Celso García de la Riega

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Desde el Ulla al Miño IV

El Diario de Pontevedra 6 Octubre de 1900

Desde el Ulla al Miño

(Conclusión)

Diario Desde el Ulla al Miño3 06:10:1900Entramos en la costa del Atlántico perteneciente a! país de los Gravios que, según hemos dicho, incluye Plinio entre los pueblos galaicos de estirpe griega, corroborada por Trogo Pompeyo y otros escritores, dándole alguno de éstos por límite meridional el río Duero. El señor Murguia, ilustre historiador de Galicia, no ha querido admitir dicho origen para aquellos pueblos y con respecto al vocablo gravios dice que se formó de la voz céltica kraig ó kraighes, que significa «montañeses», a cuya indicación contestan los señores P. Fita y Fernández Guerra que ktaig expresa en céltico, no montañés, sino roca, peña alta y desnuda; y en bretón kraé ó graé es arena, guijarros: costa litoral del mar, con lo cual dichos académicos han dejado en pié el hecho de que gravios tiene origen céltico, croyo, en gallego, significa guijarro ó pedrusco grande aunque manejable. Nosotros nos atenemos á los autores antiguos y sobre todo á Plinio, pues habiendo sido cuestor en la Bética, debió poseer datos evidentes para hacer la afirmación que rechaza el Sr. Murguía; esto, aparte de que, teniendo el mismo origen aryo las lenguas griega y céltica, se explica que en ella haya palabras de igual raíz.

Entre las localidades principales de esta costa merece especial mención la villa actual de Bayona: sabido es que antes sí denominaba Er¡zana. Los romanos fueron derrotados cerca de ella por Viriato; al lado de La Guardia existe todavía la denominación local de «campo de Viriato.» El emperador Alfonso VII, natural de Caldas de Reyes, expidió una cédula diciendo que «no queremos que siga llamándose Erizana» y mandando que en lo sucesivo se denomine <<Vayona>> Diversos documentos reales hablan de la «civitas antigua»; el obispo Muñoz de- la Cueva cree que fue la «Valcajía» donde sufrió martirio Santa Marina; los Sres. P.Fita y Fernandez Guerra sospechan que poco más arriba del puente de la Ramallosa existió Abóbriga (ciudad del rio, en céltico). Al sur de este emplazamiento, está el castro da Moura,

ántes de «Morgadanes» (Morgán, hombre del mar.) En 7 de Mayo de 1201 firmó el rey de León en Faro de las islas Estelas, su cédula concediendo varías franquicias á Bayona, entre ellas la de celebrar feria el día 6 de cada mes: esta gracia fue confirmada por San Fernando en Tuy á 17 de Febrero de 1232.

En 1624 era sargento mayor del presidio de Bayona Francisco de Ba­rros Troncoso, quien envió al conde de Gondomar relación de los daños causados por diez navíos turcos que se presentaron en aquella costa (Biblioteca Real:) Otra relación de Andrés González refiere la victoria delos frailes de Nuestra Señora de Oya, que rechazaron en 20 de Abril del citado año ccinco de diez navios, defendiéndose con mosquetes y artillería: una pieza servida por tres monjes echó á pique una de las nave turcas pereciendo 37 tripulantes quedando cautivos nueve.

Ya que hemos citado la palabra Gondomar, Ayuntamiento próximo á Bayona, indicaremos que proviene de Guodemaro,. nombre suevo, y no del primitivo Gomer como quiere el señor Martínez Padin en su Historia de Galicia;

Las islas Estelas dé Bayona eran límite en aquella costa de la jurisdicción que abarcaba el Gremio de mareantes de Pontevedra, creado á fines del siglo XIII.

En el término de Bayona se han encontrado no hace muchos años notables restos de una villa romana; parte del precioso mosaico que en ello figuraba se halla en poder del distinguido y erudito arqueólogo de Santiago Sr. Cicerón.

Siguiendo la costa hacia el Sur se alza el monte de Mougás en cuya falda se recogió una curiosísima piedra, en forma dé pila, con inscripción romana que acusa su servício para los sacrificios: la palabra «hostilus» se presta á graves conje­turas.

El vocablo Siileiro, denominación, de un cabo citado por autores antiguos, es modificación del de Ciller o Cillero este puede derivarse de zillar; plata ó metal precioso en vascuence y también de Celeán, uno de los nombres ibéricos del dios Marte:,sol, según afirma el. Sr Casta con referencia á inscripciones de la región occidental de España y Portugal. En este caso, el nombre de cilenos, pueblo galaico, pudiera tener igual origen.

Concluiremos nuestro viaje mencionando el monte cómico de San Regó, en cuya cumbre existen antiguas ruinas y una ermita dedicada á Santa Tecla; es una de las atalayas denominadas «Siete hermanas» que hemos citado apropósito de El Viso ó Castrizán, cercano á Redondela. Hay en aquella comarca la pia­dosa costumbre, admirablemente descripta por el P. Fita, de que una vez al año se reúnan los aldeanos que regresan a su pueblo después de trabajar en otras tierras, para ir en procesión al monte y dar gracias á Santa Tecla. Es muy probable de que este acto sea continuación de ritos celtas ó ibéricos, que se practican aún, mezclados con el culto católico en varios puntos de Galicia, consistentes en la misma procesión encaminada á diversos fines, como el de ver bailar el sol al salir por por el horizonte el día del solsticio de verano, ó el de orar, ó fantasear, al resplandor. de encendidos fachizos. Tales procesiones, vistas desde lejos, han dado origen a la leyenda de la sobrenatural compaña, que tanto temen los aldeanos gallegos.

Al pié de San Regó, extremo de la tierra española desemboca el gran rio de Galicia después de cru­zar agrestes. y majestuosos paisajes y de bañar las riberas de pintorescas; campiñas; antes de unirse a las salobres aguas del Atlántico, pasa por la etolía Tyde, Tudai de Ptolomeo, la ciudad dipolis, que tuvo al­cázar de reyes y. de príncipes. Varios monarcas godos descansaron en ella de sus campañas y triunfos y batieron medallas de oro. Según éstas, Recaredo fue allí aclamado victorioso, VictoriainTude; justos, Witerico y Chindasvinto, Tudejustus; y Recesvinto, piadoso, Tudepius. En ella residió muchos años Favila, gober­nador de Galicia (más tarde duque de Cantabria), con su mujer e hijos, uno de ellos el gran Pelayo, de quien tal vez ha sido famosa cuna!

                                             Celso García de la Riega.

                                                            Madrid, Agosto de 1900

Desde Ulla al Miño III

El Diario de Pontevedra 27-09-1900

Del Ulla al Miño

(Continuación)

Diario desde el Ulla al Miño2 27:09:1900Tomando ya la ribera izquierda de la Ría, debemos mencionar el monte del Viso, en cuya alta cumbre hay una ermita sucesora del castillo que empezó á construir en el siglo XV García Sarmiento, y que la acti­va soberbia del terrible Madruga, Pedro Alvarez de Sotomayor, no dejó terminar. Este monte llamábase entonces Castrizán y forma en el nú­mero de las «Siete hermanas»,nombre que aún se dá en la comarca a otros tantos elevados caseros ó guías, situados en dirección al Miño por un lado y de la costa del Oceano por otro. Los Sarmiento eran también señores de Salvatierra y del Sabroso, antes Suberoso y Superoso; este vocablo se deriva sin duda de Superatios, nombre que Ptolomeo da a un pueblo galaico cuya situación se ignora. Ya que citamos á Sobroso, justo y adecuado nos parece insinuar que la palabra Mondaríz y no Mondariz, está compuesta con las de monte y ariz, esto es, «abajo del monte ó lugar de abajo del monte.>>

En una playa de Cedeira, Cetaria de los romanos, se encontró recien­temente una columna con inscripción dedicada al emperador Numeriano, que figura, por diligencia de don Casto Sampedro, erudito y dignísi­mo Presidente de la Sociedad arqueológica de Pontevedra ,en el Mu­seo de la misma sociedad, visitado con detención y gusto… por los extranjeros.

Redondela es villa muy antigua; á pesar de hallarse en la Vía roma­na. «Per loca marítima» y de confluir á ella otra desde Tuy, se desconoce en absoluto el nombre que tu­vo en remotas época. Parte impor­tante de este pueblo se llama Villavieja; muy cerca hay el lugar de Cidavella que acusa una población destruida y olvidada. ¿Será Cauca de Gallaecia, esto es, la cuna de Teodosio el Grande, según Clemente Alejandrino, Zósimo é Idacio? Hace­mos esta temeraria pregunta, por­que á los naturales de Redondela todavía se les llamaba, no hace mu­cho tiempo, chocos y cocos, último eco sin duda de los caucos ó caucancenses de Plinio y, por consiguiente, de Cauca. Ha sido patria de muchas personas ilustres de los últimos si­glos.

Rande, cuya bahía ha sido sepul­tura en el siglo XVIII de varios navíos cargados de dinero, aun se de­nominaba a principios del siglo XVIÍ, Arrande; tema arro.

En la Ribera de la hermosa Vigo, comienza el llamado antiguamente «mar verde» Los romanos daban á este color el nombre de callaicus por­que, en efecto, un gran trecho, del Océano frente a la ría de Vigo y á la costa de los Gravios, presenta mu­chas veces ese color verde singularque no se ve en el resto de aquel li­toral del occidente ibérico. El Oppidum ó Villa romana denominada Vicuspacorum, estaba defendido por dos castros, en uno de los cuales hay ahora un castillo; en el otro, un faro. En Redondela existe la tradición de que una colonia de sus na­turales repobló en la Edad media el pequeño pueblo que, andando el tiempo, ha llegado a ser un rico emporio, la gallarda Vigo.

Celso García de la Riega.

(Continuará.)

Desde el Ulla al Miño II

Diario de Pontevedra 26 de Setiembre 1900

Diario Desde el Ulla al Miño1 26:09:1900En San Tomé del Mar (Cambados} tuvieron, los fenicios una Torreguía de navegación, recompuesta por cartagineses y romanos, y construida en la Edad Media hoy quedan restos que, al ser bañados por la pleamar, ofrecen un poético cuadro.

Cambados (Cambracum.) La raíz de este vocablo es céltica: hay en Galicia Cambra, Cambre, Cambarre, (hoy Combarro) y otros. Acaso tiene igual origen Calvados en Francia. Cambria es nombra del país de Gales en Inglaterra.

La Península del Grove era aún en el siglo IX una isla, la Ocobre, donada con las de Aones, Aranza y Salvarre (Sálvora) por el rey Don Alfonso III, año 899, á la iglesia de Santiago. Cegado el canal que la separaba de tierra firme (de la misma manera que la isla de Thimet frente al Condado inglés de Kent) se convirtió en dicha Península la isla Ocabre quizás la Oestremis de Avieno, y el Cabo de San Vicente del Grove, promontorio obvio de Ptolomeo, el promontorio Oestrymnico de Himilcon.

En la playa de Lanzada vénse ruinas y cimientos de una construcción indudablemente fenicia: muy cerca se encontraron á principios de! siglo XVIII restos de nueve esqueletos en sendas sepulturas de remota edad, á juzgar por sus condiciones (P. Sarmiento) ¿Proviene el vocablo Lanzada de Alaonsa, Alansa, Atan­za, lo mismo que Auán de Aldaó , Aldao, Aldaan, por hallarse á la vis­ta de ambos lugares el grupo de islas Aón, hoy Ons?

Strabón y Ptolomeo citan estas Islas con el nombre de Insulae Learum.

Reflexionando acerca de tan excesiva denominación, acude a la memoria el hecho de que Egipto se llamaba á Huiósulas la ciudad de ON, esto es, del sol, á cuyo astro acaso fue consagraa» una de dichas Islas. Abundan en Galicia nombres de montes y localidades terminados con el sufijo on, ya como aumenta­tivos, ya como substantivos com­puestos: esta partícula pospositiva expresa unas veces magnitud ó grandeza con relación a la idea de la palabra á que v& unida (en éuskero aondi es grande) y otras el concepto de Dios, como en Netón, Dios ga­laico de los combates; en Mallon, Dios Mallo (Marte-Sol) en Tourón, divinidad toro; en Avión, Avón, Atón, divinidad rio. El vocablo on ¿vino á España transportado por las razas aryas, ó por las egipcio-fenicias?

Adigna, nombre de una parroquia que en el siglo XV se escribía notacialmente Adinna. Los lusitanos y galaicos adoraban á Ataecina, (Ateinna) derivada del dios egipcio Atén ó Atelinnis culto introducido en el occident’ ibérico por los fenicios: sus devotos eran principalmente los que deseaban recobrar objetos hurtados ó perdidos.

Parroquia de Gondar: este nom­bre proviene del de Gunteredo, jefe normando que se apoderó de aque­lla comarca y se estableció en ella.

Monte Arro y parroquia de Arra: la misma raíz de Arrotrebas, Ló pro­pio puede decirsee de Dorrón Rajó y Combarro, antes Darroan; Arraxó y Combarro respectivamente.

Punta de Festiñans. En docu­mentos de fines del siglo XVI. pertencientes al poderoso Gremio de Mareantes, se dice Safestiñans, que parece selejano eco de la voz Saefes, nombre del pueblo citado por Avieno y que el sabio alemán Ukert coloca en los mares occidentales de la cordillera cantábrica. Probablemente Saef significa <<adoradores de la luna>> y se deriva de Sana ó Sega ( diosa Luna) que obtuvo extenso culto en la Península y particularmente en Gaiicia: de el provienen las denominaciones locales Sáa,Sayar, Sayans, Sajamonde y otras.

Isla de Tambo. La tradición re­cuerda la existencia en ella de un altar pagano, tal vez á Tomóbrigo, reemplazado por una pobre mansión de monjes, residencia más tarde de San Fructuoso. Tambo procede, lo mismo que Tomóbrigo, de la raíz Tamos que figura en monedas ibéricasy fue origen de muchos nombres gallegos y portugueses: el Esade se descompone en s para Sanos, Simil, Samieira, etc. y en t para Tambo, Tamose (Tunez), Támara, Tameiga, Tubrogs, y otros. De los elegidos antiguos de la isla Tambo, como de los modernos, no dejaron una sola palabra los habitantes de la costa vecina.

En ……. y hermoso valle, pié del Castrovean y frente a la isla de Tambo por el Norte, ha existido siempre nutida población rural que en tiempos de los romanos se llamó Podium, hoy Poyo. Tribunal en que administraban justicia, según algunos escritores: con este fundamento los frailes del célebre monasterio justificaron pretensiones jurisdicionales. En sus cercanías y en una colina que promedia el camino de Poyo á Pontevedra, existe la tradición del emplazamiento de un templo o altar a Diana: se ha encontrado en aquel término profusión de ladrillos romanos y argamasas de igual época, pero no se sabe más.

Terminaremos el recorrido de la orilla derecha de la ría de Pontevedra mencionando el río de las Cabras ó Alba, antes Elba y Brán: esta última es la denominación más antigua que se conoce y puede identificarse con el río ……. que algún historiador romano designa como limite de las empresas de don J. Bruto en Galicia; de cuya indicación tomaron pié escritores modernos para afirmar que el nombre Baenis es uno de los que tuvo el Miño, y para añadir que el caudillo romano no pasó del segundo de dichos ríos. A este juicio se opone la circunstancia expresa de haber conquistado el citado general las ciudades Cinania y Lambriaca.

 Celso García de la Riega

                                      (continuará)

Desde el Ulla al Miño I

Diario de Pontevedra 25 de Setiembre de 1900

Diario desde el Ulla al Miño inicioLa brillante descripción que del litoral marítimo de la provincia de Pontevedra está publicando La Temporada de Mondariz con la acreditadísima firma del ilustre escritor y periodista D. Alfredo Vicenti, me ha inspirado la idea de ordenar algunos apuntes de noticias antiguas relativas al mismo litoral, y de enviarlos á esa redacción, en la inteligencia de que los acogerá con su amabilidad acostumbrada. No pretendo completar en dicho concepto el trabajo del Sr. Vicenti, pues para ello se requiere mejor pluma que la mía, y mayores conocimientos que los que poseo: solo deseo unir á su notable tarea mi modesta colaboración. Allá van, pues, dichos apuntes bajo la pauta señalada por aquel distinguido literato: desde la desembocadura del río Ulla á la del Miño por la accidentada y bella costa pontevedresa.

Empecemos citando el extremo de la ribera izquierda del Ulla, que es la punta de Grandimaro ó Grandimiro, mansión militar en la Vía romana «Per loca marítima», según el Itinerario de Antonio Pió.

En tiempos no muy antiguos por cierto, Carril se denominaba Caarril, en cuyo vocablo se revela el tema arro, raíz de que se formó el nombre de Arrotrebas, Tribus de Arros, que se dió á los pueblos de una región, más ó menos extensa, comprendida en el ángulo noroeste de Galicia. Esa raíz es sin duda ibérica, anterior á los celtas, tal vez si úrica: en éuskaro, arra-iñ significa pez, y, en gallego, arroas delfín, entrañado el propio tema diversas denominaciones locales de la expresada región y de sus vecinas. En las inscripciones cuneiformes» de Asiria, aj-arru significa pais 0ccidental; y sabido es que se dio el nombre de Artabros á los citados pueblos gallegos, por ser los últimos frente al tenebroso océano que el mito antiguo llamaba el Artabro, pues mas allá estaba la mansión de los muertos. Las monedas ibéricas de Cose ó Tarraco (raiz arro) fundada por los Tirrenos, ostentan la cabeza del Hércules griego con el del fin simbólico de la raza tirrénica.

Algún escritor identifica á Carril con Vía Ostium, esto es, camino de los Pilones: el pilón ó cono truncado era, según Herodiano y según se deduce de las monedas de Emesa (Rada y Delgado), representación ó símbolo del Sol, adorado en 0riente y en todas partes, por el instinto natural de los hombres que veían en el magnífico planeta al padre de la vida y de la creación. El monumento llamado Piedra gigante, en Esgos, Orense, de once metros de altura y que afecta la forma de obelisco de cono truncado, es una de las numerosas pruebas del culto al Sol en Galicia. El camino dé los Pilones, á nuestro juicio conducía á un templo del Sol de gran veneración, acaso el Ara Solis de emplazamiento desconocido actualmente (Barros Sibelo), y que nosotros creemos puede señalarse en Villanueva de Arosa ó en sus cercanías, porque esta población es sin duda la Onuba dé que hablan escritores de la antigüedad, situándola frente á una isla habitada y consagrada á Hércules. Enb-Adzari, escritor árabe de fines del siglo XII, al describir, la marcha de Almanzor hacia Compóstela, menciona á Kirsita y á Ónuba, pueblos que el terrible caudillo ocupó á los pocos días de haber pasado por Pontevedra, y que obtuvieron posteriormente el título de Villas, Convirtiéndose el primero en Villagarcía, al pié del Castro de San Cristóbal, y el segundo en Vilaonoba, Vilanba, voz mal traducida desde, hace; poco tiempo á la castellana, de Víllanueva: en el término de este pueblo, se han encontrado restos de alfarería de remota fabricación, cimientos antiguos y monedas romanas, indicios incongruentes con su nombre moderno. El vocablo. Onuba expresa «pueblo del templo del sol ó adorar del sol» pues la raíz on es sol; figura también con el nombre de Annuba, población cercana á la isla Aopios

Mencionan esta Isla Himilcon Plinio, Ptolóme y Mela: I.acio afirma que sus habitantes hicieron gran resistencia á los suevos. Cortes la identifica con una de las Aones (0ns) .creyendo que esta voz es reducción da Aunios, juicio que sugestiona, porque, en efecto, hay poca diferencia entre las dos palabras; pero la circunstancia de hallarse situada la Arosa frente á Viilanueva, la de estar habitada, y la de que Plinio cita la Annios á la vez que la Corticata, ambas en la misma vía, junto con la existencia en ella de edificaciones antiguas que no hay en la de Ons, nos hacen presumir que es indudablemente la Anniós en cuestión.

Además, si los fenicios consagraron, a Hércules la isla situada frente á Onuba; si por adulación ó entusiasmo hacia Augusto se reemplazó con su nombre en muchos templos, altares y localidades e| de aquel, hasta el punto de que la Via Heráclea (desde Cádiz a Italia por la costa) se llamó, en virtud de dichos motivos, Via Augústea; si el vocablo Arosa es modificación, como creen varios autorizados sabios (P. Fita y Fernández Guerra) del de Arae-Auguti, Aransti, Aranza; y por último, si es evidente que no hay manera de hallar otra identificación, nada más razonable que resolvernos á creer; que la isla de Arosa es la de Aunios, nombre que quizás proviene de Auno ó Hinno, que á su vez es corrupción líbica del Ammon egipcio, Hércules Sol, Júpiter.

                               Celso García de la Riega

                                                                (Se continuará).

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