Celso García de la Riega

Biografía, Obras, Pinturas, Teorías y Artículos

Historia de una Canallada I

Después del informe de la Real Academia Gallega de Historia sobre los documentos empleados por D. Celso García de la Riega en la teoría Colón Gallego en 1918. En los años posteriores comenzó una gran polémica Nacional e Internacional sobre dicho informe en el que también participo la Real Academia Española.
Me he permitido transcribir algunos párrafos de una serie de artículos publicados en varios periódicos: Faro de Vigo, el Debate, Diario de Pontevedra. En ellos se aprecia un gran debate entre distintos personajes que participaron directa o indirectamente en la historia. Mi intención es reflejar el impacto que causo en su momento y el cierre en falso que supuso el estudio de los documentos

Comenzamos con el publicado el 31/10/1928 en el Debate: Comunicado de la Academia

Una comisión de académicos nombrada por la Academia de la Historia Española para estudiar los documentos aducidos por el señor García de la Riega, en favor de su tesis de que Colón era gallego, ha emitido informe declarando que los documentos fueron corregidos y enmendados con posterioridad a la primitiva redacción.
La Academia por lo tanto no entra en el fondo del asunto, Nada afirma acerca de si el descubridor del nuevo mundo era o no gallego, genovés, extremeño, catalán, etc. El estudio que nos fué encomendado – nos manifiesta don Julio Puyol- se limitaba al examen paleográfico de la parte principal de la documentación de que se sirvió el señor García de la Riega para fundamentar su tesis. Los documentos fueron traídos a Madrid por encargo del Obispo de la diócesis para estudios particulares y con ese motivo fueron ofrecidos para examen de la Academia. Esta ya conocía el asunto debidamente por el informe del señor Oviedo y Arce, de la Academia gallega, desfavorable a la autenticidad de los documentos.
En efecto, en los pasajes en que se basa el señor García de la Riega aparecen los nombres propios, con tachaduras, señales de haber borrado palabras con ácidos, raspaduras, etc. A veces se llega a conocer la palabra sustituida. Además no se ha efectuado la reforma con mucho esmero, pues se ha utilizado tinta de la que se usa modernamente, de distinta coloración que la del documento. Todo ello sirve de base para afirmar que las enmiendas se han efectuado después del segundo tercio del siglo XX, aquí debe haber un error debe ser del siglo XIX ya que García de la Riega murió 1914, es decir, no llega ni al primer tercio del S. XIX con lo cual es imposible que hubiera manipulado los documentos. No tengo el articulo original, tengo transcripción, con lo cual no puedo certificar si la Academia dijo S.XX o S. XIX. El articulo sigue pero lo importante ya esta dicho y a partir de este articulo empiezan las contestaciones y defensas de los diferentes personajes. Por tanto pasemos a la primera contestación.

<!–more–>

El Debate Martes 13/11/1928: Escrito por Celso García de la Riega Quiñones

Señor director de El Debate:
Muy señor mío: en El Debate correspondiente al 31 de Octubre último se publicó el articulo referente a los documentos aportados por el señor Obispo de Madrid. Se dice en dicho articulo, que una comisión de académicos nombrada por la Academia de la Historia ha emitido informe declarando que una vez examinados los documentos aducidos por mi padre en favor de la tesis Colón español y gallego, se observa en ellos que fueron corregidos y enmendados con posterioridad a la primitiva redacción, y que aparecen tachaduras, señales de haber borrado palabras con ácidos, raspaduras, etc. En el libro Colón español se reseñan y publican las fotografías de “trece” documentos. De estos, los números 7y 7bis, 8 y 8bis,  9,12 y 13, se hallan o deben hallarse en poder de su propietario el arqueólogo de esta capital don Casto Sampedro. El resto de los documentos, es decir, los números 1,2,3,4,5,6,10 y 11, que pertenecían a mi padre, los tengo yo desde su muerte en 1914, y hasta la fecha, no han salido, ni saldrán de Pontevedra, ni de mi casa, donde los guardo con verdadero cariño.
En vista de lo expuesto, ¿se puede saber qué documentos examinó la comisión de la Academia?.
Mi inolvidable padre publicó Colón español, sin otras miras interesadas de ninguna especie, tan sólo por elaborar para gloria de España, no reservándose los derechos de propiedad que concede la Ley, derechos de autor, con objeto de dejar campo libre a todo el que quisiera aprovechar el libro como base de nuevas investigaciones y aportación de datos.
Y para terminar, hace pocos años, la Academia fue invitada por los elementos de este pueblo para que, previo el abono de los gastos correspondientes, enviase una comisión que examinase la documentación que sirva de base a la tesis de Colón español, pero el caso es, ignoro por que causa, el viaje no llegó a realizarse

