorias de su padre. Comprueba que la isla más septentrional del mapa de Ptolomeo está a los 63º de la equinoccial y que, en lugar de precipitarse en el vacío, al navegar más allá de tal latitud. encuentra una isla, mayor que Inglaterra, cuya parte austral está a los 73º. Esto le demuestra el primer fallo, la primera equivocación, de la teoría ptolomeica
Es comprensible la satisfacción de Colón al poder demostrar lo erróneo de la teoría de Ptolomeo, sostenida durante tantos siglos. Es el mínimo de vanidad que se le puede conceder a un hombre, quien, derrumba una tan secular, cuan falsa teoría.
Ruge, dice que no debe darse crédito a las memorias del Almirante y se basa en que un viaje de cien leguas marinas. al Norte de Islandia y en pleno invierno, debe considerarse poco menos que imposible. Pero, lo que no sabia Ruge es que la isotérmica que pasa por el Norte de Islandia, sobre los 65º equinocciales. sube después hacia el Polo siguiendo casi el mismo meridiano, hasta más de los 75º equinocciales, ciñendo las costas de Groenlandia. Tal fenómeno se debe a la corriente del Gulf Stream que aquel año, no pudieron contrarrestar los vientos del Norte, como está demostrado sucedió, por aquellas fechas, en Islandia.
La suerte de Colón fue que en el invierno de 1477, y por la aludida razón, no se hubiesen congelado los mares del Norte, como de costumbre. SI TAL ESTA DEMOSTRADO QUE NO SUCEDIO EN ISLANDIA, TAMPOCO PUEDE SUCEDER EN LAS ZONAS DE SU MISMA ISOTÉRMICA.
Se afirma también que es falsa la observación de la diferencia de altura en las mareas. Efectivamente, resulta imposible concebir una marea de unas veinticinco brazas de diferencia. Pero aún los más benévolos, los que trataron de encontrar explicación a lo que parece otra hiperbólica afirmación coloniana, no se percataron de que puede existir un error, fácil de desvirtuar, ya que. D. Fernando, o sus traductores, pudieron tomar de la vieja caligrafía y aún ortografía, de los escritas de Colón, o de su hijo, lo que ellas quisieron interpretar por un término netamente marinero; quizá tomado, repetimos, sin percatarse que, Colón, relata para las gentes de tierra y utiliza justamente las medidas geográficas al uso, no tan solo en aquellos tiempos, sino incluso muy avanzado el siglo XIX, ya que, sin ir más lejos, el extraordinario mapa de Galicia (España) de D. Domingo Gerónimo Fontán, terminado a mediados siglo XIX, continúa expresando las alturas en varas. Es decir, que los que escribieron o tradujeron, por “brazas”, quienes nos transmiten los escritos o los memoriales del Almirante. debieron haber dicho “varas”.
Las distintas varas, medida de longitud, conocidas en España iban desde los setenta, a los ochenta y cinco centimetros, del metro actual. O sea una marea comprendida entre los 18 y 20 metros.
Si tenemos en cuenta que, en la bahía de Fundy (Canadá), que sensiblemente se encuentra en la misma latitud que Islandia, y en la que se dan parecidos caracteres geográficos que los de aquella, alcanzan las mareas equinocciales una diferencia de 19,6 metros; si en otros lugares del planeta han podido registrarse en determinadas circunstancias, mareas superiores a los veinte metros de diferencia de nivel; y si tenemos en cuenta también lo excepcional de aquel año, en el que, al no congelarse el mar, tuvo que existir una diferencia barométrica, también anormal y anormales tuvieron que ser los vientos reinantes, que, como se sabe, tan directamente influyen en el nivel de las mareas; si consideramos que hallándose en febrero en viaje, es más que probable que, en Marzo-Abril, se hallase por aquellas latitudes, es decir: PRECISAMENTE DURANTE EL EQUINOCCIO, nada de hiperbólico tiene el que la agudeza de Colón registrase esa enorme diferencia de las mareas acostumbrado, como estaba, a los cuatro o cinco metros de diferencia máxima en las costas gallegas y portuguesas y, todo lo más, a los catorce metros de algunos puntos de 1a costa bretona, Bahía del Monte Saint-Michel.
Considérese que un piloto que hubiera navegado habitualmente en el Mediterráneo, donde las mareas tienen sólo diferencia de centímetros, no habría de limitarse a registrar sencillamente el fenómeno, sino que, de tener esa tendencia a la hipérbole que los genovistas se empreñan en achacar a Colón, habría de expresarse en más asombrados términos.
Resumiendo, D. Fernando, o quien actualizó sus escritos, entendieron el término geográfico, la medida de altura; “varas”, por el término marinero, usado para medir profundidades; “brazas”. Quizá lo creyeron más técnico. Se da el caso de que Humboldt, cuando trata de la inflexión de las lineas isotermas dice: “Conviene advertir que cuando D. Fernando, no cita las mismas palabras de los diarios de su padre, los absurdos que se notan en la explicación de los fenómenos físicos pueden nacer de los escasos conocimientos náuticos y astronómicos del hijo”.
Se dice que la navegación, cien leguas ultra Thule, no tiene sentido, tal y como está escrito, porque Colón no era explorador, sino comerciante en nave inglesa o genovesa con itinerario preestablecido y que, el ir cien leguas al Norte, (que lo llevaría a Groenlandia) es absurdo, ya que, Colón va a Islandia con fin mercantil, debiendo desecharse la curiosidad científica. Es una jocosa consecuencia de la tesis genovista. Por el contrario, nosotros no tenemos noticia, debidamente avalada con dato concreto, ni de que Colón fuese comerciante, ni que navegase, precisamente, en naves inglesas o genovesas.
Que el escrito, desde el punto de vista de los genovistas, sea difícil de interpretar correctamente, pudiera ser; pero que Colón fue comerciante y navegó en barcos ingleses, es una suposición completamente gratuita, como lo es también que navegue cien leguas más al Norte durante un Viaje con finalidad mercantil y no científica.
Creo que lo que les he puesto esta muy bien argumentado y razonado, desde luego lo que es dudoso es que Colón no realizara el viaje a Islandia como alegan los genoveses y algunos historiadores.

 

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