Celso García de la Riega

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Historia de una Infamia

Historia de una Infamia, es una novela con un trasfondo histórico, transcurre durante el periodo 1914-1928. Tras la muerte de Celso García de la Riega, 3 Febrero 1914, es acusado de falsificación documental. Los documentos aportados en el libro “Colón español, Su origen y Patria” 10 son tachados de manipulados y falsificados.

En esta novela se desarrolla la historia de la acusación de falsificación por parte de la Revista Archivos, Bibliotecas y Museos;  Real Academia Gallega y Real Academia de la Historia. Con la participación de otros personajes….

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Algunas Incongruencias e Incógnitas de Cristóbal Colón

Cristóbal Colón

Cristóbal Colón

Desde que se supo que los documentos de Celso García de la Riega fueran dados por originales y auténticos, tanto primero por Emilia Rodriguez Solano Pastrana, Tesina de 1968, luego por el IPCE, Diciembre 2013, y por último por la Real Academia Galega, Julio 2015, nadie se ha parado a pensar en la teoría de Celso García de la Riega.

Durante años uno de los argumentos más utilizados para desprestigiar la teoría de Celso García de la Riega era la sospechosa casualidad de nombres que había entre los documentos gallegos y los italianos este era un argumento de peso para todos aquellos contrarios a la tesis de Celso García de la Riega para argumentar la falsedad de los documentos, sin embargo, ahora que sabemos de su autenticidad nadie quiere reparar en dicha casualidad en los nombres documentales y sería un campo de  estudio cuando menos intrigante, quizás habría que pensar si seguimos la misma linea de investigación de los contrarios a de la Riega que los documentos italianos sean falsos por contener los mismos nombres de pila en los documentos pontevedreses y los genoveses. Qué hubiera pasado si no hubiera habido el montaje de la falsificación documental, por ejemplo que hubiera opinado Madariaga al respecto si hubiera sabido que los documentos eran originales quizás hubiera dicho que Colón era un judío gallego emigrado a Italia en lugar de haber especulado con que era judío catalán emigrado a Italia, que hubiera opinado Tudela, que hubiera opinado Ballesteros Bareta o Romeu de Armas o Manzano…, puede que hubieran seguido opinando lo mismo que han opinado pero si hubieran tenido en cuenta los argumentos aducidos en la teoría gallega: documental, toponimia e idioma las hubieran estudiado, cotejado y seguro que alguna duda sembraría sobre la teoría genovesa o quizás hubieran dado por verosímil y digna de estudio la teoría de Celso García de la Riega.

En los post anteriores he subido la conferencia dada por Celso García de la Riega  en la Sociedad Geográfica en Diciembre de 1898 que fue el principio de la teoría y de su difusión, también dio lugar al primer libro publicado sobre la teoría del Colón español. En el último párrafo de la conferencia expone una especulación de lo que pudo haber sucedido con la familia Colón de Pontevedra y viene a decir lo siguiente:

que la familia Colón-Fonterosa se vio obligada a marcharse de Pontevedra por los disturbios habidos en consecuencia de las sangrientas perturbaciones ocurridas en Galicia durante el siglo xv, ó por otras causas, hacia los años 44 al 50 del mismo, aprovechando, al efecto, las activas relaciones comerciales y marítimas que entonces existían entre ambos países. Llevó en su compañía á sus dos hijos mayores, criados ya (los demás nacieron posteriormente), y utilizó, para establecerse en la ciudad de Genova ó su territorio, y probablemente en Saona, recomendaciones al Arzobispo de Pisa, que á la sazón era clérigo sinecura de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y cobraba un quiñón de sardina á los mareantes de dicha villa, ó relaciones directas ó indirectas con la familia de Odérigo, á cuyo amparo pudo Cristóbal Colón dedicarse al estudio”. 

Aun reconociendo que es una idea especulativa no deja de tener una cierta lógica, pensemos que en Pontevedra había genoveses viviendo en Pontevedra o viviendo ocasionalmente, tenemos el caso de Nicolao Odérigo, que aparece documentado en el siglo XV en Pontevedra, Nicolao Odérigo era amigo de Colón al cual dejó sus papeles, evidentemente no puedo tratarse del mismo personaje pero bien podría haber sido un hijo del que aparece documentado en Pontevedra o probablemente un nieto, como podemos comprobar a Celso García de la Riega también le sorprendió esta casuística y trató de darle una explicación.

Como digo ni los partidarios del origen: Mallorquín de Colón, ni los del origen Ibicenco, ni los del origen Catalana, ni de los Philopotistas, ni a los partidarios del origen Corso o Alcarreño…. a nadie de los partidarios de estas teorías, así como a los partidarios oficialistas del origen genovés, se les ha ocurrido pensar o dudar siquiera en la posibilidad del origen gallego aportado en la teoría de Celso García de la Riega.

Dicho esto vamos a profundizar en algunos datos sobre el posible origen de Colón y para ello voy a tomar como referencia, en esta ocasión, el Mayorazgo de 1498 realizado por Cristóbal Colón, antes de empezar con el Mayorazgo conviene aclarar algunas ideas sobre los Mayorazgos:

Los importancia de los Mayorazgos radica en ser un sistema utilizado por la nobleza durante los siglos bajo medievales para evitar la disgregación del patrimonio y acentuar la cohesión interna, y también su gran complejidad y la variada casuística.

La facultad real de 1483 señala cuales son los impedimentos para hacer y heredar Mayorazgos: “… tanto que no sean estrangeros nin de relixión, ni biban fuera de mis reynos ni estén en mi deservicio….”

Bien según las ordenes dadas por la facultad real de 1483 los Mayorazgos no podían ser realizados por extranjeros, es decir, un Colón extranjero no podría hacer Mayorazgo.

 Mayorazgo de 1498 de Cristóbal Colón

En primer lugar decir que parece cierto que el Mayorazgo fue otorgado por los Reyes Católicos el 23 Abril de 1497 de ello hay constancia documental que consiste en una minuta de 1497 y la confirmación del 22 de Febrero de 1498, luego añadir que existen dudas razonables para considerar el Mayorazgo falso sino todo por lo menos en parte, las cuales fueron expuestas en un post anterior del cual doy un enlace https://celsogarciadelariega.wordpress.com/2015/04/24/cristobal-colon-y-el-mayorazgo-de-1498-autentico-falso-o-ambos/

Pero nos vamos a fijar en varios aspectos del Mayorazgo:

Lo primero que llama la atención es el inicio refieriendosé a Genova: “ de ella salí y en ella nací”, frase un tanto rara y forzada pues lo lógico sería en ella nací y de ella salí como es lógico primero se nace y luego se sale, pero Colón lo cita al revés.

En otro apartado cita: ordena que el poseedor de el Mayorazgo “tenga y sostenga siempre en la ciudad de Genova una persona de nuestro linage que tenga alli casa e muger e le ordene renta con que pueda vivir honestamente como persona tan llegada a nuestro linage y haga píe y raíz en la dicha ciudad como natural della porque podrá haber de la dicha ciudad”.

Seguimos: en la institución que Colón hizo de su Mayorazgo determinó el orden de la sucesión:

“….comenzando en D. Diego,mi hijo, y sucediendo sus hijos, ele uno en otro perpeuamente. ó falleciendo el hijo suyo suceda D. Fernando, mi hijo, como dicho es, y así su hijo, y prosigan de hijo en hijo para siempre él y los sobredichos Bartolomé, si á el llegare é á D. Diego, mis hermanos. Y si á nuestro Señor pluguiese que después de haber pasado algún tiempo este Mayorazgo en uno de los dichos sucesores, viniese á prescribir herederos hombres legítimos, haya dicho Mayorazgo y le suceda y herede el pariente más llegado á la persona que heredado lo tenía, en cuyo poder prescribió, siendo hombre legítimo que se llame y se haya siempre llamado de su padre antecesores, llamados de los de Colón. El cual Mayorazgo en ninguna manera lo herede mujer ninguna, salvo si aquí ni en otro cabo del mundo no se fallase hombre de mi linage verdadero que se hobiese llamado y llamase él y sus antecesores de los de Colón. Y si esto acaesciere (lo que Dios no quiera) que en tal caso lo haya la mujer más llegada en deudo y en sangre legítima á la persona que así había logrado el dicho Mayorazgo: y esto será con las condiciones que aquí abajo diré, las cuales se en- tienda que son ansí por D. Diego, mi hijo, como por cada uno de los sobredichos, ó por quien sucediere, cada uno dellos, las cuales cumplirán, y no cumpliéndolas, que en tal caso sea privado del dicho Mayorazgo, y lo haya el pariente más llegado á la tal persona, en cuyo poder había prescripto por no haber cumplido lo que aquí diré: el cual así también le cobrarán si él no cumpliere estas dichas condiciones que aquí abajo diré, é también será privado dello, y lo haya otra persona más llegada á mi linage, guardando las dichas condiciones que así duraren perpetuo, y será en la forma sobre escrita en perpetuo. La cual pena no se entienda en cosas de menudencias que se podrían inventar por pleitos……..”