El Debate 14/11/1928:  Manuel Graña

Por las cartas del señor Otero Sanchez y del señor garcía de la Riega Quiñones respecto a los “Documentos” de “Colón gallego” ya tiene el lector interesado en este asunto una clave para interpretar el comunicado de la Academia de la Historia publicado en El Debate. Como se ve, este comunicado o lo que sea, ha levantado ciertas protestas que vamos a comentar.
Por las cartas antes mencionadas y por otros testimonios fehacientes consta que la comisión académica no ha podido examinar “todos” los documentos en cuestión, pues los principales están en poder del señor García de la Riega Quiñones y éste no los ha dejado salir de su casa. También nos consta por testimonio de personas autorisadisimas, entre ellas el señor don Casto Sampedro, presidente de la comisión arqueológica de Pontevedra, y poseedor de los otros documentos, los examinados por la comisión académica, que entre estos hay varios que no están retocados, es decir, que son auténticos. El grupo de documentos a los que alude la comisión fueron enviados confidencialmente por el señor Sampedro al señor Obispo de Madrid, que desde hace años viene también estudiando esta cuestión; pero el señor Sampedro comunicaba al mismo tiempo a la Academia que podía examinarlos cuando quisiera , cosa que no puede negarse el señor Obispo, aunque habían sido entregados confidencialmente para su estudio particular.
Hay pues “tres” grupos de documentos. Los que están en manos del señor García de la Riega Quiñones, que son ocho, no examinados por la Academia, y entre los examinados un grupo de retocados y otro de auténticos.
Puesto esto ¿Cómo se afirma en el comunicado del 31/10/1928 que los “ Documentos aducidos por el señor García de la Riega, en favor de la tesis Colón era gallego, fueron corregidos y enmendados con posterioridad a la primera redacción?. Porque aqui se afirma que “todos” los documentos están retocados; ahora bien, ni el señor Oviedo y Arce ni los técnicos que los han examinado, entre ellos el coronel inglés Mr Mansfield, técnico especializado en estas cuestiones, ni los mismos académicos de la Historia han fallado que todos los documentos tenían enmiendas. Al contrario, encontraron algunos “vírgenes”. Mr Mansfield va más allá. El difunto Celso García de la Riega declaró cuales documentos y como habían sido retocados por él, para que se pudieran identificar en los fotograbados del libro, y mister Mansfield encuentra otras enmiendas posteriores a las del señor de la Riega y clama contra “la mano aleve” que perpetró tal infamia.
Pero volvamos al fallo de la comisión Académica. Esta entidad declara que “no entra en el fondo del asunto”; más al fin agrega que “las demás citas(excepto una)no se refieren al almirante, pero que sirven de base al razonamiento del señor García de la Riega”.
¿Pero es que el señor de la Riega se sirvió solamente de esas citas, examinadas por la Academia?¿Por qué no se hacen las debidas distinciones? ¿ Es éste el modo científico de descalificar todos los documentos en que se funda la tesis del señor de la Riega?. Además, ahora preguntamos otra vez a la Academia, ¿por qué no se ha ido a Pontevedra, a casa del señor García de la Riega Quiñones a examinar los documentos que este señor posee?. No quiere perderlos de vista, y está en su derecho; para eso pagaba la comisión pontevedresa todos los gastos que originaría el viaje de los señores académicos. También figuraba en esta comisión de académicos, que debieron venir a Pontevedra, y no fuero (ellos sabrán por qué) el señor Altolaguirre, “juez y parte”, como el mismo ha confesado, en esta cuestión.
En vista d e estos equívocos e irregularidades, la opinión pública, no sólo de España, sino de los sabios extranjeros interesados en estos asuntos, piden que se haga un poco la luz y que se defina bien lo que se “parti-pris” y lo que método científico. Sabemos, por otra parte, que la Academia tiene en estudios un dictamen sobre el problema Es de esperar que antes de emitir un fallo de tanta responsabilidad se comprobaran “todos” los documentos. La ciencia no sólo exige verdad, sino toda la verdad. Hoy en día, la química, la óptica y la fotografía, disponen de medios no ya para descubrir retoque, sino también lo que hay debajo de él, máxime tratándose de palabras que llevan dos siglos o más escritas en le papel.
Diga lo que quiera la comisión académica que examinó los documentos de que tratamos el pleito “Colón gallego” dista mucho de estar fallado. Ya vimos que, con la debida prudencia “no entre en el fondo del asunto”, aunque por el tono del comunicado se advierte que ha entrado de lleno. Sin embargo, en muchos sitios existen verdaderos “documentos” que si no dan la deseada certeza, por lo menos destruye la certeza de la tesis opuesta. El “Colón genovés” ha desorientado por completo a los investigadores, algunos de la categoría por lo menos como el señor Altolaguirre. Partiendo de premisas falsas no han hecho más que acumular “nebulosas” y contradicciones. Otro distinguido académico el señor Beltrán y Rózpide, ha demostrado, o cree demostrar, que el “Colón genovés” no tiene nada que ver con el Colón descubridor del Nuevo Mundo.
Sea como fuere y discútase lo que se quiera, debemos estudiar los documentos con absoluta objetividad, sin ocultar nada desfavorable o favorable. Al fin y al cabo es ésta, como en muchas otras cosas, la verdad, toda la verdad, es lo más honroso y también lo más científico.

Anuncios

Navegación en la entrada única

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: