Celso García de la Riega

Biografía, Obras, Pinturas, Teorías y Artículos

Etimologías Gallegas IV “Respuesta Celso García de la Riega a V. García de Diego”

GALICIA ANTIGUA

Diario de Pontevedra 21 Enero 1905

Sr. D. Vicente García de Diego.

Diario Galicia Antigua CELSO 21:01:1905Mi muy querido amigo: nada pudiera ser­me tan satisfactorio como el ramillete de alabanzas que V. me dedica en sus nota­bilísimos artículos a propósito del modesto libro que he publicado con el título de Galicia Antigua. Creo desde luego que obedecen al impulso de la benevolencia y de la consideración, no al de la justicia; confieso que son inmerecidas y declaro que no me ofuscan hasta el punto de ol­vidar que en este mundo todo es transi­torio y deleznable. Pero debo darle á V. las gracias más expresivas y lo hago con cabal sinceridad y con la mayor efu­sión, protestando de que, si en mi res­puesta a sus citados artículos se deslizase algo que pudiera molestarle en cualquier sentido, seguramente será por expresión defectuosa de mis pensamientos, no por deliberado propósito de ocasionarle el menor enojo.

Y voy á empezar con un símil adecua­do á la amabilidad, innata en V. con quo ha querido favorecerme. Suele la elegan­te pantera, antes de devorar a su víctima, acariciarla y hasta lamerla con la mayor suavidad; y en remotos tiempos, se enga­lanaba con flores a los jóvenes a quienes se inmolaba en las aras de exigentes divi­nidades. Pero yo, aceptando reconocido las caricias y las flores de un maestro como V. no me dejaré devorar por argu­mentos que considero aparentes, ni inmolar ante la deidad del romanismo absolu­to que V. invoca y de que se conceptúa, con justos títulos representante fiel y le­gal.

Creo necesario, en primer término, des­cartar el punto relativo a la dureza y jun­tamente al desdén con que V. supone que trato a los romanistas, a cuya defensa sale, lanza en ristre, imaginando que pon­go en duda la belleza, la alteza y la divi­na naturaleza de esa Dulcinea románica. V. querido amigo, ha leído a prisa las correspondientes páginas de mi pobre libro; vuelva, vuelva a leerlas y vera que yo no me refiero a los romanistas sino a ciertos latinistas, quo es una cosamuy diferente. Pero aún así ¿qué, hay de ofensivo en ese título? ¿Es que he debido decir sabios, profesores, hablistas, filólogos, etc?. En tal caso no habría concretado el concepto y no me hubiera expresado conpropiedad: por otra parte, dos y únicas son las veces que digo ciertos latinistas, (páginas 255 y 261), de donde se deduce que V. ha obedecido a una extremada susceptibilidad, extendiendo a todos los romanistas pasados y presente las censuras, o lo que fuere, que hago de los mencionados ciertos latinistas. Ya en esté camino, sé desliza V. por él sin darse cuenta de ello e insensiblemente, atribuyéndome en algún momento lo que no he dicho de cerca ni de lejos. Afirma V. que yo rechazo leyes tan elementales como de conservación de tónicas y otras por estilo; esta es una equivocación teatral porque lo que yo rechazo es la aplicación defectuosa, intrincada y sectaria, aunque deslumbrante, de esa ley de tónicas, en que se refiere al origen del artículo galaico y nada más que esto. ¿Es que no hay, por ventura,verdadero contrasentido en decir que en la formación del artículo por castellanos y gallegos, la tónica estaba para los primeros en la sílaba il del vulgar latino illo, y en la o terminal para los segundos? ¿Es que esa misma ley no tenía igual imperativo fonético para estos en cuanto al pronombre illo y sin embargo apenas lo han modificado, pues decimos éle, eles, ella, elas? He presentado este raciocinio para demostrar la proposición de que el artículo galaico o tiene otro origen; en ningún caso he rechazado esa ley de tónicas y, por consiguiente, la afirmación absoluta y general de V. parece que peca un tanto, de inexactitud. Que el illo vulgar era átono: de este comodín hemos hablado particularmente V. y yo, pero en su lugar volveré sobre el asunto, si V., como presumo, insiste su intransigencia.Hay también en su primer artículo un punto importante, mejor dicho, esencial que V. trata con suavísima rapidez, como quien no quiere la cosa y como si consignara con la negación una verdad palmaría, que no requiere demostración ninguna.