En el codicilo de 1506 determina en forma más jurídica y precisa lo mismo que prescribe en este de que nos ocupamos: que la sucesión sea por línea de varón, primero la de don Diego, luego la de don Fernando y después las de sus hermanos don Bartolomé y don Diego, “y que se entienda así de uno en otro al pariente más llegado a mi línea y esto sea para siempre. E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea“.

De los párrafos expuestos del Mayorazgo llama la atención lo siguiente:

1º Que diga “tenga y sostenga siempre en la ciudad de Genova una persona de nuestro linage que tenga alli casa e muger…”

Según la teoría del origen genovés Colón tenía dos hermanos en 1497 en Génova: Blanchieta y Giacomo, de ser esto así no se entiende que deje esta orden escrita en el Mayorazgo ya que en dicha fecha teniendo a los dos hermanos allí, y se supone que sobrinos, no hiciera mención a dichos parientes que ya estarían situados en Genova o alrededores para dejar constancia de que debían permanecer en Genova.

2º A la hora de mencionar la herencia del mayorazgo mencione que da prioridad a la linea del varón de tal forma que es primero Diego Colón su hijo en caso de no tener descendencia sería su otro hijo Hernando, después Bartolomé y por último su hermano Diego y otra vez se vuelve a olvidar de su hermano Giacomo y de sus posibles hijos que serían sus sobrinos, que tenía sobrinos o primos es sabido pues hay dos que se citan y que estuvieron con su tío o primo uno es Juan Antonio Colombo y otro es Andrea Colombo, es decir, que según parece tendría familia en Génova lo cual hace más extraño que no se acordara de ellos. Juan Antonio Colombo fue con Colón en el tercer viaje 30 de Mayo 1498 como Capitán de una de sus naves, es decir, tres meses después de la supuesta redacción del mayorazgo, Andrea Colombo figura como escudero en el rol del cuarto viaje. También nos encontramos a Juan Antonio Colombo documentalmente en 1506 a la muerte de Cristóbal Colón, consta como encargado de pagar 50.000 maravedis, que fueron prestados para el entierro, en Sevilla en el mes de Octubre, Juan Antonio Colombo fue el encargado de entregar, 1509, al padre Gorricio el cadaver de Cristóbal Colón en el Monasterio de las Cuevas, con esta confianza se demuestra que el tal Juan Antonio Colombo era un allegado de la familia y persona de confianza.

3º Llama la atención que escriba esto: “no se fallase hombre de mi linaje verdadero que se houiere llamado y llamase él y sus antecesores de los de Colón”, forma en la que aparecen en los documentos pontevedreses es curioso que no hubiera dicho: “que se houbiere llamado y llamase él y sus antecesores Colombo”, que sería lo lógico ya que su apellido según los italianos era Colombo, según las leyes castellanas no era recomendable hacer un mayorazgo o cualquier otro documento oficial con un apellido falso aun suponiendo que en Castilla fuera conocido como Colón debería haber puesto su apellido original, de otra forma podría ser impugnado en un futuro en posibles pleitos de herencia, si Colón fue tan meticuloso y detallista en la transcripción del mayorazgo esto no debería pasarlo por alto de ser cierto que su apellido original fuera Colombo.

Esto explicaría lo siguiente: Colón durante los primeros años de su estancia en Castilla recibió pagos o ayudas económicas de los Reyes Católicos, mediante cédulas u ordenanzas documentales, en dichos documentos consta como Cristóbal Colomo, con este nombre aparece en los documentos de los Reyes Católicos hasta las capitulaciones de Santa Fe en que ya aparece a lo largo del texto primero como Cristóbal de Colón y después como Cristóbal Colón, sin la partícula “de”, todos los documentos de los Reyes Católicos, cartas y demás posteriores a las Capitulaciones de Santa Fe ya aparece como Cristóbal Colón y en algunos, pocos, como Cristóbal de Colón, es curioso que en una de  estas cédulas se le nombrara como Cristóbal de Colomo, con la partícula “de” delante del apellido, también resulta curioso que la tradición Vallisoletana recuerde que el 11 de Agosto de 1486, cuando Colón seguía a la corte de los Reyes Católicos, estando en el Monasterio de Prado perteneciente a la orden de Hernán Talavera, en esa noche la tradición vallisoletana narra la presencia de “de Colón” rezando bajo la Virgen románica, mientras Talavera hablaba del proyecto colombino con la reina Isabel, llama la atención que le denominan “De Colón” debe ser la primera vez que aparece con la partícula “de” delante del apellido a excepción de los documentos pontevedreses del Siglo XV.

Otra curiosidad del seguimiento de Colón con la Corte desde Enero de 1486 es la de que el 14 de Agosto de 1486 decide no seguir a la Corte los Reyes Católicos que salieron rumbo a Ponferrada, Villafranca, Santiago de Compostela y la Coruña donde llegaron el 9 de octubre. Colón no siguió a la corte en su rápido desplazamiento hacia Galicia y permaneció en Medina de Rioseco, hasta la vuelta de los reyes en Octubre, la pregunta surge y se hace evidente ¿Por qué después de 6 meses de seguimiento con la Corte decide no ir a Galicia y esperar su regreso?, quizás no quería que le pudieran reconocer por ser Cristóbal de Colón mareante de la Cofradía de Pontevedra de ascendencia judía y su familia estar pendiente con la justicia por las revueltas de mediados de siglo XV que les obligaron a huir.

Por otra parte volviendo al Mayorazgo se ha vuelto a olvidar de sus hermanos y sobrinos o primos de Génova ya que al poner a los llamados De Colón eliminaba cualquier descendiente llamado Colombo de Génova o de Saona..…

4º En el Mayorazgo escribe: “…..E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea” 

Don Diego Colón, hijo mayor del Almirante, tuvo de su matrimonio con doña María de Toledo, entre otros hijos, a doña María y doña Juana Colón; la primera casó con don Sancho de Cardona, almirante de Aragón; tuvieron dos hijos: don Cristóbal Colón de Cardona, almirante de Aragón, y doña María Colón de Cardona, marquesa de Guadaleste; las dos adoptaron en primer término el apellido Colón de su madre, y en segundo lugar el de Cardona y como este ejemplo hay varios, incluso de varones, a lo largo del linaje de Colón.

Esto demuestra que los descendientes se tomaron muy en serio el tener como primer apellido el Colón de cara a la posible herencia. Por otra parte en el testamento y codicilo de 1506 determina en forma más jurídica y precisa lo mismo que prescribe en el Mayorazgo de 1498: que la sucesión sea por línea de varón, primero la de don Diego, luego la de don Fernando y después las de sus hermanos don Bartolomé y don Diego, “y que se entienda así de uno en otro al pariente más llegado a mi línea y esto sea para siempre. E no herede muger, salvo si no faltase no se fallar hombre, e si esto acaeciese sea la muger más allegada a mi línea“.

Es decir que tanto en el Mayorazgo de 1498 y en el testamento y codicilo de 1506 se olvida de nombrar a sus hermanos genoveses: Giacomo y Blanchieta y a sus sobrinos o primos Juan Antonio y Andrea Colombo los cuales habían prestado servicios para Colón que estaban en Castilla en el momento de su muerte, no había ninguna enemistad con sus primos o sobrinos y por tanto es muy posible que no la hubiera con sus supuestos hermanos genoveses.

Todo esto me suena muy raro, un hombre tan celoso y meticuloso de su linaje que lo quiere dejar todo atado y controlado para que no se pierda su linaje, ni sus propiedades ni sus títulos se olvida de mencionar a su familia existente en Génova y a sus sobrinos o primos que estaban en Castilla que trabajaron con y para él, que les dio y otorgó responsabilidades de confianza y que sin embargo se olvide de ellos en su mayorazgo, conviene recordar que en 1506 sus hijos Diego y Fernando no estaban casados, sus dos hermanos tampoco estaban casados y sabiendo esto Colón se permite el lujo de no mencionar en su testamento a sus familiares genoveses en previsión de que los hijos y hermanos no tuvieran descendencia. ¿Cuál podría haber sido el motivo de semejante olvido?.

Juan Antonio y Andrea Colombo:

Estos personajes que aparecen en la vida de Colón son dos incógnitas no resueltas, Bartolomé de las Casas los denomina como primos de Colón, Consuelo Varela y otros historiadores los denominan: Sobrino a Andrea y primo o sobrino a Juan Antonio Colombo, en cualquier caso lo interesante de  esto es que si fueran sobrinos serían hijos de un hermano de Colón, es decir, de uno afincado en Génova, si fueran primos serían hijos de un tío de Colón, hermano de Domenico Colombo, ya sea uno u otro parentesco no se entiende el Mayorazgo ni el testamento de Colón al no nombrarlos.

Según los genovistas, Juan Antonio Colombo era hijo de Antonio Colombo y sobrino de Domenico Colombo, el padre de Cristóbal Colón. Esta identificación se basa en el registro de una carta de Antoni Ginobés, para el almirante, Fechada en Génova 8 de diciembre 1502, que figura en el inventario de los documentos de Colón.

Todas estas suposiciones caen, sin embargo, por los suelos si nos atenemos a los siguientes hechos documentados y contrastados:

Primero. El hijo de Antonio Colombo se llamaba Gianneto y no Juan Antonio, Nombre que en modo alguno puede equipararse ni derivar del diminutivo de Giano.

Segundo. De la correspondencia del almirante con fray Gaspar Gorricio resulta que Andrea Colombo era hermano de Juan Antonio y no su hijo, como pretenden los genovistas.

Tercero. Según los genovistas, el diez de febrero de 1500 Giannetto Colombo, hijo de Antonio, testifica en Genova para rectificar los limites de un terreno de su propiedad. Sin embargo, según los cronistas Las Casas y Hernando, Juan Antonio Colombo se encontraba por esas fechas en el nuevo mundo, lo que  excluye que pudiera tratarse de la misma persona.

Cuarto. La carta del 8 de Diciembre de 1502 no pudo ser escrita por por Antonio Colombo pues éste yacía en la sepultura hacía seis años, por lo menos. Fue el investigador italiano Paolo Revell quien descubrió en Genova el original de esta carta, pudiendo comprobar que venía firmada por el canciller del Ufficio di San Giorgio Antonio Gallo y no por Antonio Colombo, como suponen los genovistas.

Podríamos seguir con la documentación genovesa pero según parece hay mucha de  ella que  es falsa o se refieren a dos personajes diferentes, uno Cristóbal Colón y otro el genovés Cristoforo Colombo, baste añadir que según los genoveses Diego Colón hermano de Cristóbal murió con 47 años, mientras los estudios antropológicos realizados sitúan su muerte con alrededor de 60 años. Para terminar hay que añadir que la documentación genovesa cita el siguiente documento:

En Savona el 7 de agosto de 1473. Se trata, de nuevo, de un documento hecho ante el notario Pietro Corsaro, en que comparece Colón como testigo, para certificar la venta de la casa de su padre sita en Puerta de Olivilla, donde él había pasado los años de infancia. Comparecen, así mismo, su hermano Juan Pelegrino y su madre Susana de Fontanarrubea”, como pueden comprobar su madre según los genoveses se llamaba Susana Fontanarrubea ¿Por qué entonces los genoveses y demás historiadores se empeñaron en denominarla Fontarrosa? Quizás para a semejarla con el apellido gallego Fonterosa.

Bien sabemos que el tal Juan Antonio Colombo no era genovés, a saber si era Colombo pues en los escritos del Rol de los viajes aparecen pagos a Juan Antonio Colón y no Colombo, ¿entonces quién podría ser? no hay ninguna teoría sobre el origen de Colón que explique este personaje, solo quizás y dentro de la especulación en la teoría de Celso García de la Riega en el que aparece documentado un Juan de Colón, mareante, que a principios del siglo XVI compró una finca al Monasterio de Poio, la finca de Andurique, situada cerca de la casa natal de Cristóbal Colón y de la Finca de la Puntada que fue vendida por el Duque de Veragua, descendiente de Colón, en el siglo XVIII y que en el contrato de venta dice que la heredó de sus finados padres

Por último un dato sobre cierto personaje: Diego Álvarez Chanca, medico, que acompaño a Colón en el segundo viaje, amigo de Colón y de su familia, llevaba algunos asuntos de Colón y fue testigo en el pleito de Diego Colón con la Corona, pues bien este personaje que lo situaban como vecino de Sevilla, que no es lo mismo que natural, en realidad podría ser gallego no hay ningún documento andaluz que lleve el apellido Chanca, sin embargo, hay cuatro topónimos en Galicia Chanca: tres en Lugo y uno en Coruña, por otra parte buscando documentación gallega encontré documentos de finales del siglo XIV y XV con el apellido Chanca y esto sin buscar mucho, sería interesante investigar a este personaje…..


Conferencia de Celso García de la Riega en la Real Sociedad Geográfica Año 1898, Cristóbal Colón ¿Español? V y Final

Celso García de la Riega

Celso García de la Riega

Estos documentos, por la circunstancia de revelar la existencia en Pontevedra, según ya he dicho, de los apellidos paterno y materno del inmortal descubridor en la primera mitad del siglo xv, tienen, á mi juicio, grande interés. Carezco de autoridad para pretender que la historia escrita sea rectificada desde luego y para exigir que la convicción que pudiera haber formado se establezca como artículo de fe; es probable además que, seducido por el amor á la patria que todos veneramos, y ofuscado por tan sorprendente reunión de coincidencias, la fantasía me conduzca por extraviado camino; pero me parece indudable que merezco disculpa, porque el hecho de hallarse lo más de la vida de Colón envuelto en tinieblas; el de no poder fijarse el pueblo de su nacimiento; el de aparecer contradicciones é incongruencias entre la mayor parte de los datos que figuran al presente como históricos; el de haberse agotado en Italia, con respecto á su persona, las fuentes de información que subsisten precisas y diáfanas acerca de varones menos ilustres y aun anteriores al gran navegante; y por fin, las deducciones que sin violencia alguna se desprenden de

los nuevos documentos, son motivos poderosos, en mi concepto, para que se desvanezca la cabeza más firme.

En presencia del acuerdo del concejo de Pontevedra, que en 29 de Julio de 1437 manda pagar 24 maravedís viejos á Domingos de Colón y á Benjamín Fonterosa, nace espontáneamente la reflexión de que va muy poca distancia de un matrimonio realizado por personas de ambas familias, á la asociación para negocios ó de intereses entre éstas últimas, ó viceversa, de la asociación al matrimonio. Creo que no es desatinado semejante raciocinio, y hé aquí un medio sencillo para explicar el hecho de que el Almirante haya tenido por padres á un Colón y á una Fonterosa, por más que este pensamiento parezca á primera vista vulgarísima sentencia. Del mencionado acuerdo resulta que el Domingo de Colón, á quien se refiere, era un alquilador de acémilas; si el Descubridor fué hijo de este modesto individuo, no sería absurdo suponer que las preocupaciones sociales de aquellos tiempos le obligaron á ocultar origen y patria.

Aparecen Fonterosas, apellido que, como he dicho, subsiste en aquella provincia, con los nombres de Jacob el viejo, otro Jacob y Benjamín; la madre de Colón se llamaba Susana. Si el Almirante pertenecía á esta familia, hebrea sin duda, que así puede deducirse de sus nombres bíblicos, ó por lo menos de cristianos nuevos, ¿no habríamos de disculparle y declarar plenamente justificada su resolución de no revelar tales antecedentes, dado el odio á dicha raza que existía á la sazón y dadas las iras que contra ella se desencadenaron en la segunda mitad del siglo xv? ¿No merecería examen en este caso la inclinación de Colón á las citas del Antiguo Testamento?

La huerta de Andurique, aforada por el monasterio de Poyo á Juan de Colón, y situada á medio kilómetro de Pontevedra, linda con otras heredades de la pequeña ensenada de Portosanto, lugar de marineros, en la parroquia de San Salvador. El descubridor del Nuevo Mundo bautizó á las dos primeras islas que halló en su primer viaje con los nombres de San Salvador y la Concepción, actos derivados indudablemente de su piedad religiosa; á las siguientes con los de Isabela, Fernandina y Juana, en demostración de su gratitud á la real familia. Pero costeando la última, que conservó su denominación indígena de Cuba, llega á un río, después á una bahía y correlativamente, sin que hubiese padecido en aquellos días borrasca, riesgo ni dificultad de ninguna clase, vuelve á aplicar al primero el nombre de San Salvador, y da á la segunda el de Portosanto. Algunos críticos explican lo de Portosanto por el hecho de que el suegro de Colón había sido gobernador de la isla portuguesa así llamada; esto es, que el inmortal navegante, que no’ se acordó para tales actos de sus hijos, de sus padres, de su mujer, de su amada Doña Beatriz, de Genova ni

de Italia, dedicaba tal afecto á un suegro que no había conocido, y le apremiaba tanto el deseo de demostrarlo, que honró su recuerdo á seguida del que dedicó á la religión y á los reyes. Mas si Colón hubiera nacido en Pontevedra, ¿no se justificaría sobradamente que se hubiese acordado de una patria que no podía declarar en momentos tan solemnes, de tanta expansión afectiva como habrán sido para él los del descubrimiento, y repitiese la denominación de San Salvador, aplicando la de Portosanto, parroquia y lugar donde quizás tuvo su cuna, en la seguridad de que nadie habría de sospechar su íntimo propósito?

En su segundo viaje bautizó á una isla con el nombre de La Gallega. En el primero había denominado La Española á la que actualmente se llama de Santo Domingo: ninguna otra obtuvo de Colón el de La Italiana, el de La Griega, el de La Corsa, ni el de La Portuguesa. Es probable que el de La Gallega signifique un recuerdo á la carabela Santa María, pues tal era su sobrenombre; pero esta misma circunstancia ¿no podría demostrar la conjunción de dos ideas? Colón prefirió embarcarse en la Santa María, á pesar de ser buque de carga y de ofrecer la Pinta y la Niña mejores condiciones marineras y mayores ventajas para la empresa del descubrimiento. ¿Fué casual esta elección, no bien explicada hasta la fecha? Y como corolario de tal preferencia, quiso unir en el nombre de La Gallega los dos recuerdos, el de la nave y el de Galicia, si en ella hubiere nacido, de la misma manera que con el de La Española satisfizo á su españolismo, muy acendrado por cierto, según ha demostrado un sapientísimo crítico?

Otro de los nuevos documentos contiene la compra de una casa por Payo Gómez de Sotomayor y su mujer Doña Mayor de Mendoza; ésta, sobrina del Arzobispo de Santiago; aquél, uno de los más nobles ricos-hombres de Galicia, mariscal de Castilla, caballero de la Banda, Embajador á Persia del Rey D. Enrique III. En dicha escritura se menciona, como parte del contrato, el terreno hasta la casa de Domingo de Colón el viejo, con salida al eirado de la puerta de la Galea. Este eirado es una plaza ó espacio irregular entre diversos edificios, tapias y muelle al fondeadero llamado de la Puente: hállase inmediato al lugar que ocupaba la puerta y torre de la Galea. En su tercer viaje, en extremo fatigoso por las calmas y por el calor sufrido más allá de las islas de Cabo Verde, dio Colón á la primera tierra que halló el nombre de La Trinidad y, al primer promontorio, el de cabo de la Galea. No es probable que la circunstancia de presentarse á la vista una roca parecida á un buque, inspirase á Colón, inmediatamente después de un nombre de tan alta y sagrada significación como el de la Trinidad, el pensamiento de descender á uno tan trivial como el de la Galea, sin tener para ello alguna otra razón importante. Si Colón hubiera nacido en Pontevedra y jugado en su niñez en aquel eirado de la puerta de la Galea, vecino á la casa de un pariente muy cercano, donde los marineros extendían las redes y aparejos para secarlos y recomponerlos, frente á uno de los fondeaderos de las naves; ¿sería incorrecto presumir que en el nombre de cabo de la Galea, hubiera incluido una memoria á su pueblo y á sus primeros años, en forma semejante á las que empleara anteriormente?

De todos modos, ¿no es muy singular que sus tres primeros viajes, por lo menos, ofrezcan á nuestra meditación tres coincidencias tan expresivas?

En la crítica histórica, la homonimia es un factor muy incierto, y no soy yo, en verdad, el primero á consignarlo así. La homonimia de uno ó de más nombres, no debe ser apreciada, á menos que concurran al caso circunstancias especiales y coincidan en apellido poco vulgar: según autorizados escritores, el de Colombo, era en el siglo xv común á muchas familias de Italia, del mediodía de Francia y de algunas regiones de España, mientras que el de Colón era seguramente único en la comarca de Galicia revelada por los nuevos documentos, siendo muy extraordinario el hecho de que en la generación anterior á la del Almirante y en la coetánea, aparezca en Pontevedra ese glorioso apellido unido á nombres propios de casi todas las personas que formaron su familia: Domingo el viejo, otro Domingo, Cristóbal, Bartolomé, Juan, Blanca, esto es, una renovación muy frecuente en todas partes, originada por afecto, por respetuoso recuerdo á los antepasados ó por padrinazgo de los parientes inmediatos en la pila del bautismo. Esta circunstancia, con ser tan elocuente, aun pudiera calificarse como caso de homonimia; pero existir á la sazón y en el mismo pueblo el nada vulgar apellido materno del Descubridor y además constar

juntos los dos de Colón y Fonterosa en el mandato de pago relativo á servicio especial, constituye, al lado de los demás indicios, un suceso de tan sugestiva influencia, que difícilmenle puede, el que lo examina, sustraerse á su eficacia persuasiva.

Consejo de la prudencia sería proceder con calma y caminar con pies de plomo, según suele decirse vulgarmente; pero en mi concepto, uno de los nuevos documentos parece que arroja,no sólo sobre los demás, sino también sobre la vida de Colón, y, por consiguiente, en el obscuro campo de la historia relativa á esa interesante vida, potentes rayos de luz, ante los cuales no acierta á refrenarse la imaginación ni á defenderse el entendimiento: es la cédula del Arzobispo de Santiago, fecha 15 de Marzo de 1413, dirigida al concejo, juez, alcaldes, jurados y hombres buenos de su villa de Pontevedra, ordenándoles entregar, «cojidos y recabados», 15.000 maravedís de moneda vieja á maese Nicolao Oderigo de Genova. Recordad que el íntimo amigo del Almirante, el que le mereció la confianza de ser depositario en 1502 de las copias de sus títulos, despachos y escrituras, se llamaba también Nicolás Odérigo, legado que había sido del gobierno genovés ante los Reyes Católicos. La distancia de casi un siglo entre ambos hechos, demuestra que el Nicolás Odérigo de 1502 no era el mismo de 1413; pero pudo el uno ser antepasado ó pariente próximo de los antepasados del otro. Si aquel fué, por ejemplo, navegante y mercader de telas de seda y de otros géneros y artículos de la industria italiana, que las naves genovesas llevaban á aquella co- marca de Galicia; si su descendiente desempeñó, por adquisición de nobleza ó por otras elevadas cualidades y prendas, el cargo de embajador, ¿sería acaso un dislate presumir que la estrecha amistad de Cristóbal Colón con dicho legado tenía antigua fecha en su familia y provenía de una protección cuyo origen pudiera haber sido la presencia en Santiago y Pontevedra, á principios del siglo xv, del Odérigo á que se refiere la cédula del Prelado compostelano?

Si los padres de Colón fueren individuos de las familias Colón y Fonterosa, residentes en Pontevedra, emigrados luego á Italia, puede aceptarse que hubieran utilizado alguna recomendación ó relación directa ó indirecta con los Odérigo. ¿Debió quizás Colón á esta encumbrada familia de Genova los medios necesarios para verificar sus estudios y para emprender la carrera de marino? ¿Conocía el embajador Odérigo la verdadera patria del Almirante, y supo conservar el secreto como pudiera deducirse, tanto del silencio que guardó acerca de la patria y del origen de su amigo, como del hecho de haber retenido las copias que le confió y que no fueron entregadas á las autoridades de Genova hasta muy cerca de dos siglos después por Lorenzo Odérigo?

Estas y otras preguntas é hipótesis análogas, se ofrecen al pensamiento y parecen adquirir fundadamente el aspecto de la verdad, porque no es fácil concebir que por exclusiva virtud de la casualidad pueda llegar á tal extremo el concurso de indicios tan numerosos y homogéneos.

Para concluir, me permitiréis que os recite, en extracto, la leyenda que he imaginado, fundada en los datos y raciocinios que acabo de exponer.

El matrimonio Colón-Fonterosa, residente en Pontevedra, emigró á Italia á consecuencia de las sangrientas perturbaciones ocurridas en Galicia durante el siglo xv, ó por otras causas, hacia los años 44 al 50 del mismo, aprovechando, al efecto, las activas relaciones comerciales y marítimas que entonces existían entre ambos países. Llevó en su compañía á sus dos hijos mayores, criados ya (los demás nacieron posteriormente), y utilizó, para establecerse en la ciudad de Genova ó su territorio, y probablemente en Saona, recomendaciones al Arzobispo de Pisa, que á la sazón era clérigo sinecura de la iglesia de Santa María la Grande, de Pontevedra, y cobraba un quiñón de sardina á los mareantes de dicha villa, ó relaciones directas ó indirectas con la familia de Odérigo, á cuyo amparo pudo Cristóbal Colón dedicarse al estudio. Apto á los 14 años de edad, tanto por sus conocimientos, como por su robustez, para la profesión de marino, emprendió la vida del mar, en la cual navegó durante veintitrés años consecutivos, llegando por su destreza y por su valor á ser jefe de un buque al servicio de Renato y de Juan de Anjou, y transformando su apellido Colón en el de Colombo, á imitación de algunos audaces corsarios que usufructuaban este sobrenombre, ó por haber militado quizás bajo el mando de Colombo el viejo, ó de Colombo el mozo, célebres marinos que usaban también, sin pertenecerles, el mismo apellido.

Cien Años de la muerte de Celso García de la Riega y Cien Años de la publicación del Colón Español. Su Origen y Patria

Una biografía y las reediciones de “La Gallega” y “Colón Español” celebran el centenario de la teoría de De la Riega

susana regueira | pontevedra 01.06.2014 | Faro de Vigo

Guille FaroGuillermo García de la Riega. // Santos Álvarez

GUILLERMO GARCÍA DE LA RIEGA n Bisnieto y biógrafo de Celso García de la Riega

El Sexto Edificio del Museo acogerá el próximo día 25 la presentación de la biografía de Celso García de la Riega, una edición especial del bisnieto del erudito, Guillermo García de la Riega en el centenario de la muerte de su antepasado y de la presentación de la teoría del Colón gallego.

-¿Qué incluirá esta edición especial?

-Son tres libros, dos escritos por Celso García de la Riega, y la biografía, todo esto empezó porque se cumplen 100 años de su fallecimiento y de haber escrito Colón Español, entonces lo que hago es incluir en esa edición las obras La Gallega, Colón Español. Su origen y patria y la biografía, los tres en un único pack.

-¿Será una edición facsímil?

-Ya me gustaría, pero no se puede hacer porque para hacer un facsímil habría que coger las dos obras originales, desmontarlas e ir escaneando página por página, lo que supondría una gran labor de limpieza y restauración y sería un proceso muy costoso. Así, que lo que trato de hacer es una réplica lo más parecida posible en cuanto al formato pero la letra tampoco va a ser igual porque la tipografía de la época ya no se encuentra ahora.

-¿Qué destacaría de la personalidad de su antepasado?

-Fue un personaje muy curioso, un intelectual y una persona muy avanzada a su tiempo en muchos aspectos. Estaba muy preocupado por muchas cuestiones, incluso de actualidad hoy en día, por la justicia (defendió a muchas personas que tenían problemas con ella), por el buen funcionamiento de la administración y por los avances tecnológicos. Todo esto es lo que busca reflejar la biografía, que abarca tres aspectos, uno es interpretativo porque abarca todos los artículos que logré reunir publicados por él, que son muchos pero no todos, y las interpelaciones parlamentarias en el Congreso, tanto en uno como en otras se descubre un personaje y se puede deducir su personalidad: empezó a trabajar con 15 años, fue funcionario toda su vida tras ganar una oposición y estaba muy sensibilizado con la defensa del ciudadano, algo muy avanzado para la época; era una persona de pensamiento liberal, fue elegido diputado por el Partido Liberal y se preocupaba, por ejemplo, por la creación de una vía de tren entre Marín, Pontevedra y Ribadavia, incluso la Sociedad de Comercio y el Ayuntamiento se lo agradecieron y el mismo Ministerio de Fomento.

-También fue un visionario con respecto a las potencialidades turísticas de Sanxenxo

-Si, en 1882 hizo un artículo, todavía ni estaba finalizada la carretera entre Pontevedra y Sanxenxo, en el que cantaba las alabanzas del marisco, del pescado, las playas y los paisajes, de los paisanos del lugar y escribió que desde el punto de vista turístico los madrileños se quedarían encantados, especialmente en el aspecto culinario, porque decía que no se podía comparar el marisco o el pescado del sur al que estaban acostumbrados los madrileños con el de las rías, en ese sentido tenía una visión bastante amplia de lo que podían ser el beneficio económico para su patria chica del turismo, y estamos hablando de 1882, cuando lean el artículo creo que mucha gente se va a quedar pasmada de la visión que tenía.

-¿Cómo empezó a interesarse por el origen de Colón?

-Desde que su tío Luis de la Riega escribiendo un libro sobre el río Lérez se encontró con un paisano, Telmo Vigo, que le ofreció un documento que a el le parecía curioso y en el que aparecía el apellido Colón en un aforamiento al monasterio de Poio de una finca, entonces su tío se lo ofreció a él, que se mostró interesado, y todavía más cuando en un cartulario que tenía el descubrió dos documentos más en los que aparecía el apellido De Colón y a raíz de eso empezó a investigar. Después le llegaron otros documentos por otros medios, hubo un notario que le dio un cartulario de su notaría con otros dos documentos con el apellido, luego la sociedad que presidía Casto Sampedro también le ofreció documentos y a partir de ahí siguió trabajando. Con todo, la base documental es solo una parte de la teoría, el, y creo que mucha gente no se da cuenta de este aspecto, para elaborar la teoría necesitaba esa parte documental que es importante pero quizás no lo más, sino que lo más importante es que fue capaz de refutar la teoría genovesa diciendo que se basaba en documentos que se contradecían, otros eran falsos, después que supo relacionar la toponimia del descubrimiento de América, los homónimos entre las rías gallegas y lo que iba descubriendo, y después el lenguaje, él planteó cómo es que un señor que en teoría es genovés puede escribir tan bien no solo en castellano sino empleando muchas palabras gallegas.

-Todos los autores que defienden la teoría del Colón gallego bebieron de los estudios de su bisabuelo, a excepción de un jesuita que realizó sus propias investigaciones y, curiosamente, llegó a la misma conclusión.

-Si, no leí la obra de ese jesuita, no se como pudo llegar a esas mismas conclusiones o tal vez si bebió de esa misma fuente sin haberlo mencionado, si es casualidad implica que no puede ser tan descabellado que Colón fuese gallego, dado que dos personajes de distinta época, porque este jesuita realizó sus investigaciones medio siglo después de De la Riega, lleguen a la misma conclusión no conociéndose y partiendo de los mismos indicios quiere decir que la posibilidad es muy grande.

-¿Es la única teoría sobre el origen del navegante que no ha sido refutada?

-La única, desde luego es la que más fundamentos tiene porque por mucho que se empeñen los historiadores y los italianos hay dos cosas fundamentales que tendrían que explicar los defensores de otras teorías: por qué la toponimia es tan parecida a la gallega, sobre todo a la de las Rías Baixas e incluso otras partes de Galicia, porque no entiendo la razón por la que alguien le va a poner a un río en Jamaica Miño si no es gallego, o que le ponga a un río jamaicano Xallas y que, al igual que el río gallego, desemboque en una cascada, son tantas casualidades en cuanto a la toponimia que necesitaría una explicación. Y aparte está la parte el lenguaje, cómo es que alguien puede emplear palabras netamente gallegas si en teoría nunca estuvo aquí. Cien años después de la muerte de mi bisabuelo la teoría del Colón gallego está más viva que nunca, y lo que hace falta ahora es un impulso institucional, este año lo esperamos aprovechando el centenario.

-¿La teoría del Colón gallego eclipsó otras muchas facetas de su antepasado?

-Si, creo que la personalidad de mi bisabuelo está todavía por descubrir y que mucha gente al leer la biografía se va a sorprender con sus escritos y la teoría sobre Colón gallego siempre digo que no se si fue para él una gracia o una desgracia, le trajo mucho reconocimiento pero también muchas desgracias sobre todo a nivel gallego, lo arrinconaron intelectualmente y de un modo injusto. En la biografía me centro más en el personaje que en la temática de Colón, pero no se puede escapar de ello por todo lo que significó, de modo que hay una segunda parte dentro de la biografía que se llama historia de una infamia, que puede sonar un poco fuerte, pero relata todo lo que sucedió con posterioridad a su muerte, con muy poca opinión mía porque solo quise reflejar lo que sucedió mediante artículos periodísticos de 1917 y 1928, debates en los que participan Casto Sampedro, Gerardo y José Álvarez Limeses, Celso García de la Riega Quiñones y Prudencio Otero, creo que estos debates serán muy clarificadores.

Nota: Dadas las dificultades que estoy teniendo, por prte de las empresas consultadas, para editar la Gallega y Colón Español…, es muy posible que solo pueda editar uno de ellos o ninguno, en caso de ser uno sería: Colón Español. Su Origen y patria.

Edición Especial Del Centenario de la Muerte Celso García de la Riega y “Colón Español, Su Origen y Patria

 

Edición-Especial

 

Con motivo del centenario de la muerte de Celso García de la Riega, (3 Febrero de 2014),  y de la publicación de su obra  “COLÓN español. Su Origen y patria”, voy a encargar  una edición especial conmemorativa, constaría de:

Replica de “La Gallega”  (EDITADA EN 1897)
Replica de “Colón Español. Su Origen y Patria” (Enero 1914)
Biografía de “Celso García de la Riega” consta de 450 páginas, documentos, pinturas con laminas en color..etc,  acabada.
Estes tres libros se venderán junto  en un pack, la obra saldrá a mediados- finales Mayo.
La razón de este post, es calcular y recaudar parte del costo de la edición, y encargar un número de ejemplares próximo a la demanda.
El precio del pack será de 40€, los tres.  (solo la Biografía ya costaría estos 35€)
Como no hay niuguna Editorial, de las consultadas,  que la quiera editar, me la tengo que pagar yo, por tal motivo, si estáis dispuestos a colaborar os pediría mandéis un e-mail, a la dirección que esta más abajo,  y de esta forma ya tendría la edición especial asegurada en Mayo y por otra parte colaboráis a que se pueda realizar esta edición especial.

Todos los que estén intereados escriban a guigaribe@gmail.com

 

La Patria de Colón VI

Comunicado  Progreso 12 Julio 1917
Señor director de Progreso

Progreso Gerardo. 12:07:1917pdfMuy señor mío: también yo me veo precisado a importunar a usted – y lo que es aún peor a sus lectores-  para insistir en mis afirmaciones y reforzar algunas de ellas contestando al comunicado del señor Sampedro: y también yo sentiré muchísimo que lo que tengo que decir pueda molestarle, por las mismas razones de consideración y estima con que él me distingue y que yo, a mi vez, siento hacia su persona, digna de muchos títulos del aprecio y del reconocimiento de los pontevedreses, aunque en este asunto de Colón con García de la Riega se halle un tanto obcecado y no corresponda su actitud a lo que hay derecho a esperar de sus conocimientos, de sus méritos y sobre todo de su ecuanimidad.
Y dicho esto paso a examinar sus afirmaciones y a contestarlas lo más concretamente posible:
1º He dicho y he sostenido, y en ello me afirmo y ratifico, que García de la Riega encontró la inspiración de sus teoría acerca de Colón en el libro <<El río Lérez>>de su tío Luis. Esto lo dice él, no solo en el su libro, publicado días antes de su muerte; sino en la conferencia dada en Madrid el 20 de Diciembre de 1893, el señor Sampedro, a pesar de conocer su afirmación no la ha desmentido públicamente que yo sepa, en los quince años de vida que a partir de esta fecha tuvo el señor García de la Riega.
2º Minutario, o libro del Concejo, es igual que sea una cosa u otra los documentos que el señor Sampedro facilitó a A García de la vida para sus investigaciones, siempre que ellas tuvieran por base la busca y estudio de apellidos Colón y Fonterosa; como tampoco que aquel tuviese uno conocimiento de los escritos facilitados por don Joaquín Núñez, para que éstos existan y digan o no digan algo pertinente a la teoría sustentada por el autor de <<Colon español>>.
3º el señor Sampedro podrá dudar de la autenticidad de los documentos aportados y de que estos expresasen o no lo mismo que ahora expresan. Yo, que los había visto antes y que también los he examinado, aunque claro está que sin la competencia del señor Sampedro, aunque quizás igualmente sugestionado por él por una idea diametralmente opuesta, he hecho esta afirmación, Que reitero, sin perjuicio igualmente de lo que en su día digan las academias cuyo fallo acatare.
4º Creo también que ha llegado la hora de hablar con claridad y decir cuánto se opina de lo hecho y dicho con relación a los documentos aportados, y como para esto es preciso un examen detenido de los mismos, espero a tenerlos en mi poder para decir algo acerca de todos ellos, en relación con el trabajo del señor Serrano, publicado en la REVISTA DE ARCHIVOS BIBLIOTECAS Y MUSEOS; al cual tuve el propósito de contestar, que abandone convencido de mi falta de autoridad; pero del cual tomé notas que entregue al ilustre médico de la Coruña señor Rodríguez, las que sirvieron, por cierto, para qué se publicarse en Orense un artículo firmado por don Benito Fernández Alonso acerca de dichos documentos.
5º en efecto, el señor la Riega limita su manifestación al hecho de haber avivado algunos documentos. Si llevado de ese noble entusiasmo que el señor Sampedro le reconoce por las glorias locales, dio por bueno algún escrito que merezca tacharse de apócrifo, cosa que yo desconozco al presente su obcecación, o su error merecerán todos los respetos y todos las piedades de los buenos patriotas nunca censuras mordaces ni apasionados comentarios; y esto no obsta tampoco para la legitimidad y valor indudable de los restantes escritos no tocados.
6º el señor Sampedro en su primera y sexta manifestación atribuye la teoría del señor García de la Riega respecto a la patria y origen de Colón a su fantasía extraordinaria, a su ingenio y a su buena fe. Así podrá creerlo el señor Sampedro; pero permítame que le diga que a eso que él llama producto de fantasías y de ensueños le manan otras muchas personas igualmente doctas y acaso más imparciales conjeturas acertadas, razonamientos profundos y convincentes a documentos; y que mientras el señor Sampedro no razone su opuesta teoría, los que nos sentimos convencidos por la de don Celso; seguiremos opinando que él estaba en lo cierto como seguimos afirmando que su labor no ha sido destruida ni siquiera averiada, ni aun por ese minucioso estudio de las avivaciones, retoques Y ¿porqué no decirlo? falsedades, que se ven o se quieren ver en parte de los documentos publicados en su libro.
Por último permítame el señor Sampedro y con toda sinceridad y sin propósito de ofenderle le diga que su actitud en este asunto no es explicable, ni lógica. Por una parte, se manifiesta convencido de que Colón fue, indudablemente genovés, y ciertos en este sentido su origen y patria; y por otra pretende reservar para si la gloria de haber dado el aviso y aún la idea de ser varios documentos por él hallados tendrían relación con el feliz Descubridor.
No puedo yo creer que el señor Sampedro, convencido de que Colón era italiano, hubiese impulsado, ya que él dice que lo hizo así, al señor García de la Riega a estudiar este asunto, orientándolo en sentido contrario, porque esto sería una deslealtad, de la cual afirmo es incapaz el señor Sampedro. Luego si hizo esto era por que en su ánimo había surgido, por lo menos, la duda, y no consideraría tan fantástica la hipótesis por García de la Riega sostenida.
Y si esto es así, si el ilustre cronista pontevedrés no profesa en absoluto la doctrina de que Colón era genovés ¿por qué empeñarse en sostenerla restando a la causa el peso de su competencia?
Yo, sin autoridad alguna; pero animado del mismo amor que García de la Riega sentía por Pontevedra, y que estoy seguro siente también el señor Sampedro, a pesar de que ello haya podido ocasionarle algunas amarguras, le invito desde aquí a meditar serenamente en este asunto y a no volver hablar de él si no después de bien meditado; porque si el señor Sampedro no podemos atribuirle la gloria de ser el iniciador de esta cuestión, que tanto nos interesa todavía puede lograrla l muy cumplida contribuyendo a su afianzamiento y a su propaganda, si hay en su espíritu algún lugar a vacilación y a la duda, y al estudio del asunto, sin preocupaciones muevo a su ánimo en un sentido distinto del criterio que hoy sustenta. Y si su convencimiento es íntimo e invariable una de dos; o sosténgalo serena y abundantemente, con razones opuestas a razones, y estos a datos; o no estorbe la difusión de una teoría que tanto camino se ha abierto en el juicio de las gentes y que tanta importancia envuelve para España toda.
Yo, que nada hecho ni dicho que molestar pueda al señor Sampedro, si no es la vindicación que estime obra de justicia del buen nombre de García de la Riega, y el recibimiento de su iniciativa, así se lo ruego en estas líneas y estoy seguro de que en este ruego me acompaña el pensamiento y el deseo de la casi totalidad de los habitantes de Pontevedra.

Gerardo Álvarez Limeses

Agradecimiento de Celso García de la Riega

Carta del Sr. La Riega

Sr. D. Manuel Castro López, Director de El Eco de Galicia

Buenos Aires.

Diario Celso 15:12:1910Mi querido amigo y paisano: Con la mayor satisfacción he visto en el acredi­tado semanario que V, dirige, correspon­diente al 10 de Noviembre último, la patriótica y entusiasta carta del ilustre Dr Riguera Montero, iniciando con expléndido donativo la suscripción pública para erigir en Pontevedra un monumento al descubridor de América. Nada más plausible que tan bello y adecuado pensamiento; pero como quiera que en aque­lla notable carta se propone igual dis­tinción para mi, por haber hallado y reunido diversos datos y documentos que revelan inesperadamente la proba­ble naturaleza española del insigne navegante, y considerando que esta circunstancia más bien se debe a un azar de la suerte o de la casualidad y no basta de ningu­na manera para justificar aquél alto ho­nor, ni cosa que se le parezca, suplico aV. tanga a bien insertar la presente car­ta en El Eco de Galicia para manifestar a sus lectores que, si se lleva a cabo la expresada suscripción, su producto se destinará exclusivamente a enaltecer y perpetuar la memoria de Colón, ante cuya excelsa personalidad la mía se ha­lla a tan enorme distancia que no hay posibilidad de unirlas para solicitar la cooperación publica ni pura ningún otro objeto.

Excelente idea, repito, es la del monu­mento a Colón; pero me permito someter al Dr. Riguera Montero, y a los señores que secunden la suscripción, el siguiente proyecto: que en lugar de amortizarse una cantidad mayor o menor en levantar aquella obra, se invierta en instalar una escuela, ya de primera enseñanza, ya de marinería y pesca, que llevo el nombre de Escuela Coloniana, pues ya no debe decirse colombina.

Dando muy expresivas y sinceras gra­cias al generoso Dr. Riguera por su be­névola mención y a Vd. por su amabili­dad y por su valioso y constante apoyo a cuanto redunde en beneficio y honra de la patria, se repite suyo affmo. amigo y

s. q. s. m. b.,

Celso García de la Riega.

Pontevedra, Diciembre 12 de 1910.

Con gusto reproducimos la anterior patriótica carta; que el Sr. La Riega di­rige al director de El Eco de Galicia.

Justísimas nos parecen las alabanzas al gran gallego Dr. Riguera Montero, uno de los hombres que dentro y fuera de Galicia han laborado más por los prestigios de esta hermosa región.

Su rasgo, ofreciendo mil pesos para el monumento de Colón, retrata de cuer­po entero a este querido paisano nuestro que, sin disponer de una gran fortuna, dispone sin embargo de una parte de ella para que en Pontevedra tengamos un testimonio perenne y eterno que re­cuerde al glorioso descubridor del Nue­vo Mundo.

Riguera Montero cuenta desde hoy con el carillo, la admiración y gratitud de Pontevedra y de Espada entera por su acto de relevante patriotismo, que irá unido siempre a esta afortunada empre­sa, en que se hermanan el nombre de Colón y del pueblo español.

Prudencio Otero Sánchez

GALICIA ILUSTRADA

LA PATRIA DE C­OLÓN

Vuelve de nuevo a constituir la actualidad histórica, el esclarecimiento de la verdad acerca del país en que nació el genio des­cubridor de Cristóbal Colón.

Ilustarcion española y americana P..Colón08:04:1917 1Desde la publicación de los interesantísimos trabajos de investigación llevados a cabo por el ilustre historiador gallego don Celso García de la Riega, reunidos en un volumen bajo el titulo de Colón español, ha continuado los estudios históricos a este pro­blema concernientes, otro eminente hijo de Galicia, don Prudencio Otero Sánchez, eficazmente secundado por el Presidente y fun­dador de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra, don Casto Sampedro, logrando encontrar preciosos documentos que. en el sen­tir de los investigadores, acreditan a esta capital como cuna indiscutible del descubridor de América.

El señor Otero ha escrito una notable moción, en la que expone el resultado de sus investigaciones, que ha sido presentada a las personalidades que constituyen la Comisión designada en la capital gallega para proseguir las indagaciones, y que tenemos un ver­dadero placer en reproducirla, considerándola de gran transcendencia para la Historia española.

Señor Presidente y demás señores que componen la Comisión ejecutiva elegida por la Asamblea magna, presidida por los señores Presidentes de la Dipu­tación provincial y Alcalde de la capi­tal, con objeto de continuar las indaga­ciones de la verdadera patria del inmor­tal Cristóbal Colón, en consonancia con las ideas y demostraciones vertidas por el inolvidable pontevedrés Celso García de la Riega en su obra titu­lada: Colón español.

I

Señores:

Ante todo quiero agradeceros la buena acogida que habéis dado a la carta que con fecha 14 de Di­ciembre del año próximo pasado, tuve el gusto de dirigir a vuestro Presidente señor López de Haro, como me lo demostráis en el hecho de veros reuni­dos en este momento, que era el fin que me propo­nía conseguir con mi citada carta.

 II

Cuando habéis aceptado con entusiasmo el puesto que ocupáis, seguramente que habéis pensado os se­ría fácil llevar a término los trabajos que se propu­sieron en aquella magna Asamblea, de hijos unos, vecinos otros, de esta provincia, cuales son destruir los errores que contiene la Historia respecto a la verdadera patria de Colón, hasta obtener, como aseguraba García de la Riega en su citada obra, que aquel grande hombre había tenido por cuna Pontevedra.

III

Cuando dabais los primeros pasos en vuestros trabajos, apareció un artículo suscrito por el cate­drático señor Serrano Sanz en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museosde Marzo a Abril de 1914, en el cual pretendió demostrar aquel señor que de los once documentos que presentaba García de la Riega, como demostración de que el apellido del linaje verdadero de Colón era oriundo de Pontevedra, ocho de ellos habían sido alterados.

Nada me extraña que vuestro entusiasmo hubie­se decaído ante semejante aseveración, hecha por persona autorizada, mucho más desde que al cotejar los documentos fotograbados con los originales, habéis comprendido que en algunos de aquellos documentos el finado García de la Riega había cometido —permítaseme la frase—una verdadera inocentada avivando las palabras <<Colón >>, «no alterándo­las: para que apareciesen más claras.

Pero yo, y como yo algunos otros amigos del finado Celso García de la Riega, entre ellos el abogado de este Colegio don Luis Gorostola y don Joaquín Núñez (que ha sido el que le había facilitado algunos de los referidos documentos), que teníamos la seguridad de haberlos visto en perfecto estado, sin avivación alguna (avivación que confiesa el mismo García de la Riega), y aunque no podíamos inculcar a los demás la misma seguridad de que esos documentos, aun avivados, decían lo mismo en su primitivo estado, ni aun haciéndolo en una declaración notarial, desistí de ello y me impuse el ímprobo trabajo de buscar nuevos datos que pudie­ran acreditar lo mismo que se propuso en su obra García de la Riega.

IV

Paralizados, pues, los trabajos de esta Comisión con motivo del citado artículo del señor Serrano Sanz, no por eso dejaron algunos compatriotas nuestros que se hallan en, Ultramar, entusiastas de la teoría proclamada por García de la Riega, de pu­blicar en la prensa artículos haciendo opinión y demostrando con deducciones lógicas que el inmor­tal Colón se había llevado a la tumba el secreto de su nacimiento, y que algún motivo había tenido para no decir que su cuna era España.

Entre estos entusiastas compatriotas se halla en primer lugar mi querido amigo el doctor Rafael Calzada, notable jurisconsulto y publicista, resi­dente en la República Argentina, quien después de haber dado, con un objeto benéfico, una conferen­cia en el Teatro Nacional de la República del Para­guay, cuyo tema fué <<Colón español», me escribió con fecha 14 de noviembre de 1915 pidiéndome datos que necesitaba para publicar un libro, sosteniendo la misma tesis de García de la Riega, amplián­dola con nuevos datos que poseía, para que todos los pueblos tengan que reconocer que Cristóbal Colón era, cuando menos, español.

Esta carta llegó a mi poder, como digo en la mía al señor López de Haro, en momentos en que yo era instado por mi amigo don Ramón Peinador (que es una de las personas más entusiastas de la misma idea) para que yo, como Diputado provincial e individuo de la Comisión permanente, obtuviese que ésta se dirigiera a la Academia de la Historia con el fin de que enviara una Comisión de la misma que con uno o dos paleógrafos estudiasen los documen­tos fotograbados por García de la Riega e informa­sen si efectivamente ellos, aun avivados, dicen o no lo mismo que decían.

V

He aquí expuestas a grandes rasgos las razones que me han impulsado a ocuparme de este asunto, habiéndome servido de acicate para ello, no sólo el deseo de Ilustarcion española y americana P..Colón08:04:1917 2complacer a mis amigos Calzada y Peina­dor, sino el de coadyuvar en mi modesta esfera a que la obra de García de la Riega no quede en el panteón del olvido.

Pero para poder resucitarla era necesario encon­trar nuevos elementos, que aun en el caso de que no dieran por válidos algunos de los documentos presentados por García de la Riega, sirvieran para acreditar de una manera indubitable que el apellido del linaje verdadero de <<Colón>>existía en Ponteve­dra mucho antes del descubrimiento de América.

¿Y a quién debía dirigirme que estuviera en con­dicionen para darme esos elementos?

A la única persona que por sus aficiones paleográficas, es también el único que ha revisado todos los archivos de documentos antiguos que existen en esta Capital. Esa persona ya sabéis que es el Presidente y fundador de la Sociedad Arqueológica de

Pontevedra, don Casto Sampedro. Gracias a él, hoy puedo presentaros la fotografía

de seis nuevos documentos auténticos, y fuera de toda controversia, que acreditan, sin género de duda, que el apellido del linaje verdadero de Colón, existía ya en Pontevedra seguramente muchos años antes de 1405.

A la vez que os presento esas fotografías, os pre­sento también unas notas del análisis que hice de los documentos fotograbados por la Riega con los originales que tuvo la amabilidad de presentarme su hijo, y cuyas notas creo han de llevar a vuestro ánimo la seguridad de que no hay en ellos lo que pueda llamarse una alteración, sino avivación en algunas palabras, para que ellas resaltasen más le­gibles.

VI

Con estos elementos confío que acometeréis con valentía la continuación de vuestros trabajos, hasta obtener el fin que se había propuesto el finado Gar­cía de la Riega, cual era el de que la Academia de la Historia rectificara el error que todos los historia­dores han cometido hasta nuestros días de dar como cuna de Colón la ciudad de Genova; error muy fácil de explicar porque todos ellos parten de la asevera­ción que aquel grande hombre hizo en su institu­ción Mayorazga al estampar en ella: <<de Génova salí y en Génova nací>>

VIl

Como debéis suponer, yo quise antes de daros a conocer los nuevos documentos hallados, relaciona­dos con un asunto para mi completamente ajeno y fuera de la órbita de los que me he ocupado en mi larga vida de trabajo, llevar a mi ánimo y a mi con­ciencia la convicción de que no era una quimera la tesis sostenida por García de la Riega de que Colón era español, y para ello he buscado creo que cuánto la historia ha escrito referente asu verdadera patria y después de examinarlo todo con ánimo sereno, libre de todo prejuicio y sin apasionamiento, puedo ase­guraros que he adquirido la firme convicción de que todos los historiadores, desde su hijo Fernando, el padre Las Casas, Navarrete, Harrise, Irving, Hurnboldt hasta Asensio, han partido de aquella aseve­ración falsa, y, por lo tanto, siendo falsa la premisa, falsas resultan todas sus consecuencias.

Leer más…

Riguera Montero

Vida Gallega  Febrero de 1914                                                 

               COLÓN, ESPAÑOL  

Su origen y patria

El siglo XIX fué el sigló de los inventos y de tas evoluciones científicas; mientras que el siglo XX ; será el de las rectificaciones históricas y geográfi­cas, que marcarán el destino de todos los pueblos, porqué el destino de uno está enlazado con el de los demás.

Roosevelt

Decíamos en otra ocasión:

“Así como en Jesucristo se cumplieron los oráculos de los Pro­fetas respecto á la venida del Mesías para la redención del género humano, así también en Cristóbal Colón se verificó, para la epopeya del descubrimiento de América, el vaticinio que el poeta latino Séne­ca, nacido en Córdoba y por consiguiente español, dejó escrito en su Medea, hace diecinueve siglos:

Venientannis saecula series

QuibuS oceanus vincula rerum

Laxet, et ingens pateat tellus:

Tethysque novos detegat orbes

Neque sit terris ultima Thule

Vida Gallega Montero1 Febr 1914En el transcurso de los siglos vendrá un tiempo en que el Océano ensanche sus términos y se descubra una vasta comarca; y la diosa Tetis (mujer del mar y madre de los ríos) deje ver nuevas regiones, no siendo Thule (isla de las más boreales de Europa, cercana a la India) la última de las tierras.

Y del mismo modo que siete ciudades de Grecia se disputan el honor de haber sido la cuna de Homero, otras tantas de Italia pre­tenden ser la del osado nauta que, con su portentoso genio, borró los límites del Mundo hasta entonces conocido.

Pero fuít homo missus á Deo citi nomen est Celsus, tenemos á un hombre eminente, tenemos al excelso historiógrafo, lexicólogo y polígrafo, D. Celso García de la Riega, enviado, al parecer, por el mismo Dios, para demostrarnos, como documentalmente lo tiene de­mostrado, después de más de treinta años consagrados a prolijas in­vestigaciones, ímprobas disquisiciones y pacientísimos trabajos, que Pontevedra es la cuna del inmortal navegante Cristóbal Colón Fon- terosa.”

Así lo manifestábamos después qué él Dr. D. Constantino Horta y Pardo y el marqués de Dosfuentes, D. Fernando de Antón del Olmet, habían hecho separadamente en folletos y revistas extensos, profundos y minuciosos estudios de todos los argumentos, noticias y documentos que el Sr. García de la Riega comunicara a la respeta­ble Sociedad Geográfica de Madrid, en solemne conferencia celebra­da el 20 de Diciembre de 1898, publicando, ademas, miles de artícu­los aquende y allende los mares, como apuntes para el libro proyectado en que habría de explanar su opinión científica respecto á la verdadera cuna del descubridor del Nuevo Mundo

Y hoy, en posesión de tan deseado libro, recientemente impreso en el establecimiento tipográfico “Sucesores de Ribadeneyra”, de Madrid, con el titulo que sirve de epígrafe a estas iineas, vernos con satisfacción que ante el esplendor resultante de las investigaciones con ciencia y paciencia benedictinas practicadas por el eminente historiador D. Celso Garcia de la Riega, se han derrumbado los falsos idolos de las antiguas historias que daban a Génova por patria de Colon, en vez de la hoy reivindicada Pontevedra para gloria de los pueblos que hablan la lengua española, a quienes, el autor dedica el libro

En efecto, demostrado esta que fue y es tan desmesurada la abundancia de las cunas y leyendas de Colón en Italia, que en mas de catorce ciudades, villas, pueblos yVida Gallega Montero2 Febr 1914 aldeas, se le han elevado monumentos, y sus principales historiadores, antiguos y modernos, lucharon con tal ahincó y tesón, que ellos mismos se encargaron de inutilizar mutuamente los argumentos y papeles que producían como pruebas a favor de las respectivas pretensiones, llegando á coincidir los principales escritores contemporáneos y amigos del Almirante, en descartar la Ciudad de Génova y en no puntualizar el pueblo que fuese cuna del primer virrey de las Indias.

También esta probado que los nombres, apellidos paternos y maternos de toda la familia de Colon se hallan en los archivos de Pontevedra, según lo patentizan los fotograbados que aparecen por apéndice del libro, reproduciendo documentos anteriores y coetáneos al descubrimiento de America.

Resulta, pues, evidente que no fue un genovés quien sobre español navío descubrió el Nuevo Mundo, sino un español, navegando en La Gallega, como así primitivamente se llamaba la carabela Santa Maria, en los antiguos astilleros de Pontevedra construida, el que llevo á cabo la realización de tan colosal empresa, habiendo sido piloto de La Pinta otro gallego, Cristobal Garcia Sarmiento.

Las objeciones que se habían formulado contra los diferentes tópicos de este asunto, están resueltas con tan claros razonamientos, que el insigne autor del libro no establece una conclusión sin verla con evidencia contenida en las premisas. Así, los esfuerzos realizados y resultados obtenidos para fundar la propia convicción, descansan en bases. sólidas que imprimen los mismos impulsos en el entendimiento de sus lectores, sentando de esa manera las leyes de correlación necesaria entre el sujeto que juzga y el objeto juzgado, entre la verdad subjetiva y la verdad objetiva.

No sin razón se dice que la Filosofía es la llave de las ciencias.

Por esto, el sabio profesor Sr. Altamira, en su notable obra La enseñanza de la Historia, dice: “Al estudiar la Historia, en vez de la asidua investigación de los hechos, se cae frecuentemente en la idolatría del libro: en creer como artículo de fe que lo dicho por un historiador, mas ó menos ilustre, necesariamente ha de ser cierto.

Claro es que por este procedimiento el error se petrifica y llega a transformarse en dogma.” Y añade un elocuente académico: “Es tan cómodo para los espíritus perezosos saber Historia sin necesidad de estudiarla!”… Y Roosevelt fundamenta observa que el presente siglo, llamado el de las luces, será el de las rectificaciones de las ciencias históricas y geográficas, con su crítica analítica, filosófica, y su lógica deductiva.

Conste, por lo que sintéticamente queda expuesto, que: el esclarecido hijo. de la bella Helenes, D. Celso Garcia de la Riega -cuyo fallecimiento nos, sorprendió hace pocos días, produciéndonos llanto en los ojos y en el pecho angustia, como sucederá, principalmente, á todos los amantes de la majestad de la Ciencia,- deja comprobada su tesis adoptada ya oficialmente en las principales Universidades de América y en los centros científicos del mundo.

¡Paz en la tumba del venerable patricio, que murió llevando el consuelo de haber hecho á España objeto mundial de los más culminantes honores: de una gloria nunca igualada en los fastos de su historia!

J.M. Rigueira Montero

Tensiones Entre Académicos I

En la búqueda que realice en Internet del articulo, no logré encontrar el nombre de la revista ni la fecha, pero esta claro que debe ser de Junio o Julio de 1917, lo único es que es una revista coruñesa

El diario la “Idea Moderna”, de Lugo, en su número del 28 de Mayo de 1917, publico una nota oficiosa de la Real Academia, nota que ningún periódico coruñes quiso insertar por entender que es una vergüenza para la región y un baldón, deshonra, insigne para aquella entidad que vive a expensas de los gallegos residentes en la Habana, engañados por la académicos que dirigen y mangonean la llamada, Cueva céltica. En esa nota se hacía público el acuerdo adoptado por dicha corporación de salir al paso contra los defensores de la idea de que Colón fué gallego; para impugnarla por todos los medios, porque ella- la Academia- no puede tolerar que se propale tal descubrimiento.

Es decir, que la Academia Gallega, presidida por D. Martinez Murguia, de quien no cabe decir siquiera que es gallego, porque ni en gallego escribe, ni por Galicia ha hecho nada sino recoger la pecunia que libran religiosamente de la Habana y de las provincias de la región, no es capaz de depurar nuestra lengua y ni saca a flote el Diccionario de la Gramática; pero, en cambio, dedica su esfuerzo a negar glorias reconocidas por los de afuera y admitidas como gallegas por doctas entidades con las que en vano tratará de competir.

Yo confieso mi pecado: he sido hasta ahora académico, pero me consideré en el caso de lanzarme fuera de ella después de la sesión ríducula y antipatriótica por aquel Centro celebrada y en la cual se acordó solemnemente, asintiendo los cuatro mangoneadores que ayudan a Murguia a disfrutar de la prebenda que le dispensan los gallegos de Cuba, emprender una propaganda activisima para demostrar (mucho demostrar sería) que Colón ni fué natural ni siquiera oriundo de Galicia. (Creemos que el tomar semejante acuerdo la Academia de Murguia y Cia, hubo otras prebendas extrañas que pusieron chochos a los nenes de la chistera).

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