Celso García de la Riega

Biografía, Obras, Pinturas, Teorías y Artículos

Prudencio Otero Sánchez

GALICIA ILUSTRADA

LA PATRIA DE C­OLÓN

Vuelve de nuevo a constituir la actualidad histórica, el esclarecimiento de la verdad acerca del país en que nació el genio des­cubridor de Cristóbal Colón.

Ilustarcion española y americana P..Colón08:04:1917 1Desde la publicación de los interesantísimos trabajos de investigación llevados a cabo por el ilustre historiador gallego don Celso García de la Riega, reunidos en un volumen bajo el titulo de Colón español, ha continuado los estudios históricos a este pro­blema concernientes, otro eminente hijo de Galicia, don Prudencio Otero Sánchez, eficazmente secundado por el Presidente y fun­dador de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra, don Casto Sampedro, logrando encontrar preciosos documentos que. en el sen­tir de los investigadores, acreditan a esta capital como cuna indiscutible del descubridor de América.

El señor Otero ha escrito una notable moción, en la que expone el resultado de sus investigaciones, que ha sido presentada a las personalidades que constituyen la Comisión designada en la capital gallega para proseguir las indagaciones, y que tenemos un ver­dadero placer en reproducirla, considerándola de gran transcendencia para la Historia española.

Señor Presidente y demás señores que componen la Comisión ejecutiva elegida por la Asamblea magna, presidida por los señores Presidentes de la Dipu­tación provincial y Alcalde de la capi­tal, con objeto de continuar las indaga­ciones de la verdadera patria del inmor­tal Cristóbal Colón, en consonancia con las ideas y demostraciones vertidas por el inolvidable pontevedrés Celso García de la Riega en su obra titu­lada: Colón español.

I

Señores:

Ante todo quiero agradeceros la buena acogida que habéis dado a la carta que con fecha 14 de Di­ciembre del año próximo pasado, tuve el gusto de dirigir a vuestro Presidente señor López de Haro, como me lo demostráis en el hecho de veros reuni­dos en este momento, que era el fin que me propo­nía conseguir con mi citada carta.

 II

Cuando habéis aceptado con entusiasmo el puesto que ocupáis, seguramente que habéis pensado os se­ría fácil llevar a término los trabajos que se propu­sieron en aquella magna Asamblea, de hijos unos, vecinos otros, de esta provincia, cuales son destruir los errores que contiene la Historia respecto a la verdadera patria de Colón, hasta obtener, como aseguraba García de la Riega en su citada obra, que aquel grande hombre había tenido por cuna Pontevedra.

III

Cuando dabais los primeros pasos en vuestros trabajos, apareció un artículo suscrito por el cate­drático señor Serrano Sanz en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museosde Marzo a Abril de 1914, en el cual pretendió demostrar aquel señor que de los once documentos que presentaba García de la Riega, como demostración de que el apellido del linaje verdadero de Colón era oriundo de Pontevedra, ocho de ellos habían sido alterados.

Nada me extraña que vuestro entusiasmo hubie­se decaído ante semejante aseveración, hecha por persona autorizada, mucho más desde que al cotejar los documentos fotograbados con los originales, habéis comprendido que en algunos de aquellos documentos el finado García de la Riega había cometido —permítaseme la frase—una verdadera inocentada avivando las palabras <<Colón >>, «no alterándo­las: para que apareciesen más claras.

Pero yo, y como yo algunos otros amigos del finado Celso García de la Riega, entre ellos el abogado de este Colegio don Luis Gorostola y don Joaquín Núñez (que ha sido el que le había facilitado algunos de los referidos documentos), que teníamos la seguridad de haberlos visto en perfecto estado, sin avivación alguna (avivación que confiesa el mismo García de la Riega), y aunque no podíamos inculcar a los demás la misma seguridad de que esos documentos, aun avivados, decían lo mismo en su primitivo estado, ni aun haciéndolo en una declaración notarial, desistí de ello y me impuse el ímprobo trabajo de buscar nuevos datos que pudie­ran acreditar lo mismo que se propuso en su obra García de la Riega.

IV

Paralizados, pues, los trabajos de esta Comisión con motivo del citado artículo del señor Serrano Sanz, no por eso dejaron algunos compatriotas nuestros que se hallan en, Ultramar, entusiastas de la teoría proclamada por García de la Riega, de pu­blicar en la prensa artículos haciendo opinión y demostrando con deducciones lógicas que el inmor­tal Colón se había llevado a la tumba el secreto de su nacimiento, y que algún motivo había tenido para no decir que su cuna era España.

Entre estos entusiastas compatriotas se halla en primer lugar mi querido amigo el doctor Rafael Calzada, notable jurisconsulto y publicista, resi­dente en la República Argentina, quien después de haber dado, con un objeto benéfico, una conferen­cia en el Teatro Nacional de la República del Para­guay, cuyo tema fué <<Colón español», me escribió con fecha 14 de noviembre de 1915 pidiéndome datos que necesitaba para publicar un libro, sosteniendo la misma tesis de García de la Riega, amplián­dola con nuevos datos que poseía, para que todos los pueblos tengan que reconocer que Cristóbal Colón era, cuando menos, español.

Esta carta llegó a mi poder, como digo en la mía al señor López de Haro, en momentos en que yo era instado por mi amigo don Ramón Peinador (que es una de las personas más entusiastas de la misma idea) para que yo, como Diputado provincial e individuo de la Comisión permanente, obtuviese que ésta se dirigiera a la Academia de la Historia con el fin de que enviara una Comisión de la misma que con uno o dos paleógrafos estudiasen los documen­tos fotograbados por García de la Riega e informa­sen si efectivamente ellos, aun avivados, dicen o no lo mismo que decían.

V

He aquí expuestas a grandes rasgos las razones que me han impulsado a ocuparme de este asunto, habiéndome servido de acicate para ello, no sólo el deseo de Ilustarcion española y americana P..Colón08:04:1917 2complacer a mis amigos Calzada y Peina­dor, sino el de coadyuvar en mi modesta esfera a que la obra de García de la Riega no quede en el panteón del olvido.

Pero para poder resucitarla era necesario encon­trar nuevos elementos, que aun en el caso de que no dieran por válidos algunos de los documentos presentados por García de la Riega, sirvieran para acreditar de una manera indubitable que el apellido del linaje verdadero de <<Colón>>existía en Ponteve­dra mucho antes del descubrimiento de América.

¿Y a quién debía dirigirme que estuviera en con­dicionen para darme esos elementos?

A la única persona que por sus aficiones paleográficas, es también el único que ha revisado todos los archivos de documentos antiguos que existen en esta Capital. Esa persona ya sabéis que es el Presidente y fundador de la Sociedad Arqueológica de

Pontevedra, don Casto Sampedro. Gracias a él, hoy puedo presentaros la fotografía

de seis nuevos documentos auténticos, y fuera de toda controversia, que acreditan, sin género de duda, que el apellido del linaje verdadero de Colón, existía ya en Pontevedra seguramente muchos años antes de 1405.

A la vez que os presento esas fotografías, os pre­sento también unas notas del análisis que hice de los documentos fotograbados por la Riega con los originales que tuvo la amabilidad de presentarme su hijo, y cuyas notas creo han de llevar a vuestro ánimo la seguridad de que no hay en ellos lo que pueda llamarse una alteración, sino avivación en algunas palabras, para que ellas resaltasen más le­gibles.

VI

Con estos elementos confío que acometeréis con valentía la continuación de vuestros trabajos, hasta obtener el fin que se había propuesto el finado Gar­cía de la Riega, cual era el de que la Academia de la Historia rectificara el error que todos los historia­dores han cometido hasta nuestros días de dar como cuna de Colón la ciudad de Genova; error muy fácil de explicar porque todos ellos parten de la asevera­ción que aquel grande hombre hizo en su institu­ción Mayorazga al estampar en ella: <<de Génova salí y en Génova nací>>

VIl

Como debéis suponer, yo quise antes de daros a conocer los nuevos documentos hallados, relaciona­dos con un asunto para mi completamente ajeno y fuera de la órbita de los que me he ocupado en mi larga vida de trabajo, llevar a mi ánimo y a mi con­ciencia la convicción de que no era una quimera la tesis sostenida por García de la Riega de que Colón era español, y para ello he buscado creo que cuánto la historia ha escrito referente asu verdadera patria y después de examinarlo todo con ánimo sereno, libre de todo prejuicio y sin apasionamiento, puedo ase­guraros que he adquirido la firme convicción de que todos los historiadores, desde su hijo Fernando, el padre Las Casas, Navarrete, Harrise, Irving, Hurnboldt hasta Asensio, han partido de aquella aseve­ración falsa, y, por lo tanto, siendo falsa la premisa, falsas resultan todas sus consecuencias.

VIII

Sería en mi una verdadera petulancia pretender refutar todo lo que han escrito esos señores historia­dores; pero como todos vosotros los habéis leído y habréis formado vuestro juicio, me concretaré, por no hacer interminable esta exposición, a manifesta­ros en síntesis las observaciones que me ha suge­rido la lectura de varios volúmenes que he tenido a la vista referentes a Colón.

IX

Encuentro perfectamente atinente todo cuanto dice en su obra García de la Riega desde el capitu­lo 1° hasta el 9° inclusives y el 11 y el 12, y sino me atrevería a suscribir el 10, es por que no quiero entrar en el terreno de inquirir los motivos que haya tenido el inmortal Colón para no manifestar su cuna pues nos basta con suponer que los ha tenido y que ha querido llevarlos a la tumba.

Lo que queda en pie, lo único que en mi pobre juicio hay que averiguar, es en síntesis lo siguiente:

Cristóbal Colón, ¿era Colón o Colombo: Si era Coloinbo, es italiano, si era Colón, es español.

Para formar juicio sencillo, sin entrar en la ba­lumba de todo cuanto se ha escrito al respecto, ha­ciendo gala de erudición, no hay más que dos docu­mentos fehacientes, que puedan servirnos para lle­vamos a la verdad. Esos dos documentos son el contrato firmado por los Reyes de España y Cristó­bal Colón en Santa Fe y su institución Mayorazga de 1498.

¿Qué nos dicen esos documentos?

El primero lo firmó como Cristóbal Colón, por que seguramente pensó que si aparecía como Co­lombo podían algún día darle por nulo.

El segundo aunque hizo la aseveración «de Geno­va salí y en Génova nací?, tuvo buen cuidado de estampar en ese documento, que si llegase a extin­guirse la institución por falta de varón, que se bus­case en cualquier cabo del mundo, aquél que lleve y hayan llevado sus antepasados el apellido de su linaje verdadero de Colón.

Todo lo demás de Colombo de Terrarubra, Co­lombo de Terrarrosa, Columbus, Colonas, etc., no quiere decir otra cosa sino que variaba de apellido según le convenía.

Como no encuentro nada serio más que lo que dejo dicho para determinar si era Colombo o Colón, puede afirmarse que su verdadero apellido era Co­lón, y por lo tanto español.

X

Ilustarcion española y americana P..Colón08:04:1917 3Para demostrar que no era hijo de Doménico Co­lombo y Susana Fontanarrosa basta, a mi juicio, preguntar a los mismos historiadores de Colón y a todos los hombres de buena voluntad: ;Si vosotros hubierais descubierto un nuevo mundo, que es el hecho más grande que registra la historia después de la venida a él del Mártir del Gólgota, a quién se lo hubierais comunicado con más premura, no te­niendo esposa ausente, sino a vuestro padre? Pues Doménico Colombo murió en 1498, seis años des­pués de haber descubierto su hijo Cristóbal las In­dias Occidentales, sin que haya noticia alguna de que lo hubiera sabido, ni nadie en Genova se haya movido individual ni colectivamente para felicitar­lo. ¡Si el pobre Doménico Colombo, lanero, carda­dor de lana o fabricante, hubiera podido imaginar siquiera jue andando el tiempo le habían de dar por hijo al inmortal Colón, hubiera salido por las calles de Génova gritando: ¡<<ese es mi hijo>>!

Otra pregunta les haría: ;Es posible que haya un hombre que no haya jamás escrito una sola palabra en su idioma? Pues de Colón no se sabe que la haya escrito: todo cuanto de él se conserva, todo está es­crito en español, v cuando le ha faltado una pala­bra castellana la puso en gallego o portugués, que, como sabéis, en aquella época era lo mismo, con la agravante de que cuando se dirigió al gobernador de Génova, lo hizo en latín, y cuando se dirigió a Toscanelli. no le dió el tratamiento de compa­triota.

En conclusión: no hay un sólo dato que acredite que es genovés, sino su dicho <<de Génova salí y en Génova nací>>, que no hay posibilidad de aceptarlo precediendo de buena te, y en consecuencia es es­pañol, y siendo español ;¿de dónde es?.

XI

Los datos que presenta la Riega v los que os pre­sento yo, demuestran sin duda alguna, que el apelli­do del linaje verdadero de Colón es oriundo de Pon­tevedra, pues no es posible que siendo genovés no se le haya ocurrido, después de cumplir con los Reyes de España y su Príncipe poniendo la Isabela, la Fernandina y la Juana, ponerla Génova en lugar de la Española o el nombre de cualquiera de los 17 pue. blos que se disputan su cuna, y, en cambio ;qué hizo:

Poner a infinidad de islas los nombres todos de parajes y cofradías de Pontevedra, y si bien es cierto que el Salvador, Santa María y Porto Santo, los hay en varios sitios, no se encuentran reunidos en un solo punto, v como si le pareciera poco a Colón para determinar de una manera clara y terminante su pro­cedencia, dió el nombre de <<Galea>> y <<Punta lanza­da>> a dos puntos que creo existen solo en la ria de Pontevedra, y que todos conocéis.

Este dato es muy significativo v me ha extrañado mucho no lo haya citado García de la Riega.

XII

Terminaré, pues, rogándoos no desmayéis en la misión que os ha sido confiada, y si después de aquilatarlo todo, llegáis a adquirir honradamente la misma convicción que yo tengo de que la verdadera patria de Colón es España, os dirijáis a los organis­mos provinciales y municipales, para que a la vez que votan los fondos necesarios, inviten a la Acade­mia de la Historia para que envíe una comisión de su seno que con paleógrafos venga a cerciorarse de la legitimidad de los documentos que se le presen­ten, y no dudo que después de otros, informarán a la Academia para que esta haga rectificar el error qué hasta hoy contiene la Historia.

Con esto si bien es cierto que España habrá rei­vindicado para sí la gloría de haber sido la cuna del inmortal Colón, también la reivindicaréis para nues­tro Celso García de la Riega, por la gallardía que ha tenido en ser el primero que lo ha proclamado. A vosotros os bastará con que os lo agradezca este bello rincón de Galicia que se llama Pontevedra, y yo me quedaré con el consuelo de haber servido en el ocaso de la vida, de fuerza motriz, para que esa comisión pueda impulsar a todos los elementos que son necesarios para alcanzar la realización de nues­tros propósitos.

Firmado:

                            PRUDENCIO OTERO SÁNCHEZ

Pontevedra. Febrero 6 de 1917

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