De este modo, desliza V. cautamente una base que le sirve para desenvolver con libertad y desahogo su criterio opuesto a considerar helénicas las reminiscencias lingüísticas y las etimologías de varias que en mi libro califico de griegas. De admitir, por ejemplo, el testimonio de escritores antiguos griegos y románicos, resultaría una gran fuerza en apoyo ­de dichas etimologías y reminiscencias; reduciéndolas al aislamiento, ni helenismo en el lenguaje galaico resultará fantástico y tanto valdría calificar igualmente de griegas las voces y los modos fonéticos de los naturales de la Corea o !a Australia, que presentasen alguna semejanza con los dialectos de la Grecía antigua. Por consiguiente, lo más llano y cómodo para V. es dar como indudable la existencia de una leyenda helenista y exigir una comprobación firme y científica, esto es, actas notariales acerca que fueun hecho la colonización griega en Galicia. V. cree que soy victima de una grecomanía y a esto opone V. una grecofobia, para la cual no hay ningún Pasteur que valga.

V. habrá visto que juzgo el dialecto gallego de eminentemente latino, que opino también que está vaciado en los principales moldes del latín (confieso que esto me he deslizado un tanto); pero lo quiere todo, considera que la escuela romanista es de derecho divino y así que alguien, aunque sea de tan escaso valer como yo, sale proclamando al­guos, aunque elocuentes gérmenes helénicos en el habla de Galicia, como supervivencias de un pasado remoto, V. ha creido en peligro la base, unam, sanctam, catholicam, del latín, sin la cual no se puede construir un acorazado, ni penetrar en las entrañas de la tierra, ni resolver el problema de las subsistencias, ni dar definitivamente dirección segura a los globos! Y perdóneme V. esta leve ironía, que sólo tiene por objeto el de subrayar la desmedida importancia que V. ha dado a mis modestísimas opiniones, que pueden, según advierte lleno de alarma, alucinar a muchos y que dañan y estorban á la verdadera filología!.

Pero vamos a cuentas. V. se escandaliza de mi afirmación relativa a que ciertos latinistas castellanos desconocen los resortes fonéticos del dialecto gallego, «como si no hubiera que acudir a ellos (aquí se refiere V. a los romanistas) para aprender ¡cuanto se sabe de fonología gallega>>. Sin embargo, V. mismo dice en otro lugar que el ou gallego reserva no pocas sorpresas a fonética romanista, que vale tanto como decir que los romanistas aún no conocen bien la fonología gallega; claro es que si la canecieran, no les estarían reservadas esas sorpresas del ou,Y en efecto, amigo querido, V. demuestra también con otros de­talles la existencia de dicho desconoci­miento, que, a mi juicio, proviene de que los romanistas, de arriba y de abajo, no han tenido en cuenta para nada la historia de Galicia, ni la influencia que en su lenguaje pudieron ejercer los pueblos civilizados que la colonizaron antes de la con­quista romana, y porque esa influencia pudo llegar, debió llegar, y llegó seguramente hasta la época en que se formaron nuestros romances, originando las variadas modificaciones de las voces latinas, por manera diferente a las del castellano, que no había sufrido aquella, influencia. En mi libro he procurado demostrar que en esa fonética antigua había importantes elementos helénicos: este es mi horroroso pecado, no el de que haya tratado con mayor ó menor dureza a los romanistas, según V. supone. ¿Cómo es posible sufrir que en el idioma galaico haya supervivencias griegas? Vade retrol

Celso García de la Riega

(Continuara)

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: